Con la vuelta del público, las familias disfrutaron de un día a pleno básquet en el Club San Martín
La roja y negra volvió a lucir en los jugadores del Club Atlético y Social San Martín de Progreso con lo que fue una fiesta en la cancha de básquet. En un encuentro amistoso, el sábado 11 de septiembre, los más pequeños volvieron a la cancha, fue el regreso más esperado en este camino a la nueva normalidad de la pandemia de coronavirus.
Fue una fiesta, donde las categorías abejita, escuelita, pre-mini y mini se lucieron ante los rivales de Alumni Laguna Paiva, Atlético de Franck, Atlético Pilar y Sarmiento de Humboldt.
Los partidos jugados tenían ese sabor al reencuentro, volver al ruedo, compartir una tarde con los otros jugadores, encontrarse después de tanto tiempo y sobre todo, disfrutar del placer del deporte. No importó que equipo ganó o perdió, el espíritu estuvo en volver a jugar contra un rival.
Respetando los protocolos sanitarios, las familias disfrutaron de un día a pleno básquet. “Cómo se extrañaba esto”, dijo un abuelo mientras esperaba en la fila para comprar una hamburguesa.
La gente estaba feliz, abuelos, abuelas, tíos, hermanos, padres disfrutaron el poder asistir a la cancha, el regreso del público a los espectáculos deportivos en el país, tras la oficialización del protocolo a fines de agosto del 2021, fue el puntapié para acompañar a los más chiquitos.
El protocolo, la sanitización, la distancia, no impidieron sentir la adrenalina de ver jugar a cada equipo. “Ojalá podamos seguir con esto”, expresó una mamá del equipo local, entre tantos comentarios sobre lo que significó volver a los lugares deportivos.
“Se disfrutó”, dijo alguien mientras terminaba el encuentro. Y así se fueron despidiendo de ese amistoso, felices y con el corazón contento de poder volver a la cancha y al estadio Emiliano Sala.