Cooperativa Guillermo Lehmann: una estrategia para consolidar el vínculo con el productor asociado
En los últimos tramos de 2021, la Cooperativa Guillermo Lehmann no sólo afianza su perfil productivo y económico, sino además, su vínculo con el productor asociado en virtud del despliegue de una serie de estrategias que consolidan la faceta social y humana de la actividad cooperativista.
En esta nueva etapa, la clave pasa por “ser capaces de articular, hoy de cara a los próximos setenta años, los mismos lineamientos que ha tenido la cooperativa hasta acá, la misma cercanía que hemos tenido con los socios, la misma prudencia para administrar cada uno de los recursos que llegan a la cooperativa, la oportunidad de renovar la condición de reinvertir los resultados que seamos capaces de generar en el mismo territorio donde nosotros generamos esos resultados”.
Pasadas algunas semanas de la asamblea anual, este es el análisis que realiza Gonzalo Turri, director ejecutivo de la Lehmann, en una entrevista a fondo con El Santafesino. “Estamos cerca de cada una de las comunidades y potenciar toda esa mirada económica comercial que nos permitió llegar hasta acá, con una mirada más amplia en la cuestión medio ambiental y social. Esta asamblea, que es una oportunidad magnífica para rendir cuentas a los socios de la institución, tiene que ser a partir de la renovación normal y estatutaria de las autoridades, y la nueva oportunidad para corregir lo que tengamos que corregir, reportar conducciones y potenciar lo bueno que podamos haber hecho hasta aquí”.
El resultado comercial
En este marco, la performance comercial ha sido excelente: “Ha sido un resultado muy bueno, basado en una operatoria comercial tanto en volúmenes como en los pesos facturados récord, hemos superado las cifras operadas hace un año atrás. Esta operatoria récord nos permitió llegar a un resultado muy bueno, resultado que ha permitido proyectar inversiones muy positivas para el nuevo ciclo que estamos transitando, al mismo tiempo que nos va a permitir devolver como retorno en forma de productos a los socios que ayudaron a generar estos resultados, una cifra de 50 millones de pesos. Es decir que este muy buen resultado nos va a permitir a nosotros palanquear el plan de inversiones que estamos desarrollando para este ejercicio, que es de 4.200.000 dólares y simultáneamente a eso poder devolver como retorno del producto a cada uno de los socios una cifra de 50 millones de pesos”.
Sobre la manera de potencial este perfil a partir del uso de las nuevas tecnologías, el dirigente advirtió que es necesario aprovechar todas las ventajas que tiene hoy la digitalización y los medios de comunicación”. Y ante el riesgo de estar menos comunicados a pesar de las ventajas de la tecnología, “hay que volver a las bases y mantener el contacto uno a uno”. Turri sostiene que este contacto uno a uno “nosotros lo tenemos habitualmente en cada una de las personas que están en el área comercial, el ingeniero que es asesor técnico comercial, el asesor que recorre un campo para cerrar una operación de hacienda, el monitoreo de un cultivo, la persona que desarrolla tareas administrativas y que hace una gestión administrativa comercial en cada una de nuestras sucursales, el transportista que llega al campo; y a eso habría que reforzarlo con el contacto uno a uno del Consejo de Administración con cada uno de los socios”.

En este aspecto se inscribe la encuesta realizada tiempo atrás por la Cooperativa, anónima y confidencial en el marco de la cuarentena por la pandemia, de la cual surgió la importancia que tenía para los socios de la cooperativa mantener el cara a cara. “Para reforzar y mantener ese deseo de los socios de la cooperativa, es que nos encontramos atravesando una instancia donde los consejeros visitan a los socios de la cooperativa para tomar contacto y saber cuáles son sus expectativas, sus realidades, cual es el miedo que tiene el productor de la cooperativa y entonces tengamos intermediarios entre ese vínculo entre el dueño de la cooperativa y el productor agropecuario que hoy nos representan en el Consejo de Administración y eso forma parte del refuerzo de un concepto que para nosotros es fundamental que es mantener la cercanía y el contacto cara a cara con los socios de la institución”.
De miedos y fortalezas
Ahora bien. Cuáles pueden ser los reparos del productor asociados, respecto de una organización que a todas luces aparece como muy sólida. “Tanto en estas charlas que se están dando mano a mano con los consejeros de la cooperativa, como también lo habían manifestado en las encuestas, el socio de la Lehmann tiene dos temores: el primer temor es que el tamaño de la cooperativa haga perder ese contacto uno a uno, por otro lado es que el tamaño de la cooperativa y esa evolución en cuanto a los números que ha sido creciente en los últimos cinco o diez años, lleve a la cooperativa a perder criterios de prudencia, o lleve al Consejo de Administración a perder las riendas y el control de la organización”.
¿Cómo afrontar entonces esos desafíos? “Con estos contactos entre consejeros y productores, buscamos transmitir una serie de decisiones y acciones que ha tomado la cooperativa y las que va a tomar, fundamentalmente para morigerar estos temores o descartarlos y que nos interesa seguir estando cerca del socio, conocer cada uno de las realidades de las empresas agropecuarias y fundamentalmente llevar datos concretos y contundentes porque el consejo de administración sigue teniendo el control de la Cooperativa Lehmann”.
El programa de Integridad
El Programa de Integridad de la Cooperativa Guillermo Lehmann en definitiva es un protocolo de conductas esperables de cada uno de los funcionarios y consejeros de la cooperativa. “Es una política de crecimiento que ha decidido el Consejo de Administración que es importante, que además que esté en la prédica y en la práctica, también esté documentado y que tenga un protocolo” apuntó el director ejecutivo.
Este programa que terminó saliendo a la luz, anunciándose a los socios en la última asamblea, consta de un código de ética, de una serie de políticas complementarias y un canal de denuncias. “El código de ética -explicó- lo que nos marca son los valores a los que aspira la cooperativa que cumplan los funcionarios y los consejeros y toda una serie de conductas esperables, como tenemos que interactuar entre nosotros, como tenemos que comportarnos ante la sociedad, el productor y el medio, y también que es lo que cada funcionario y cada consejero puede esperar de la cooperativa”.

Las políticas complementarias marcan de qué manera la cooperativa tendrá que actuar en cada una de las situaciones que hace a la conducta de sus funcionarios. Pero la novedad está en el canal de denuncias. “Es de libre acceso, puede ser para un funcionario, un consejero, un socio o un proveedor o para cualquier habitante de la comunidad que conociendo ese programa de integridad de la cooperativa, entienda que un consejero o un funcionario no está cumpliendo con el mismo”.
Así, de manera anónima y confidencial puede hacer una denuncia, que se canaliza a través de un ente ajeno a la cooperativa y en función a eso cuando se acreditan pruebas fidedignas, se dispara una serie de procedimientos. “La Cooperativa Guillermo Lehmann ha llegado hasta acá, y hoy tiene otro tamaño y otra presencia regional más amplia que hace un tiempo atrás, nosotros podamos darle garantías, principalmente a los dueños de la institución a los socios, pero también a los funcionarios de la cooperativa, a los proveedores y a toda la comunidad, que nos interesa mantener la línea de trabajo que la cooperativa a tenido en estos primeros 70 años de vida, para otros setenta años” reflexionó.
Finalmente, Gonzalo Turri explicó que en el marco de la profesionalización que requiere la organización en función a la evolución económica y comercial que ha tenido, sigue siendo importante predicar para toda persona que se incorpora cuales son las aspiraciones, cuál debe ser el comportamiento, cómo se tiene que cuidar el patrimonio de la cooperativa. Más allá de la prédica, “sigue siendo mucho más importante contagiarlo a través de la conducta y el ejemplo y además de predicarlo e intentar practicarlo que también esté protocolizado, esté en un documento. Entonces cada persona que se sume a la institución se le va a entregar ese programa de integridad, se lo va a invitar a leerlo, que evacúe las dudas, una vez que tenga todo claro que lo valide con su firma”.