Propiedades: La escalada del dólar libre paralizó el mercado inmobiliario y prevén otra baja en los precios
La abrupta trepada del dólar libre en julio repercutió fuertemente en el rubro inmobiliario de todo el país. Los especialistas reconocen que cuando el dólar se moviliza el mercado se paraliza y, cuando este se estabiliza, el mercado se activa.
Carlos Nicolini, arquitecto de la ciudad de Santa Fe, reconoció: “Necesitamos que el dólar se estabilice, porque esto permite un aumento en las consultas y transmite confianza a los inversores al momento de realizar operaciones”.
En los últimos años, el rubro se ha visto afectado por la macroeconomía nacional. Desde marzo de 2018 el dólar paralelo escaló 1400%: pasó de $20,76 a $300. La cantidad de inmuebles vendidos cayó más del 50%, la oferta subió un 160%, pero los precios de los inmuebles bajaron en promedio entre 25% y 30%.
Sobre la situación en Santa Fe, el fundador de Black Desarrollos expresó: “Nos encontramos con un sector muy golpeado en los últimos años. Esto complica la toma de decisiones, tanto para el desarrollador como para el inversor y el consumidor final”.
En este contexto, Nicolini comentó que el sector necesita políticas claras e incentivos particulares, “por ejemplo la Ley de blanqueo de capitales para la construcción como eje fundamental para el incentivo a la inversión y para dar dinamismo al sector y a gran parte de la economía”. Sin embargo, el especialista remarcó que “para que funcione es necesario que la implementación sea clara y que los plazos sean acordes a la realidad”.
Con respecto a la baja en los valores de venta de las unidades, “se da en la diferencia de precio de publicación y precio de cierre, enfrentando procesos en los cuales las condiciones se vuelven a favor del comprador, con planes de financiación a medida, en pesos ajustables con índice CAC y ajuste de precios”, explicó Nicolini.
En tiempos de inestabilidad e inflación, el mercado inmobiliario cumple un importante rol en la economía nacional. De hecho, una de las opciones que tienen los ahorristas de nuestro país, que buscan un refugio ante la subida de precios, es la de destinar los pesos al ladrillo. Es una buena forma de dolarizarlos y multiplicar su valor.
Nicolini admitió que la coyuntura actual juega a favor de los inversionistas: “Sin dudas que es un buen momento para la parte compradora porque, por un lado, el interés de ventas pone a su favor la negociación y, por el otro, están adquiriendo unidades a uno de los precios más bajos en dólares de los últimos años. Si se sigue con la tendencia mundial, esa misma unidad tendría que valer más a mediano y largo plazo”.
Execelente analisis