Tomás Chapero, un joven santafesino en lo más alto del básquet internacional
El joven santafesino Tomás Chiapero, de 21 años de edad, formó parte del plantel de la selección argentina de básquet, que disputó y se adjudicó en forma invicta la Americup, que se disputó en Brasil, donde precisamente el combinado nacional derrotó a los anfitriones en una reñida final por 75 a 73. Tiene 2,06 de altura y es sin dudas, una de las grandes promesas de este deporte.
El jugador se inició en La Salle Jobson, jugando para el colegio, luego lo hizo en las divisiones formativas de Unión, Sanjustino y Círculo Recreativo de Vera (de donde es oriundo su padre). Luego pasó a jugar Liga Nacional en Bahía Básket y actualmente milita en la Liga de España.
Sobre la experiencia de haber jugado la Americup, Tomás Chapero le comentó a El Santafesino: “haber estado entre los doce jugadores significa muchísimo para mi, mucho orgullo y mucha felicidad haber jugado mi primera Americup y además haber salido campeón. Pero sobre todo siento mucha felicidad porque miro para atrás y digo todo el trabajo y sacrificio, alejado de mi familia, gratifica mucho. Todavía estoy cayendo en la importancia y magnitud que tiene haber salido campeón de América, así que creo que es un conjunto de emociones hermosas las que estoy sintiendo en estos momentos, que me dejan casi sin palabras, pero si la tengo que definir en una es mucha la felicidad”, expresó.
“Lo que veo en lo personal es que tenemos una selección muy fuerte y con mucho potencial para encarar el Mundial y ni hablar de las eliminatorias. Tenemos que trabajar en conjunto, luchando como lo hicimos siempre, como lo hicimos en este torneo que nos pusimos el objetivo en la frente y todo lo que podía estar pasando alrededor no nos interfería en nuestro objetivo principal que era salir campeones y lo logramos. Creo que es eso lo que tenemos que seguir trabajando de cara a las próximas eliminatorias y a mí, en lo personal, trabajar todos los días para poder estar, para ser convocado y estar entre los doce”, agregó en relación a su participación con la celeste y blanca.
En relación a sus comienzos en el básquet, dijo que “a los seis o siete años empecé a picar una pelota de básquet en La Salle. Más o menos a los ocho años empecé a jugar en Unión, un poco más en serio y jugué hasta los 13, estuve un año en Sanjustino, medio año en Círculo Recreativo Vera y después me fui a Bahía Basket donde pase gran tiempo de mi formación como jugador y hoy estoy por empezar mi segunda temporada en España con el club Ourense Baloncesto”.
Sin dudas, un ejemplo digno de imitar por los jóvenes. Entrenamiento, sacrificio y esmero para lograr importantes objetivos y llevar al básquet argentino a los planos más altos a nivel internacional.