En Rosario se creó una startup de aditivos alimenticios naturales a base de algas
El municipio rosarino junto a organizaciones, universidades y el gobierno de la provincia de Santa Fe, llevan adelante anualmente la competencia de Planes de Negocios, que surge de la necesidad de apoyar y capacitar al sector emprendedor para transformar sus ideas en proyectos sostenibles. Consiste en un proceso de capacitación e intercambios que culmina en la confección o perfeccionamiento de un plan de negocios y una exposición final ante un jurado de evaluadores expertos.
Fernán Gizzi es licenciado en Biotecnología y junto con sus colegas Alan Blanc y Gonzalo Martínes Peralta, y la antropóloga Alexandra Acosta formaron un proyecto para presentar a la competencia de Planes de Negocios llamado Reductane.
“Nuestro emprendimiento plantea el cultivo y comercialización de algas para la mejora de la producción del ganado, particularmente en bovinos. Nuestra idea es mejorar la salud de los animales, mejorar su crecimiento y evitar la contaminación que tiene el actual modelo de producción. Las vacas producen un montón de gases contaminantes y entonces la idea es que a medida que se alimenten con nuestro producto, vamos a reducir esa emisión y aumentar la cantidad de carne que producen”, explica Fernán.

El biotecnólogo cuenta, también, que con Alan y Gonzalo fueron compañeros de la facultad y que después cada uno se especializó en distintos temas, pero cuando vio la posibilidad de presentarse a la competencia, pensó en la posibilidad de volver a trabajar juntos, sumando la perspectiva de una antropóloga.
“En Planes de Negocios tuvimos diferentes capacitaciones que nos sirvieron para crecer en las áreas que no estábamos formados. Nosotros somos fuertes en ciencia y técnica, pero no tanto en otros temas, por eso aprendimos a partir de talleres de oralidad, de calcular costos, de ver exponencialmente cómo se genera una empresa y de presentarla de manera atractiva a diferentes tipos de inversores. La verdad que nos resultó genial porque fue nuestro primer paso con este emprendimiento y esperamos que en el futuro sigamos creciendo y sigamos aprovechando estas oportunidades que nos da la municipalidad”, dice.
Sobre pensar en un emprendimiento que mitigue los efectos del cambio climático, Fernán asegura que las nuevas generaciones ya tienen una idea de producción amigable con el ambiente. “Entonces empezamos a buscar problemáticas que podamos resolver, luego hicimos una búsqueda bibliográfica de qué soluciones podríamos aplicar y con todo esto armamos el plan de negocios que fue lo que presentamos en la competencia. Creo que la nueva generación de científicos busca soluciones sustentables a diferentes tipos de problemas. En el instituto (IBR) hay muchas propuestas y todas tienen que ver con una solución que pueda aplicarse sin contaminar el ambiente o resolviendo las contaminaciones actuales, entonces es una cuestión generacional pero también es una respuesta a problemáticas mundiales que han surgido en los últimos años”, señala.
Acerca de los objetivos para el año que comienza, desean formar un equipo que tenga diferentes aptitudes e incluso se sumará una profesional en marketing y administración de empresas que conocieron en la competencia, que les aportará conocimiento para sus redes sociales. “Queremos seguir compitiendo en otros tipos de concursos como el de Planes de Negocios del Instituto Balseiro, asociarnos con fondos de inversión para que nos aconsejen y nos guíen para crecer”, cierra el biotecnólogo.