Un mejor acceso a la tierra y al agua
Estimadas amigas agricultoras de todos los continentes, aquí estamos nuevamente reunidas para aprovechar esta inmensa oportunidad de hacer reconocer nuestra función y nuestras necesidades de agricultoras. En este año internacional del agua, hagamos del Día Mundial de la Mujer Rural 2003 una gran celebración para que las mujeres rurales de todo el mundo tengan ” un mejor acceso a la tierra y al agua”.
Es indispensable un compromiso político nacional e internacional para asegurar una asignación equitativa y sostenible de los recursos naturales, así como obtener un reconocimiento de la agricultura como profesional del mundo agrícola. Y esto es lo que hay que exigir de nuestros responsables políticos en este Día Mundial dedicado a nosotras.
El acceso a los recursos naturales, económicos y productivos es la base de toda actividad agropecuaria. Pero, según las referencias culturales y tradicionales de cada país, las mujeres rurales tienen una posibilidad muy variada de poder acceder y controlar los recursos indispensables para su producción agrícola y mejorar su productividad.
Ahora bien, el número de explotaciones agrícolas dirigidas por mujeres está en constante aumento. Las esposas de agricultores se encuentran con la responsabilidad de la gestión de las granjas, sin por ello dejar de lado sus obligaciones familiares. Dado que se encargan de las funciones de un responsable de explotación. ¿ por qué no otorgar a estas mujeres los mismos derechos a los recursos que a sus homólogos masculinos?
Ya es más que tiempo de garantizar a largo plazo a las agricultoras el acceso y el control de los recursos de la tierra e hídricos parra optimizar el precioso capital humano que constituyen para el sector agropecuario, el desarrollo sostenible y la conservación del medio ambiente.
Por consiguiente, las invito, mujeres rurales y agricultoras del mundo entero, a celebrar en su familia, su comunidad y su nación, este Día en su honor.
Hoy es que deben interpelar todas juntas a sus poderes públicos y la comunidad internacional a fin de que se comprometan a garantizarles un régimen de tierras seguro y derechos sólidos en materia de agua, necesarios para obtener una producción agrícola rentable y de calidad.
Les voy a transmitir en mi nombre y a nombre de los agricultores y agricultoras de la Federación Internacional de Productores Agropecuarios, mis mejores deseos de éxito en este día.
¡Que esta celebración esté a la altura de su contribución magistral a la agricultura!