Alerta ante una bacteria mortal para los recién nacidos
La correcta asistencia de las mamás embarazadas -el seguimiento médico del proceso de gestación, la detección precoz y el control de los factores de riesgo prenatal, etc.- es una instancia clave para garantizar nacimientos felices, sin eventualidades no deseadas. Desde que se detectó del Estreptococo del Grupo B (EGB), se inició una cruzada nacional que bregó por sancionar una ley que estableciera la obligatoriedad en los controles prenatales para detectar la presencia de esta bacteria -de la que se sabe poco en la Argentina-, muchas veces fatal para los recién nacidos.
El Estreptococo del Grupo B (EGB) es una bacteria que provoca una infección común en las embarazadas. Entre el 10 y el 30 % de las mujeres en espera de concebir lleva la bacteria del estreptococo en la vagina o el recto. Esta infección causa enfermedades principalmente en los bebés. El EGB afecta a aproximadamente 1 de cada 1.000 bebés en los EEUU.
La bacteria reside en el sistema gastrointestinal, junto con muchos otros microorganismos presentes en la mayoría de las personas. Los bebés experimentan dos manifestaciones diferentes de la infección de EGB: la infección temprana y la tardía. Los bebés con infección temprana desarrollan síntomas antes de los siete días de edad. Aquellos que padecen de infección tardía presentan sus síntomas entre los siete días y los tres meses de edad.
Alrededor del 80 % de todas las infecciones de EGB en neonatos es de tipo temprano. Éstas son casi siempre transmitidas de la madre al bebé durante el parto. Las infecciones tardías pueden contraerse en el momento del parto o adquirirse después del nacimiento, a través del contacto con otras personas que sean portadoras del EGB.
Cuando una mujer embarazada lleva la bacteria de EGB en la vagina o el recto durante el trabajo de parto y el alumbramiento, existe una probabilidad de 1 en 100 de que su bebé se infecte con el EGB. El riesgo alcanza el 4 % cuando la mujer es portadora de la bacteria y desarrolla además ciertos factores de riesgo, como parto prematuro (antes de las 37 semanas de gestación), desgarramiento de las membranas o fiebre durante el parto.
Sintomatología y formas de prevención
Los bebés con infección temprana padecen alguna de las siguientes condiciones: neumonía, sepsis (infección de la sangre) y meningitis (infección de las membranas que recubren el cerebro), entre otras. Los bebés con infección tardía por lo general padecen sepsis o meningitis. Aunque reciban tratamiento con antibióticos, aproximadamente el 5 % de los bebés con EGB no sobrevive.
Los bebés nacidos antes de llegar a término tienen más probabilidades de morir de la enfermedad que los bebés nacidos en el debido tiempo. La mayoría de los bebés que sobreviven el EGB se desarrolla luego normalmente. No obstante, entre el 15 y el 30 % de los recién nacidos que contraen meningitis sufre daños neurológicos permanentes, como parálisis cerebral, pérdida de la vista o de la audición y/o retraso mental.
Hay actualmente dos métodos que permiten prevenir la mayoría de los casos de infecciones tempranas de EGB en neonatos:
-Método 1: CULTIVO e HISOPADO: consiste en tomar una muestra de los fluidos vaginales y rectales entre las semanas 35 y 37 del embarazo. Esta muestra se envía a un laboratorio para la realización de un cultivo con el fin de detectar la presencia del EGB. El resultado se conoce al cabo de 24 ó 48 horas. Es un simple análisis de laboratorio y de bajo costo. Si se detecta que una mujer embarazada tiene el EGB, se tratará con antibióticos por vía intravenosa durante el trabajo de parto y el alumbramiento. No se recomienda tomar antibióticos por vía oral antes del parto, ya que no previenen eficazmente la infección de EGB en el neonato. Se administrará antibióticos a las mujeres portadoras de la bacteria.
-Método 2: FACTORES DE RIESGO: Este método no supone la realización de un cultivo sino el tratamiento exclusivo de aquellas mujeres que desarrollan algunos factores de riesgo evaluados visualmente por el obstetra el día del parto. Los indicadores son: parto prematuro (antes de cumplidas las 37 semanas de gestación); desgarramiento prematuro de membranas antes de cumplidas las 37 semanas; desgarramiento prolongado de las membranas (más de 18 horas sin dar a luz al bebé, a cualquier edad de gestación); fiebre superior a 38 º C; hijo anterior con EGB. Cabe destacar que esta bacteria suele ser asintomática, con lo cual la evaluación visual es ineficaz. En conclusión: el primer método el es más adecuado.
Los dos métodos detallados anteriormente ayudan a prevenir la infección de EGB en un neonato. En EEUU y Europa se adoptó el Método 1, el cual está incluido dentro de los controles prenatales en forma obligatoria a todas las embarazadas. Pero en la Argentina y el resto de Latinoamérica se adoptó el Método 2 como medida de prevención.
El caso de la familia Salum
Corría el año 2002. Daniel Salum y su esposa Gabriela esperaban la llegada al mundo de sus gemelos Ramiro e Ignacio. Pero la bendición de la vida se volvió una dolorosa carrera contra la muerte: después del nacimiento, los bebés comenzaron a presentar problemas respiratorios. Los llevaron a neonatología y los asistieron con oxigenación artificial. Al cuarto día Ramiro falleció e Ignacio seguía muy mal.
Los doctores dijeron que una bacteria mortal, el Estreptococo del Grupo B, había sido la causa del deceso de Ramiro. Ignacio sobrevivió luego de un mes de lucha. Nadie sabía muy bien de qué se trataba esa bacteria.
Después del duelo por la pérdida de Ramiro y de la fatídica experiencia vivida, Daniel Salum y su señora decidieron convertir la dramática vivencia en bandera de lucha. Así comenzaron a informarse, golpear puertas, insistir una y otra vez buscando respuestas. Hasta que dieron forma e impulsaron una iniciativa que pretendió convertir en ley el control prenatal obligatorio -aplicando el método de cultivo- a las embarazadas para detectar la posible existencia de la bacteria. Por ahora ese carácter legal se logró en forma parcial en la ciudad autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Río Negro, San Juan y Mendoza. A nivel nacional la ley cuenta con media sanción.
En comunicación con El Santafesino, el Sr. Salum relató el comienzo de su lucha: “A pocos meses de la pérdida de Ramiro, cuando pudimos controlar en parte la angustia de lo sucedido, nos contactamos con médicos de EEUU y España, quienes nos explicaron que en Argentina no se hace el cultivo, el análisis en los controles prenatales y la profilaxis antibiótica a las embarazadas con EGB. Decidimos -junto a la doctora Alicia Farinati, microbióloga- llevar el tema a “Telenoche Investiga”, de Canal 13, para intentar que nuestro país adopte esta forma de prevención. A la semana se contactaron 40 familias cuyos bebés habían fallecido por causa del EGB, o sobrevivieron con secuelas muy graves. Al poco tiempo se presentaron proyectos de ley provincial y nacional para hacer obligatorio el análisis de cultivo a todas las embarazadas entre la semana 35 y 37”.
Salum explicó que “durante 2006 se obtuvieron los primeros avances legislativos, ya que se aprueba medias sanciones de distintos proyectos de ley en Río Negro, en la provincia de Buenos Aires, San Juan y Mendoza. Dos proyectos de ley nacional (uno de Diputados y otro de Senadores) obtienen media sanción en noviembre de 2006. En agosto 2007 se decide tomar la media sanción de la Cámara Alta y Diputados la modifica. Las modificaciones fueron aprobadas luego de 4 meses, el pasado 4 de diciembre”.
“El proyecto con media sanción volvió a Senadores. La legisladora Haide Giri y su comisión de salud deberán en breve decidir entre 3 opciones: aprobar la ley nacional con las modificaciones de Diputados; aprobar la ley nacional en la versión original de Senadores; ni siquiera tratarla y postergarla para el próximo año. Esperamos que esta última opción no se lleve a cabo ya que sería una terrible canallada”, fustigó con razón Salum.
Qué pasa en Santa Fe
“En Santa Fe el proyecto de ley del senador Héctor Ocampo tiene media sanción, y a casi 3 meses pedimos que Diputados efectúe lo antes posible el tratamiento correspondiente. Estamos hablando de prevención de recién nacidos, lo cual debe tener máxima prioridad. Solicitamos a la ciudadanía que se informen sobre este tema. Hablamos del derecho a la vida: todas las embarazadas deben ser controladas de igual forma independientemente de la provincia donde habiten”, explicó el papá de Ramiro e Ignacio.
“Nuestro país no contaba con la forma mas segura de prevención, y los ciudadanos no estábamos informados”, dijo Daniel Salum. “Un simple análisis puede salvar vidas y el futuro de familias enteras. Saber a tiempo que se es portadora permite proteger al recién nacido con antibióticos, en cambio la desinformación puede conducir a la muerte”.
En su mensaje final, enfatizó: “El recordado informe de Telenoche Investiga se tituló: ‘El legado de Ramiro’. Personalmente este legado me hace sentir que Ramiro tenía una noble misión en su corto paso por nuestras vidas. Es también el legado de muchos bebés fallecidos o sobrevivientes que padecieron por esta bacteria”.
Más información: www.prevencionegb.com.ar