Reforzarán la defensa del río Salado
Acuerdo para obra en las defensas del oeste Crédito: Prensa Gobernación
Política
Redacción El Santafesino
13 de septiembre de 2008
Defensa Oeste inundaciones prevención hídrica

Reforzarán la defensa del río Salado

El gobierno de la provincia firmó el contrato de obra para reacondicionar y proteger el terraplén de defensa de la ciudad de Santa Fe sobre el río Salado, en el sector oeste de la capital provincial, que ha sufrido una erosión importante en sucesivas inundaciones.

Los trabajos contemplan el recubrimiento y fortalecimiento del terraplén y elevar la cota en determinados sectores, para poder soportar los peores escenarios en cuanto a los niveles de altura de las aguas, tanto del río Salado como del Paraná. La obra demandará una inversión superior a los 25 millones de pesos y tienen un plazo de ejecución de 10 meses.

El acto se desarrolló en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y fue presidido por el gobernador Hermes Binner, quien estuvo acompañado por el intendente de la ciudad de Santa Fe, Mario Barletta; el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Hugo Storero; el administrador provincial de Vialidad, Jorge Placenzotti; el senador por el departamento San Justo, Rodrigo Borla; y representantes de la unión transitoria de empresas que ganó la licitación y será la encargada de la obra, Sucesores de Ángel Boscarino Construcciones – Mercovial SA.

Los trabajos de “Protección del talud húmedo de la defensa oeste sobre el río Salado” se extenderán a lo largo de 6.586 metros en el tramo que va desde la cabecera este del puente Carretero (que une a las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé) hasta las inmediaciones del Hipódromo, a la altura de calle Gorostiaga, tendrán un costo de 25.452.587,15 pesos y la obra resguardará a la quinta parte del conglomerado urbano de la ciudad de Santa Fe ante posibles crecidas del río Salado.

Disminuir el riesgo de inundaciones

La obra se divide en tres secciones: la primera comprende desde el puente Carretero hasta el viaducto del ferrocarril Mitre; el segundo, desde allí hasta la autopista Santa Fe – Rosario; y el tercero, desde la autopista hasta calle Gorostiaga. Allí las defensas empalman con el terraplén de la Circunvalación oeste (actualmente en construcción), que hace las veces de defensa.

Tras la firma del contrato, el administrador provincial de Vialidad, Jorge Placenzotti, brindó detalles de la obra que, entre otros aspectos, elevará la cota en diferentes sectores de la defensa “para poder soportar los peores escenarios en cuanto a los niveles de altura, tanto del río Salado como del Paraná. La cota va desde los 17,50 metros en el punto mínimo, en la unión de los sectores I y II, a los 18,70 metros en el empalme de los tramos II y III –ahora en ejecución– en su punto máximo, que es la zona donde en 2003 ingresó el agua”.

Placenzotti indicó que el fortalecimiento del terraplén se logra instalando “bloques de hormigón armado intertrabados, que por su forma especial se van entrelazando para componer un sistema que actúa como un conjunto de piezas trabadas y no como bloques individuales”.

“Al ir unidos los bloques entre sí, se consigue un mejor efecto y mayor resistencia a la compresión. Este novedoso sistema tiene una pequeña lámina geotextil, que protege la fuga de materiales sólidos. Pero lo más importante es que permitirá elevar el ancho del coronamiento de la defensa, lo que hace que la seguridad sea aún mayor”, destacó.

Por otro lado, el administrador provincial de Vialidad aseguró que “esta obra no tiene que ver sólo con la protección de la defensa, sino que tiene en cuenta también un estudio de impacto hídrico, finalizado hace muy poco, del accionar del Salado sobre ese sector, interconectado también con el Paraná. Es decir que el escenario que se evalúa para las cotas a la que se eleva las defensas es el peor de todos: el máximo nivel de cada uno de los ríos”.

Protección ambiental

A su turno, el ministro Storero resaltó la voluntad explícita de la actual gestión por la protección de las cuestiones ambientales, “abandonadas en muchas obras públicas en la provincia y cuyos efectos no hace falta describirlos, porque en muchos casos aún son dolores que se mantienen en la sociedad, con secuelas elocuentes”.

El funcionario mencionó también otras obras en las que no sólo se avanza, “sino que paralelamente se realizan los estudios hídricos correspondientes, olvidados en anteriores licitaciones”.

Como alternativa de recubrimiento se utilizará el sistema de bloques de hormigón armado “intertrabados”. Por debajo de esta capa se coloca un filtro de geotextil, para evitar la fuga de sólidos manteniendo la permeabilidad de la cobertura. Previo a ello debe conformarse el talud de asiento de la protección, regularizando la superficie hasta las pendientes y cotas de proyecto, lo cual implica tareas de desmonte en algunos sectores y de relleno con compactación en otros.

Al pie del revestimiento se cimentará una viga de anclaje de hormigón armado colado “in – situ” de forma inclinada, para lo cual es necesario realizar la excavación para su fundación y el posterior relleno compactado del suelo.

En la parte superior se construirá una viga menor de cierre de hormigón armado, que primeramente se ubica junto al talón externo del muro rompeolas, luego a media altura de este, y en la finalización del primer tramo y todo el segundo tramo cubre el vértice externo del terraplén, quedando el muro enterrado al final del primer tramo. Finalmente se completa con vigas de cierre lateral el comienzo y la finalización del revestimiento en cada sector.

Además, el proyecto contempla realizar la elevación del terraplén, con un coronamiento de ancho y una cota variable, conforme a las recomendaciones del “Estudio hidráulico de Defensa contra Inundaciones del Río Salado y su continuación hasta Recreo. Tramos I, II y III.”, que considera efectos superpuestos de distintas combinaciones de alturas del río Paraná, con crecidas del río Salado y supuestas sobreelevaciones de oleaje producido por vientos. También se tuvo en cuenta el efecto de la curvatura en la finalización del tramo II y comienzo del tramo III, razón por la cual, en ese lugar, la cota se incrementará.

La importancia del proyecto

Durante las sucesivas crecientes que afectaron a la ciudad de Santa Fe, el terraplén Irigoyen sufrió importantes erosiones.

En ese momento, se realizaron tareas de emergencia protegiendo esta obra básica y columnas de distribución eléctrica con bolsas y piedra. Estos trabajos, “de emergencia” pueden resultar eficaces en el momento, pero bajo ningún aspecto considerarse obras definitivas ya que son parciales, de características difíciles de precisar y de una calidad de ejecución dudosa.

El proyecto de protección de la defensa es una obra que resguardará a una quinta parte del conglomerado urbano de la ciudad de Santa Fe, la misma que padeció los efectos de la catástrofe hídrica del 29 de abril de 2003.

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