Pacientes psiquiátricos en el Programa Huertas Urbanas
Representantes de la Dirección de Trabajo y Empleo del Gobierno de la ciudad y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) realizaron una entrega de semillas al Hospital Mira y López, en el marco del Programa Huertas Urbanas. En esta ocasión, los destinatarios fueron los pacientes internados en la institución psiquiátrica que, acompañados por personal del nosocomio, se especializan en los procesos de siembra y cosecha en un espacio destinado a huerta en terrenos de la propia institución.
La actividad persigue dos objetivos: resulta una acción terapéutica que, además, permite a los internos una capacitación en un oficio y se obtienen verduras y hortalizas que son destinadas a la cocina del Mira y López. Diego Palacios del Hospital Mira y López recibió a los responsables del Programa de Huertas Urbanas Municipal y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Cabe recordar que el presente programa se trata de una iniciativa trabajada en conjunto con el INTA que ya ha sumado más de 400 familias en 13 distintos barrios de la ciudad de Santa Fe.
Una huerta en el hospital
Según se informó, esta actividad con el hospital comenzó a desarrollarse en el año 2009, oportunidad en la que el Municipio donó a la institución herramientas e implementos necesarios para el desarrollo de la huerta. “Fue una inquietud que tenía la institución ya que poseen un predio ocioso aquí y querían hacer terapia y trabajo. Entonces, se comunicaron con el Municipio y empezamos a hacer todas las gestiones, entregamos las herramientas, todos los insumos para huertas y de esta manera, los chicos ya lo están aprovechando para luego comercializarlos por parte de ellos o aprovecharlos en su consumo”, se explicó desde el Municipio.
Por su parte, Diego Palacios brindó más detalles sobre la actividad: “Esto sirve para sacarlos a los chicos del ocio y es una forma de entretenerse. Aquí tenemos también un taller de cerámicas; entonces algunos van al taller de cerámicas y otros vienen a las huertas. De acuerdo a cómo se levantan los pacientes, en cuanto a las ganas que ellos mismos tienen, son entre 5 y 10 pacientes los que saben venir siempre”.