Bonfatti y los desafíos ante la adversidad
Con apenas 3 puntos de diferencia frente a su máximo competidor, el actual Ministro de Gobierno y candidato del oficialismo, Antonio Bonfatti, se convirtió en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe para el período 2011-2015. Así, el socialismo consolida su continuidad en el poder pero con un esquema de fuerzas adverso.
Esta realidad se configura primero por el escaso margen de votos obtenido: 674.239 (38 por ciento) contra 612.608 de Miguel Torres del Sel (35 por ciento), un resultado lejos del esperado en las huestes del elenco gobernante. Segundo, por la derrota en la categoría Diputados a manos de la ex vicegobernadora, María Eugenia Bielsa.
Bonfatti deberá gobernar con una legislatura adversa, aunque se haya recuperado en parte en el Senado, hoy de mayoría justicialista. También deberá regir los destinos de esta provincia con la espada del radicalismo. El vencido Mario Barletta en las internas de mayo, hoy muestra una recuperación gracias al triunfo de José Corral en la intendencia de Santa Fe y la victoria de Hugo Marcucci después de más de 20 años de hegemonía del peronismo en la senaduría del dpto. La Capital.
Este resultado, es positivo en términos futbolísticos (“los goles hay que hacerlos” y se ganó por un gol) y gratificante para Hermes Binner, quien demostró su condición de gran elector al garantizar un triunfo de su delfín cuando en febrero no llegaba al 10 por ciento de adhesión.
Sin embargo, su ajustado margen, significa un llamado de atención para el gobierno. La mitad del vaso señala que un 60 por ciento de la ciudadanía desaprueba la gestión socialista, la otra mitad, aquello apuntado: nadie confiaba en que Bonfatti podía llegar a ganar cinco meses atrás.
También deberá pensar porqué buena parte del interior provincial (ganó 8 departamentos contra 11 a manos de PRO) votó a Del Sel, si no es una consecuencia de una política de gobierno centrada en Rosario y Santa Fe, en desmedro de las comunas y municipios del interior. Una ausencia de federalismo vociferada en el espectro nacional pero replicada hacia adentro.
Fenómeno Del Sel
Los factores que explican la sorprendente elección del cómico devenido en político de la mano de Mauricio Macri, explican parte de la performance oficialista. El segundo lugar obtenido por Miguel Torres del Sel, parece ser una consecuencia de las eclosiones que hicieron las internas partidarias en los frentes políticos mayoritarios.
Del lado justicialista, de la interna surgió Agustín Rossi, un hombre directamente identificado con el gobierno nacional y fuerza de choque de Cristina Fernández ante la protesta agraria de 2008. Un hombre ubicado en un extremo del espectro justicialista, lejos de los referentes a los que adhiere el campo y de los dirigentes que ostentaron el poder durante décadas: Reutemann y Obeid. No es descabellado pensar que muchos votos de la nueva figura PRO, provinieron de los obeidistas y reutemanistas caídos en desgracia luego de la interna peronista.
Del lado del Frente Progresista, y sin restarle méritos a Del Sel, las heridas provocadas por la interna entre socialistas y radicales, generaron votos de rencor hacia el representante de Macri en Santa Fe. Las filas radicales de Barletta y los resentidos simpatizantes del senador Giustiniani, no brindaron su corazón tan alegremente al hoy gobernador electo.
Justicialismo en crisis
De cualquier modo, resta por verse que surgirá de esta performance del PRO en Santa Fe. La magra cosecha de Agustín Rossi, 387.162 votos (un 22 por ciento), que lo relegó al tercer lugar, parece ser un revés definitivo para el kirchnerismo en la provincia, donde al ocaso de Reutemann y Obeid, se suma ahora este ciclo negativo de los candidatos K.
Como se dice vulgarmente, sólo María Eugenia Bielsa “salvó la ropa”, pero detrás de su figura puede a futuro surgir un neoperonismo provincial, con expresiones diversas pero más renovadas. Aunque los hombres que acompañaron a Del Sel, todos justicialistas, no estén en sintonía con este incipiente proceso de recomposición partidaria.