Los barrios Candioti y 7 Jefes reclamaron seguridad
En virtud que los robos, entraderas en los domicilios y violencia contra los vecinos no se detiene, vecinos de los Barrios 7 Jefes, Candioti Norte y Sur se concentraron nuevamente en la intersección de calles Velez Sarsfield y Boulevard Galvez este domingo por la tarde para reclamar seguridad.
El lugar fue elegido estratégicamente ya que esa esquina limitan los barrios Candioti Norte, Sur y 7 Jefes. Desde las 18.30 fueron llegando vecinos con pancartas y volantes para repartir a los automóviles que circulaban por Bv. Galvez en su mayoría, provenientes de la costanera santafesina, Colastiné y Rincón.
Los automovilstas acompañaron el reclamo con bocinazos, mientras que los manifestantes aplaudian y cantaban pidiendo seguridad. Los vecinos acordaron una próxima reunión dentro de 15 días para definir las medidas de acción a realizar si las autoridades responsables de seguridad no toman cartas en el asunto.
Esta marcha se inscribe en un contexto de inseguridad creciente que tuvo como pico máximo las últimas dos semanas, en las cuales una sucesión de homicidios que puso a Santa Fe en la escena nacional, batió un récord en ese aspecto superando el número de muertes de 2007 y desencadenó una serie de medidas políticas de relativo impacto en el problema.
Por las armas
La primera medida gubernamental la llevó a cabo el intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, con la suspensión por 90 días de la venta de armas y municiones en la ciudad. Polémica y mediática, la decisión obró como tiro por elevación a las autoridades provinciales, con verdadera potestad para afrontar el flagelo, quienes parecieron acusar recibo recién el viernes pasado, cuando se produjo un cambio en las segundas líneas de Seguridad.
En ese sentido, el gobierno de la provincia anunció a través de un comunicado el desplazamiento de Matías Drivet como viceministro de Seguridad Pública. En su reemplazo fue designado Gerardo Chaumont, comandante general de la Gendarmería Nacional (retirado), grado que alcanzó en diciembre de 2000. Fue nombrado subdirector nacional de esa fuerza en julio de 2003 y pasó a retiro en noviembre de 2004.
A las repercusiones políticas, que además tuvieron efectos en el plano legislativo y judicial, y con una reacción en materia de control de negocios que venden armas legales (se clausuró una armería a instancias del Gobierno de la ciudad y del Registro Nacional de Armas), siguieron fuertes operativos de saturación en barrios santafesinos con detención de personas y secuestro de armas.
Efectivos de distintas Unidades Regionales de la provincia llegaron entre el jueves y viernes pasados a la ciudad para desplegar un operativo de saturación policial en los barrios más conflictivos. Bajo las directivas del jefe de la Unidad Regional I, Sergio Vergara, y el apoyo de la Guardia Rural Los Pumas, se reforzó la presencia en las calles de barrio San Lorenzo. También estuvieron en Santa Rosa de Lima, Centenario, Arenales y Chalet.
Asimismo, el fin de semana, pasado el mediodía del sábado, agentes de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional Uno y Guardia Rural Los Pumas, secuestraron armas de diverso calibre y en distintos operativos fueron aprehendidos siete sujetos. El accionar policial se concentró en los barrios Chalet y Loyola Sur.
La reacción de las fuerzas policiales como consecuencia de los cambios políticos, no evitó que se hayan producido nuevos hechos delictivos al cierre de este fin de semana, como por ejemplo, el ocurrido en el tradicional Colegio Don Bosco. De igual manera, la probabilidad de un cambio de la política pública en materia de seguridad, deberá evaluarse en las próximas semanas. Un abordaje integral y sostenido en el tiempo del problema, quizás nos permita abrigar esperanzas de ese cambio tan necesario.