Consenso por nuevas formas de convivencia en San Cristóbal
Conducta juvenil: San Cristóbal busca armonía Crédito: Tiedemann

Consenso por nuevas formas de convivencia en San Cristóbal

A partir de la iniciativa de un grupo de vecinos de un barrio céntrico, se llevan a cabo reuniones en las que representantes del Ejecutivo y Legislativo, de las fuerzas de seguridad, autoridades educativas, propietarios de locales nocturnos y padres autoconvocados trataron de reunir elementos en común para reforzar algunas pautas de convivencia social que permitan un mayor bienestar de la comunidad.

Recientemente, estos vecinos mantuvieron una reunión informativa con representantes de la fundación santafesina “Convivir sin Violencia”. Esta entidad trabaja sobre problemáticas sociales focalizadas en determinadas comunidades, elaborando un diagnóstico científico-biologista sobre los determinados comportamientos de los individuos durante todo su proceso de crecimiento, integración y desarrollo social. Panorama al que se le suma análisis integral sobre el rol de las distintas instituciones a las que asisten los individuos de la comunidad. En función de este cuadro de situación, se redireccionan diferentes pautas de conducta social tendientes a mejorar el estado de la convivencia social.

El eje central de la discusión es el excesivo consumo de bebidas alcohólicas tanto de menores como de personas adultas. De allí se desprenden cuestiones más puntuales: desmanes, actos delictivos, accidentes. Dentro de este estado de cosas, surgieron interrogantes de fondo que tienen una fuerte implicancia sobre la problemática: ¿Qué parámetros de autoridad están ausentes en el entorno familiar? La legislación dedicada al tema ¿tiene la actualidad que se requiere para estar a la altura de las circunstancias existentes?, ¿cuántos comercios nocturnos desconocen y cuántos conocen las normativas vigentes?, dentro de estos últimos, ¿cuántos las respetan?

El grupo de vecinos que realizó la convocatoria sostuvo firmemente que el compromiso debe ser asumido por el conjunto de la comunidad. Un compromiso que involucre a los padres como responsables de sus hijos menores; al Estado municipal con la suficiente presencia como para elaborar ordenanzas y reubicar dentro de un marco regulatorio a patrones de conductas descarriadas; a las fuerzas de seguridad en la vigilia permanente del orden en las calles, y a los responsables de locales bailables en el cumplimiento de las restricciones.

El intendente de la ciudad atribuyó el problema a una cuestión estructural. “Todo esto tiene un trasfondo social que supera las capacidades del municipio. Tenemos muchas limitaciones en la infraestructura municipal, pero desde nuestro lugar contribuimos en lo que se pueda”, aseguró.

El marco legal

La ordenanza Nº 2109/94 establece la prohibición del suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años; la venta de bebidas alcohólicas en público destinadas a consumo inmediato; (refrescadas y/o destapadas) y el consumo de estas bebidas en la vía pública fuera de los lugares habilitados al efecto. El horario de cierre de estos centros bailables está establecido (por ordenanza Nº 1340 del año 1986) a la hora 5 (sábados y vísperas de feriados) y a la hora 3 (días hábiles), y se prohibe además el ingreso a estos lugares a menores de 15 años, a través de una ordenanza que encomienda a la Secretaría de Gobierno la elaboración de una norma legal definitiva, la cual no existe hasta el momento.

A partir de reuniones se viene trabajando en la construcción de grupos de trabajo que monitoreen la situación periódicamente, sugiriendo medidas de control y regulación de conductas inadecuadas.

Todos las actores sociales deben asumir un compromiso serio para contrarrestar esta problemática que es producto de anomalías sociales propias. Muchas cosas se pueden hacer: recuperar los patrones de autoridad dentro del contexto familiar, imponiendo limitaciones -no autoritarias sino preventivas- a excesos de los menores, puesto que el problema encuentra su célula madre en el hogar; planificar campañas de bien público que brinden información y apunten a la concientización, a través de convenios firmados con los medios locales; reforzar las regulaciones legales y los controles en la vía pública. Un desafío: madurar como sociedad jurídicamente organizada.

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