El Molino: nace una Fábrica Cultural
Binner en su recorrida al ex Molino Francchino Crédito: Prensa Gobernación
Cultura
Redacción El Santafesino
27/02/2008
espacio cultural ex Molino Franchino Fábrica Cultural

El Molino: nace una Fábrica Cultural

“La puesta en valor va a ser muy importante para la memoria de los santafesinos”, dijo Binner, ya que se trata de “la recuperación de un espacio para el uso público”, añadió. También aseguró que “los niños y los jóvenes tendrán privilegios para usar este lugar, para que aprendan lo que es nuestra propia historia, la historia del trabajo”, ya que “nuestro país se hizo con trabajo”.

“El Molino. Fábrica Cultural, un espacio cultural para la imaginación, el cuerpo y el trabajo”, fue pensado para que los niños “disfruten plenamente del juego”, dado que “el juego es lo que debe suplantar en los niños al trabajo”, expresó Binner, citando al pedagogo italiano Francesco Tonucci.

El Molino Franchino nació en 1893 en la localidad de San Carlos Centro, departamento Las Colonias, como consecuencia de la importante actividad agrícola de la región que promovía el modelo de país agroexportador. Al año siguiente la sede industrial fue trasladada a la ciudad de Santa Fe. Este molino harinero fue cambiando de razón social y pasó a llamarse Molino Franchino en 1985. El 29 de julio de 1995 cerró sus puertas y el edificio fue abandonado.

Respecto del proyecto, el gobernador resaltó la propuesta realizada por la ministra de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González, de integrar un eje cultural “que arranca en el (molino) Franchino, sigue en el Parque Federal y continúa en el Botánico”, por considerar que es “muy importante para nuestra sociedad”.

“Es un proyecto que evoluciona en función de una concepción social, integradora, inclusiva. Nosotros necesitamos que los niños y los jóvenes no estén condenados a esperar, a ser grandes para poder decidir, sino que comiencen hoy mismo a ser parte de nuestra realidad”, y agregó que es necesario “acercarlos, ayudarlos, darles espacios para que opinen y puedan usar sus manos y su mente. Tenemos que generar una corriente creativa en los niños, aprovechar este hecho irrepetible en todo ser humano que es la niñez, la juventud, y nosotros debemos ayudarlos para que lo desarrollen plenamente”, enfatizó Binner.

Un lugar para todos

“El Molino. Fábrica Cultural, será un gran lugar, dividido en distintos espacios reconvertibles, para uso de toda las generaciones” tanto “fines de semana como feriados”, explicó la ministra González.

“En esa Fábrica Cultural uno podrá construir desde objetos de madera, papel, hierro, hasta productos audiovisuales y de animación, hipertextos; es una fábrica de industrias culturales, donde vienen quienes publican libros a mostrar y a vender, pero también será un lugar en donde se podrán fabricar libros”, dijo la ministra.

Además se podrá ver “la fabricación de objetos artísticos, artistas plásticos trabajando, gente construyendo muñecos”, y también “todo el proceso de fabricación del espectáculo de artes urbanas, malabarismo y trapecios”, continuó la titular de la cartera de Innovación y Cultura.

“El público participará de todo eso”, explicó la ministra y agregó que “este será un lugar público, en el que gente de todas las edades participará de todo lo que tiene que ver con el trabajo, el esfuerzo, el cuerpo y los materiales que se necesitan para construir un objeto o un hecho creativo”.

Procesos creativos y escuela de diseño

Este espacio contará con dos modalidades: “una para el público en general, que vea todos los procesos creativos”, dijo González, “y la otra modalidad es una escuela de diseño: las viejas artes y oficios, hoy convertidas en diseño, donde no se separa el arte del material, al modo de la Bauhaus”.

La ministra explicó que la escuela funcionará durante la semana. Se trabajará en “cooperativas y todos los productos” que allí se diseñen tendrán una marca que los identifique. Se tratará de “marcar tendencia en lo que tiene que ver con el diseño. Es una propuesta inclusiva desde lo social”, precisó González.

Finalmente, en referencia al proyecto la ministra dijo que “hay que recordar tres cosas: primero, que este molino harinero nació siendo trabajo y va a mostrar desde el arte, los medios y el diseño, la fuerza del trabajo y del material a niños, adolescentes y adultos, creando trabajo e iniciativa”.

En segundo lugar, González explicó que “este molino harinero va a tener su recuperación histórica y una señalización” para recordar su proceso e importancia como edificio de la ciudad de Santa Fe.

Finalmente, dijo que “las escuelas de arte también tendrán aquí salas donde mostrar sus trabajos y tendrán las puertas abiertas, porque es esencial que la educación artística se edifique con este concepto de proceso de construcción, de creación y de trabajo”.

El Molino: Fábrica Cultural

El proyecto contempla que en el edificio donde funcionará “El Molino. Fábrica Cultural” funcionen los siguientes espacios:

La Fábrica de los Lenguajes: una biblioteca-medioteca, con lenguajes en distintos soportes para usar, circular, ajar y admirar.

La Fábrica de las Industrias Culturales: zona de exhibición y quiosco (libros, cd, dvd, objetos de diseño) de los emprendimientos santafesinos.

La Fábrica Audiovisual: Experimentación en los lenguajes audiovisuales: grabaciones, diseño, arte digital, música popular latinoamericana, bandas sonoras, cine de animación, documentalismo, fotografía, hipertextos, etc.

La Fábrica del Arte y la Educación Artística: construcción artística en plástica, teatro, música, cultura y sociedad (ropa, objeto, ciencias, etc.)

La Fábrica de las Artes Urbanas: la fiesta del cuerpo, terraza de las artes urbanas, sótanos de la experimentación corporal.

La Fábrica del Diseño: centro de formación, investigación en las formas de la materia y el arte de vivir que prevé una fábrica cultural lúdica para todas las edades (organizada por soporte: madera, papel, hierro, etc., intergeneracional, vivencial y participativa, para público en general. Sábados, domingos y feriados), y una escuela de la fábrica cultural (programas de aprendizaje en diseño. Sistema de aprendices y tutoría para la inclusión social. Cooperativas, Iniciación a la arquitectura y el urbanismo).

Además el Molino tendrá también calles de uso público, con esculturas en homenaje al trabajo; señalización histórica del Museo Harinero; miradores desde distintos puntos elevados y enterrados; paisajes culturales, texturas y elementos naturales.

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