Ingenio: un desafío empresario
Fuente: Archivo El Cronista Regional

Ingenio: un desafío empresario

¿Cómo surge la incubadora de empresas en la UTN?


En el ámbito de la UTN, lo primero que surge es el Área de Vinculación Tecnológica (AVT), que empezó a funcionar con el objeto de vincular la Facultad con el medio. Desde la propia Facultad se detectó una situación de aislamiento con el sector productivo y se planteó la necesidad de contactarse más fluidamente con las empresas de la región, hecho que se consolidó mediante la creación de esta área.


La labor de la misma consiste, por un lado, en detectar las necesidades del mercado y ofrecer soluciones tecnológicas a las empresas y, por otro, gestionar el financiamiento para que esas soluciones tecnológicas puedan aplicarse, a través de subsidios públicos principalmente.


Dentro de la AVT, la incubadora de empresas empezó a funcionar informalmente (no había un manual de procedimientos ni una estructura que definan su funcionamiento). La constante interacción con la realidad de las empresas del medio, sumado a la necesidad de unir a los estudiantes con las empresas dio lugar a que, sin darnos cuenta, empezáramos a trabajar como incubadora de empresas. Recién a partir del subsidio recibido del FONTAR (Fondo Tecnológico Argentino) en Agosto del año pasado pudimos comenzar a constituirnos formalmente.


¿Cómo se da ese contacto entre la Institución y los emprendedores?


Nuestra herramienta fundamental para contactar a los futuros emprendedores es un concurso de ideas, certamen que viene desarrollándose hace tres años, desde su primera versión en el año 2001. El concurso se llama Ingeniosamente, y como su nombre lo indica, busca captar ideas ingeniosas. Está orientado básicamente a los alumnos de la Facultad, pero también puede participar el público en general, siempre que los equipos de trabajo estén conformados por un 50% de alumnos de la UTN-Facultad Regional Santa Fe.


¿Qué tipo de ideas se ven en este concurso?


Son ideas de innovación tecnológica, aplicables desde el punto de vista productivo. La orientación que se observa es fundamentalmente hacia las ingenierías que se dictan en la Facultad (Ingeniería en Sistemas, Mecánica, Eléctrica, Civil e Industrial).


¿En qué consisten los premios?


El año pasado decidimos que el concurso Ingeniosamente 2002 tenía que ser distinto a su edición anterior, sobre todo para mejorar falencias observadas en la viabilización de los proyectos. Lo que se hizo fue cambiar los premios, que en principio sólo eran monetarios. Actualmente, los premios consisten en el apoyo económico para el desarrollo de la idea, a lo que se suma la asesoría técnica, económica y comercial.


El jurado, ¿qué criterios tiene en cuenta a la hora de evaluar los proyectos?


En principio, se busca que la constitución del jurado sea interdisciplinaria, que no se trate sólo de profesores de la Facultad sino que también participen representantes de las cámaras empresarias. La evaluación se hace a través de una planilla en la que se tienen en cuenta diversos aspectos, tales como grado de innovación, desarrollo económico y social para la región, creatividad, forma de exposición del proyecto, etc.


¿Qué duración tiene este concurso?


Hasta el Ingeniosamente 2002 la duración del concurso era de dos días, siempre a finales de Octubre. Allí se hacía la exposición y la premiación. Este año se ha cambiado bastante el concurso, ya que nos dimos cuenta que a los participantes les faltaba base, preparación e información para desarrollar sus proyectos. Por eso el concurso ahora es todo el año, planteándose una serie de eventos denominados Seminarios-Taller, en los cuales se va capacitando a los participantes a través de docentes y profesionales. El evento final es el 30 y 31 de Octubre, en el que se hace la exposición y entrega de premios.


¿Cuál es la vinculación entre el concurso y la incubadora?


Podría decirse que el alma de la incubadora es el concurso. Se concibe al concurso como semillero de dónde sacar la materia prima para la incubadora. Este año se está trabajando fuertemente en la tutoría de los 6 proyectos ganadores de las ediciones anteriores. También se ha diseñado una base de datos con los proyectos que, previa consulta a sus autores, se ofrecen inversores del sector privado. Ello se debe a que, en función de las condiciones que está atravesando el país, se hizo necesario empezar a considerar la posibilidad del financiamiento por parte del sector privado, porque ya no podemos depender solamente del financiamiento público.


¿Alguno de esos proyectos ya están funcionando como empresas?


Los proyectos todavía están en la etapa de preincubación. Esto significa que en esta etapa todavía no han elaborado el plan de negocios. Por ello, se está trabajando en forma conjunta para ayudar a los emprendedores a definir en forma precisa los aspectos técnicos, económicos y comerciales de los proyectos, para que de esta manera puedan plasmarlos en un plan de negocios. En esta etapa la ayuda recibida es muy importante, ya que por lo general los emprendedores tienen la idea, pero carecen del conocimiento de las características del mercado y de las posibles alternativas de financiamiento.


Luego, una vez que se aprueba el plan de negocios, comienza la etapa de incubación propiamente dicha, en la que se le asigna a cada proyecto un espacio físico (en caso de ser necesario), se desarrolla un plan de trabajo y se empieza a “ejecutar” la empresa. La ayuda brindada no se limita a ello, sino que también se le da el asesoramiento profesional necesario para que el proyecto pueda concretarse. En el caso de los proyectos de innovación tecnológica, la primera etapa es clave. Para decirlo en cifras, sólo el 20% subsisten si no cuentan con protección, mientras que estando dentro de una incubadora las posibilidades de éxito ascienden al 80%.


¿Qué pasa si alguien viene con un proyecto sin participar del concurso?


Como ya se dijo, el requisito principal para participar de la incubadora es que los proyectos que se presenten sean de innovación tecnológica. Cualquier persona que tenga una idea de negocios de estas características puede alojarse en la incubadora. Lo que tiene que hacer, en primer lugar, es solicitar una entrevista. Luego comienza la etapa de formulación de la idea-proyecto, que constituye un paso previo a la elaboración del plan de negocios, en la que se exponen y desarrollan todos los aspectos particulares del mismo. A continuación, se realiza el análisis del proyecto, su evaluación, aprobación, y se siguen posteriormente las mismas etapas que en el caso de los proyectos surgidos del concurso de emprendedores.


Para solicitar información sobre el concurso Ingeniosamente 2003, o sobre el funcionamiento de la Incubadora de Empresas, dirigirse al Área de Vinculación Tecnológica de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Santa Fe. Dirección: Lavaisse 610. Tel.: 0342-4697136. E-mail: inge2003@frsf.utn.edu.ar. Web: www.frsf.utn.edu.ar/investigación/grupos/avt

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