Instan a la clausura de los basurales a cielo abierto
César Mackler, secretario de Medio Ambiente de Santa Fe Crédito: Archivo Gobernación
Política
Redacción El Santafesino
07/05/2008
basurales Relleno Sanitario Residuos Sólidos

Instan a la clausura de los basurales a cielo abierto

El gobierno de la Provincia de Santa Fe, a través de la Subsecretaría de Gestión Ambiental del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, hizo foco en la problemática crónica de los basurales a cielo abierto, que además de representar un riesgo para la salud de las personas y contaminar agua, suelo y aire, provocan combustiones con consecuencias lamentables en las rutas nacionales y provinciales.

En este contexto, intimó a unas veinte comunas con sitios de disposición de residuos sólidos domiciliarios próximos a rutas nacionales o provinciales, a las que se le requirió “la urgente implementación de medidas para evitar todo posible episodio de combustión y prever los medios apropiados para controlar y extinguir la misma en forma inmediata”.

La comunicación oficial, a la que accedió El Santafesino, insta a la clausura y cierre definitivo del mencionado sitio de disposición final en un plazo de sesenta días. La fecha de la intimación es 11 de abril y llegó a localidades en su mayoría del sur provincial, siendo la más inmediata a nuestra región Sauce Viejo.

Antecedentes

La legislación más reciente en esta materia es la Resolución Nº 128 de septiembre de 2004, que establece las normas técnicas a partir de las cuales debe hacerse el tratamiento y disposición final de los denominados residuos sólidos urbanos. La normativa dictada durante la gestión del ex gobernador Jorge Obeid, determina además plazos para resolver esta problemática, que dicho sea de paso, están vencidos (ver aparte).

“Primero se le ha enviado a municipios y comunas cuyas jurisdicciones están en inmediaciones de rutas o autopistas provinciales o nacionales, una intimación para que en sesenta días eliminen los basurales. Sabemos que será difícil cumplir con eso porque no cuentan con los recursos técnicos ni con lugares alternativos. Pero la idea es que se sienten con nosotros a evaluar un mínimo ordenamiento del sitio de disposición” explicó en diálogo con El Santafesino, el actual secretario de Medio Ambiente de la provincia, César Mackler.

En concreto, controlar las quemas, los camiones que disponen residuos, los separadores informales, en definitiva, tener un mayor control sobre los basurales a cielo abierto. “Hay muchas comunas que han realizado esto” destacó, pero admitió que el condicionante son los recursos materiales y humanos, es decir, maquinarias y personal para una tarea diaria.

Para el funcionario, a partir de la citada resolución “no hubo grandes avances, salvo algunas localidades que poseen rellenos sanitarios”. Reconoció que la normativa “es buena y sintoniza con la ley nacional de presupuestos mínimos para residuos sólidos”, pero advirtió que los municipios y comunas “no cuentan con los recursos materiales y humanos para hacer buenos sistemas de gestión integral de residuos”.

La mayoría de las administraciones locales han avanzado en la instancia de valorización, es decir, la separación de residuos orgánicos de los inorgánicos, pero no han atacado aquello que se dispone finalmente en un sitio sin tratamiento alguno y que genera el mayor impacto. En función de esto, la gestión del Dr. Hermes Binner creó el Programa Provincial de Residuos Sólidos Urbanos.

El mismo tiene dos líneas fundamentales: “la primera, regularizar la disposición final de los residuos, es decir, terminar como objetivo final con los basurales a cielo abierto. La segunda línea, la recuperación, el reciclado, el tratamiento de los residuos para disminuir la cantidad que se dispone finalmente” según explicó el propio funcionario. En síntesis, se pretende primero eliminar los basurales y luego avanzar en la valorización, y no al revés, como se había tendido hasta ahora.

En ese sentido, el diagnóstico marca “una realidad angustiante” reconoció Mackler. “En la mayoría de los pueblos y ciudades la basura va a parar a una cava” señaló, sin quedarse en el diagnóstico y arbitrando las acciones para minimizar los efectos de ese drama que afecta la salud y al medio ambiente. Porque sostiene que en la provincia hay una mayoría de comunas y municipios de menos de cinco mil habitantes, situación que obliga al asociativismo a través de consorcios para enfrentar la problemática.

El titular de la cartera ambiental de la provincia, admitió que la provincia debe tomar cartas en este asunto al menos durante dos años, pero que luego en una segunda instancia, son los municipios y las comunas los que deben hacerse cargo. “Para esto deberán cambiar la forma de mirar el problema. Hasta ahora, la gestión de residuos sólidos contempla el costo de la recolección de los residuos que luego se vuelcan en un basural a cielo abierto. Ahora hay que empezar a pensar en el costo, como mínimo, de la disposición final” sentenció.

Mackler adelantó que para lograr este mínimo ordenamiento de la disposición final de los residuos sólidos que implican costos de infraestructura y horas hombre, la Provincia ayudará en las inversiones iniciales, “en lo posible, si sale la ayuda financiera del Banco Mundial”.

Mackler reveló que la Provincia elevó su programa a la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, cartera que observó como positiva la iniciativa y dará aval para la firma de un convenio que habilite una consultoría que permita pulir un plan en la materia. Se estima que la infraestructura necesaria para eliminar los basurales a cielo abierto en la provincia requiere un desembolso de 15 millones de dólares que provendrían del Banco Mundial.

Resolución incumplida

Los esfuerzos de la anterior gestión de gobierno no estuvieron en sintonía con el rigor de la normativa dispuesta en la materia.

La Resolución Nº 128 de septiembre de 2004 determinó las normas técnicas para el tratamiento y disposición final de los residuos sólidos urbanos, y estableció plazos para que las comunas y municios presenten planes de adecuación para las obras que deban ejecutarse para la clausura de los basurales a cielo abierto.

Los plazos ya se cumplieron: las localidades cuya población sea inferior a 50.000 habitantes y superior a 20.000 debían realizar la disposición final de residuos en relleno sanitario en dos años a partir de la presentación del plan de adecuación. Esto es, 2007.

Las localidades con menos de 20.000 habitantes, tenían un plazo de tres años. Las ciudades con más de 50.000 habitantes tenían apenas un año de plazo.

Los métodos propuestos además del relleno sanitario son la estabilización biológica, la recuperación de materiales u otros métodos que no afecten la salud y el medio ambiente.

Y prohíbe la disposición final de residuos sólidos en vertederos a cielo abierto, la quema a cielo abierto, el uso de RSU para el relleno de lagunas o zonas anegables.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *