“Quien habla mal, lee mal y llegará a pensar mal”
La escritora María del Carmen Villaverde de Nessier
Dossier
21/01/2004

“Quien habla mal, lee mal y llegará a pensar mal”

Invitada por la Universidad Nacional de Guayaquil, a través de la Universidad Nacional del Litoral, viajó la profesora María del Carmen Villaverde de Nessier para dictar Conferencias, Seminarios y Talleres sobre “Oralidad y Animación a la Lectura, una propuesta urgente”.

Las actividades en general giraron alrededor de:

-Propiciar un encuentro con una situación lectora viva en comunicación real partiendo de una eficiente comprensión del mundo cercano para llegar a la universalidad.

-Reconocer las propias competencias expresivas, lectoras y lingüísticas identificando diferentes geografías expresivas (narraciones populares, ritmos, entonación) desde el fecundo mundo de la palabra y todo su sentido pluridimensional hecho vida en el constante acto de convivir.

Las siguientes son algunas consideraciones generales de la actividad profesional desarrollada por Villaverde en Ecuador:

“Quien habla mal, lee mal y llegará a pensar mal.

Leer es crear un camino de reflexión, es, en general, un ejercicio de soledad y de pensamiento, casi echado al olvido. Se equivocan quienes creen que preparar a los chicos y a los jóvenes para este nuevo siglo es darles más información, más y más cosas, más tecnología, si no se les enseña a PENSAR, a ser CRITICOS, a reconocer sus IDENTIDADES, se verán realmente frustrados.

“LA PALABRA DEBE SITUARSE EN SU JUSTO VALOR”.

Dijo Séneca: “La palabra es el hilo de oro del pensamiento”.

Las palabras están vivas como el hombre; nacen y mueren; caen en desuso, cambian de significado, se desarrollan.

leyendo mucho y correctamente el hombre intentará, a cada momento, crecer, ser mejor, participar. Pero, hay que saber, cuándo, cómo y por qué leer desde el vamos.

Aquí adquiere importancia la ORALIDAD, el PROPIO DECIR, alimentado por la propia lectura.

El verdadero encuentro con el texto transformará entonces la realidad del lector y de lo leído, lo estimulará sin límite comprometiéndolo, haciéndolo partícipe de la comunidad en la que vive”.

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