Reutemann, apresto a dar batalla
Reutemann reunido con autoridades internacionales Crédito: Prensa Gobierno de Santa Fe

Reutemann, apresto a dar batalla

El gobernador de Santa Fe se armó con la “mejor artillería” y dio batalla. Las estrategias fueron las habituales: silencios en algunos casos, declaraciones ambiguas en otros, y acciones contradictorias -muchas sorpresivas- que terminaron confundiendo al enemigo.

La supuesta operación “alcaucil” se le endilgó a algún sector que juega la interna justicialista nacional. Algún sector que intentó llegar al corazón del vegetal dañando primero sus escamas externas. Reutemann descomprimió la presión con decisiones.

Primero se la denunció a la diputada nacional justicialista María del Carmen Alarcón -durante su primera gobernación, Directora de Ceremonial de la provincia- por supuesto tráfico de influencias en la incorporación de agentes a la policía santafesina. Reutemann reaccionó. A días de echarse a rodar la noticia, suspendió el ingreso de 500 nuevos oficiales a las fuerzas de seguridad previsto para el 2003 hasta tanto se “transparentara” el sistema de ingresos.

Las miras apuntaron después a su por entonces ministro de Hacienda, José María Candioti. El ex funcionario apareció en la lista de los 1500 empresarios y políticos que prefieren dejar sus “ahorros” al resguardo de sistemas financieros externos. Candioti admitió públicamente haber girado más de un millón de pesos a un banco de Estados Unidos, el año pasado. Y la confesión fue suficiente para que Reutemann privilegiara otra vez la buena imagen de su gobierno y le exigiera la renuncia.

El próximo “ataque” se dio contra otro hombre de confianza del actual gobernador: Angel Baltuzzi. El actual diputado nacional fue procesado por supuestas irregularidades cometidas cuando prestaba funciones en el Ministerio de Trabajo de la Nación, durante al gestión del menemista Armando Caro Figueroa. De nuevo intervino Reutemann. Le pidió a Baltuzzi que solicitara licencia como presidente del PJ provincial, hasta tanto clarificara su situación ante los fueros judiciales.

El gobernador intentó primero minimizar los hechos: “Son todos aislados”, comentó. Pero después aprovechó la coincidencia temporal para ejecutar un tiro por elevación al supuesto mentor del operativo: “Si vienen por Reutemann, aquí los estaré esperando. Tengo espalda para aguantar. Pero me gustaría ver la cara del enemigo”, sentenció desafiante.

Con el esmerado cuidado de su imagen como aparente estandarte, podría escribirse que así sorteó Reutemann la operación “alcaucil”. Pero por qué ese sigilo, si como gobernador, ya tiene capitalizado su perfil de hombre limpio…

Lo cierto es que para ser no basta con parecer. Por eso, la Legislatura de Santa Fe votó el viernes último una reforma a la Ley de Lemas que hizo añicos la convivencia política en la provincia. La enmienda cercenó las posibilidades de la oposición que podrá constituir alianzas pero presentando una sola lista. La reforma, netamente electoralista, le permitirá en cambio al peronismo oficializar tantos sublemas como necesite, siempre que no constituya frentes. Y sin Reutemann como candidato, el PJ requerirá, como mínimo, tres nombres que representan al centro, sur y norte provincial. Jorge Obeid, de Santa Fe, ya confirmó sus aspiraciones; Héctor Cavallero, de Rosario, también se autoproclamó -si bien responde al Partido del Progreso Social, podría participar por dentro de la estructura del PJ; y Miguel Paulón sería el hombre que complete la representación geográfica.

La reforma desquició a la oposición. Reutemann dijo entonces que el proyecto significaba “dar un salto al vacío”. Pero 72 horas más tarde confirmó la estrategia electoral y promulgó la ley. El ataque al principal enemigo del PJ, el socialista Hermes Binner -eventual candidato a gobernador- se ejecutó con éxito.

Ahora Reutemann sabe que el triunfo del PJ en la provincia está prácticamente garantizado. También tiene un puñado de otras leyes que le permiten hablar de cierta reforma política en la provincia -reducción de concejales y del tiempo de las campañas políticas-. Y como se dijo, trabaja para que nadie empañe, ahora menos que nunca, su buena imagen.

Mientras tanto, da algunos signos y emite mensajes. Asistió al 38º. Coloquio de IDEA, que curiosamente deliberó en Rosario. Cenó con los empresarios más destacados del país y en su discurso habló de Juan Bautista Alberdi y Carlos Pellegrini. Los citó como “ejemplos a seguir” como pilotos “en medio de la tormenta”.

Y fiel a su estilo, sigue desestimando cualquier especulación: “Estoy harto de que me incluyan en las encuestas. No soy candidato a nada”, volvió a decir Reutemann.

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