Una empresa tecnológica rosarina tuvo que cerrar abruptamente, pero renació en una software factory con IA que emplea a más de 60 personas
Rodrigo Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco son los socios y fundadores de Renaiss. Crédito: Prensa y Comunicación Ezequiel Fejler

Una empresa tecnológica rosarina tuvo que cerrar abruptamente, pero renació en una software factory con IA que emplea a más de 60 personas

La historia de Rodrigo Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco tiene cosas en común con la de muchos amigos que se hicieron emprendedores, pero otras que la hacen única.

Como otros, se conocieron en la facultad: los tres estudiaban Ingeniería Electrónica en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Pero a diferencia de otros casos, uno de los compañeros devenidos en amigos viró hacia las matemáticas y un estilo más outsider.

Lo cierto es que Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco tuvieron desde siempre un perfil claro, que terminaron de moldear en la facultad con su diploma de ingenieros electrónicos, habiendo hecho el proyecto final de la carrera juntos. Pero entre ellos dos, Rodrigo Azziani, “Roda”, aparecía como el complemento perfecto para el perfil técnico de sus amigos.

Roda era una especie de ratón de biblioteca que, por esas cosas de la vida, terminó codeándose con los gurúes de Silicon Valley. Su sueño, sin ir más lejos, era ser ministro de Cultura de Santa Fe. Y para eso, tenía con qué.

Fue coordinador de diferentes programas de ajedrez, además de profesor de la materia en el secundario. Participó en olimpiadas de matemática desde su adolescencia y logró en la facultad salir campeón argentino, además de entrenar estudiantes de todas las edades para las competencias.

Su conexión con la cultura no era solo numérica, ya que fue siempre también aficionado a la poesía y publicó tres libros, además de asistir anualmente a talleres para mantener viva la llama de la escritura.

Sin embargo, en un momento se dio cuenta que su raíz cultural no terminaba de saldar las cuentas. Fue entonces -alrededor de los 24/25 años de edad- que se puso a trabajar para consultoras y dar charlas. Entre una cosa y otra, ayudó a sus dos amigos Joaquín y Mauro a armar una cooperativa de programadores. Allí hacía todo lo no técnico: era contador, abogado y lo que hiciera falta.

De Silicon Valley a cerrar y renacer

Con el tiempo les fueron pidiendo más profesionales y apareció un nortamericano que decidió emprender con ellos en una empresa que se llamó Six Nines (en referencia a 99,9999, lo más preciso o confiable que puede ser un sistema). Esa empresa llegó a tener 40 empleados y más tarde fue vendida a Nextira, donde los tres amigos quedaron como directores.

Con sede en Texas, sus principales clientes eran nada menos que Facebook (Meta) y Epic Games (una de las líderes en videojuegos, creadora del Fortnite). El trabajar y codearse con esos gigantes les permitió ganar mucho roce e interactuar con varios de los mayores exponentes de Silicon Valley y la tecnología.

Sin embargo, en mayo de 2023 la empresa fue adquirida por Accenture. La transacción se concretó de un momento para el otro, sin que tuvieran tiempo de armar una estrategia de continuidad o salvataje. El único camino posible era bajar las persianas, indemnizar al equipo y decidir si empezar de nuevo o no.

La primera pregunta que se hicieron fue si querían seguir juntos y cómo. La respuesta la encontraron en un viaje. Fueron los tres, durante un mes, a Estados Unidos (Miami, San Francisco, Austin, New York), donde activaron la red de contactos que habían construido previamente, y retornaron con la decisión tomada: volver a empezar. Es por eso que el nombre de la empresa es Renaiss en el sentido de renacer.

Cómo llegar a 60 empleados y más

Tenían una gran ventaja, para renacer. Habían trabajado con grandes empresas y disponían, por ello, de mucha experiencia y contactos. Se especializaron en arquitectura de la nube, modernización de aplicaciones e IA.

Pero, a diferencia de otras empresas, lo de ellos no es solo IA sino datos e IA. Van primero al flujo de información, la necesidad real de la organización y recién al final ven si encuentran en la IA u otra tecnología lo que le resulta de valor a la empresa

Ofrecen, entre otras cosas, aplicaciones que integran IA en procesos operativos: automatización de clasificación de documentos, análisis de texto para categorización automática, chatbots que resuelven consultas frecuentes, sistemas de recomendación personalizados.

El crecimiento fue rápido y en poco más de 2 años ya conformaron un equipo de más de 60 personas -que llega a 150, contando directos e indirectos- para dar respuestas a las necesidades de empresas como Facebook, Globant, Mercado Argentino de Valores, ECI (EEUU) y HAMS (Alemania), entre otras.

Expertos en no vender

Además de datos e IA, con foco en arquitectura de la nube, Renaiss tiene una empresa de programadores, o sea profesionales que además de trabajar en proyectos de la organización pueden contratarse por otras empresas para casos puntuales.

Roda Azziani es la cara más visible de la empresa, no solo por la capacidad de relacionarse y traducir aspectos técnicos en digeribles para todos, sino por su eclecticismo: da charlas TED, tiene una columna de radio sobre tecnología, corre triatlones y sigue publicando libros de poesía.

Dice que es “experto en no vender”. “Es que no suelo ir a ver qué puedo facturar, sino que necesita realmente la empresa. Muchas veces me llaman por una app y lo que necesitan es otra cosa”, dice Roda, afianzado, junto a sus amigos y socios, en este proyecto que -a esta altura- ya hizo mucho más que renacer.

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