Podría cerrarse la Oficina de Desarrollo de Santo Tomé
La advertencia fue realizada a El Cronista Regional por el presidente del Centro Regional del Comercio, Industria, Ganadería y Agricultura, Claudio Riestra, quien expresó su malestar por esta situación.
El titular de esta entidad recordó que el municipio santotomesino no cumple la Ordenanza Nº 2.058 que dispone desde fines de 1998 “la afectación de un 5 por ciento del total que recaude mensualmente la Municipalidad en concepto de Tasa de Inspección y Registro de Comercio e Industria, para el otorgamiento de un subsidio a favor del Centro Regional del Comercio, Industria, Ganadería y Agricultura que se destinará a la implementación de un proyecto de promoción y desarrollo empresarial”. La no efectivización de esa partida de recursos se convirtió en una deuda de 108.000 pesos por el período 2001/2002.
Como informara este periódico en su edición de octubre de 2002, a principios de 1999, ambas partes refrendaron los contenidos de esa norma con un convenio para llevar a cabo un proyecto de promoción y desarrollo “que beneficie fundamentalmente a la pequeña y mediana empresa de Santo Tomé y su zona de influencia”. El Centro del Comercio se comprometía a conducir la Oficina de Promoción y Desarrollo y rendir cuentas sobre el destino de los fondos invertidos. Sin embargo, “la Municipalidad de Santo Tomé no cumplió nada” dijo Riestra.
De todos modos, las autoridades del Centro Comercial aceptaron resignar esa deuda contraída hasta noviembre de 2002, con la condición de que la Municipalidad cumpla con la norma girando mes a mes (desde diciembre de 2002) los recursos correspodientes a la Oficina y que con el dinero adeudado (los 108.000 pesos) compre medicamentos para el Samco de la ciudad y se paguen honorarios adeudados a profesionales contratados por el municipio.
Para ello se firmó un acta acuerdo entre las partes. Pero ahora volvieron a surgir diferencias: “En el acta -reveló Riestra- no se expresa lo pactado sino que se establece que será la Municipalidad quien destinará esos fondos para la compra de medicamentos, cuando en realidad se había acordado que eso se licite a través de la Oficina”.
Ante este panorama, todo podría volver a la situación del año pasado, aunque no se determinó aún cuales serán los pasos a seguir.
En cualquier caso, “si el Ejecutivo no paga, la Oficina tiene que cerrar” advirtió Riestra, quien aclaró que el Centro Comercial no puede subsidiar a ese organismo.
Según precisó Riestra, la Municipalidad ya adeuda algo más de 300 pesos de diciembre, unos 7.000 pesos de enero y la liquidación de febrero. “Esto causa un perjuicio tremendo” porque la Oficina de Desarrollo “tiene todos sus proyectos suspendidos”.