Crónica de una crisis anunciada
Distintos sectores de la comunidad de Laguna Paiva vienen manifestando, desde hace tiempo, discrepancias con el accionar del intendente Ricardo Antonio Gudiño, tendencia acentuada el mes pasado por dos motivos puntuales: la censura al programa televisivo Momentos e Imágenes, que se emitía por el Canal 2 local con la conducción de Néstor Ariño (ex presidente y actual síndico del Centro Comercial e Industrial de L. Paiva) y el supuesto “accidente” que protagonizó el mismo Gudiño, frente a la Municipalidad, arrollando a dos ciudadanos con su vehículo: Luis Gómez (presidente de Co-Til-Pa) y Claudia Villarroel. Incluso días antes un grupo de madres había elevado una nota al gobernador de la provincia, Carlos Alberto Reutemann, en la que manifestaban su preocupación por ciertas actitudes del intendente.
Estos dos sucesos ahondaron la crisis institucional y social en esta importante ciudad del departamento La Capital, sobre todo el incidente ocurrido el pasado 20 de marzo, que trascendió a nivel provincial y nacional.
A partir de allí, un grupo de personas en representación de distintos estamentos de la sociedad paivense, fijó su posición al respecto e incluso tuvo una audiencia con el ministro de Gobierno, Carlos Carranza. Participaron de la misma: Néstor Ariño y Jorge Fombella (Centro Comercial e Industrial), Ariel Gamboa (Co-Til-Pa), Mario Cardamone (Coop. Agua Potable), Sergio Bournissent (Sociedad Rural), el cura párroco Héctor Rucci y el Dr. Juan José Tión. Acompañaron a Carranza el subsecretario de Municipios y Comunas, Claudio Tibaldo, y la asesora letrada de esta repartición, Dra. Ettel Mustafá.
Entre los reclamos al municipio se destacan: la manipulación impositiva, la falta de moratorias, ejecución de remates casi diarios de propiedades de contribuyentes y falta de rendición de cuentas al fin de cada ejercicio municipal, por citar las más importantes de una larga lista.
También hubo una movilización el lunes 24 de marzo, en la plaza principal, que contó con la presencia de más de 800 personas. Fueron oradores representantes de distintas instituciones, entre ellos Luis Gómez y el cura Héctor Rucci.
A la justicia
El presidente de Co-Til-Pa y una de las víctimas del “accidente” ocurrido el mes pasado, Luis Gómez, fue categórico en diálogo con El Cronista Regional: “Está claro que fue hecho con toda intención por parte del intendente, que eso quede clarito, no fue accidente. Yo creo que a esta altura no nos tiene que sorprender su actitud porque todos sabemos como se maneja”.
En relación al incidente en sí, Gómez relató que “todo se origina en el momento en que nos convocamos a la plaza con un grupo de vecinos para la sesión del Concejo que se tendría que haber hecho ese día a la tarde. No sé a que se debió el cambio, pero sesionaron a la mañana. En el momento en que el intendente sale de su despacho, me acerco al auto para preguntarle simplemente a que se había debido el cambio de sesión. Sin mediar ninguna discusión, cuando me acerco me encara con el auto y me arrastra unos metros montado sobre el capot, del cual caigo a un costado”.
Respecto si iniciará una acción judicial adelantó estar evaluando esa posibilidad con su asesor legal. “Seguramente habrá una presentación ante la justicia porque esto es un claro intento de homicidio, no solo para mi sino con la señora Claudia Villarroel que sale en auxilio mío y la embiste con toda intención también. Había mucha gente, la mayoría fue a prestar declaración en la Comisaría, así que los que quieren hacer aparecer por accidente, hay demasiados testigos como para comprobar lo que pasó”.
Sobre si existió alguna cuestión personal en la actitud del mandatario municipal, expresó: “Entiendo que lo de Co-Til-Pa alguna influencia tiene en la actitud del intendente. Nadie desconoce que en el momento en que nos hacemos cargo, iniciamos una investigación, pedimos una auditoría donde hay un faltante de más de tres millones de pesos. Yo creo que ahí nace todo lo de Gudiño. Yo nunca tuve problemas con él, creo que al problema lo tiene él con esta conducción a raíz de la investigación que nosotros iniciamos en Co-Til-Pa”.
De eso no se habla
El actual síndico del Centro Comercial e Industrial, Néstor Ariño, comentó a El Cronista Regional de las peripecias sufridas por su programa televisivo. “Era un programa de periodismo investigativo, la gente hablaba, decía alguna que otra denuncia. Nosotros con la cámara íbamos e investigábamos. Entre otras cosas yo ya venía haciendo la investigación de la falta de presentación de balances por parte del Ejecutivo. Por lo tanto envié cartas al Legislativo y el Concejo Deliberante hizo oídos sordos a esto, hasta que me hice presente en una sesión, que son abiertas, con una cámara de TV para grabar lo que allí sesionaban. Eso les molestó muchísimo, tanto que antes de abrir la sesión el presidente me pide que apague la cámara. Yo le digo porqué si la Cámara de Diputados y Senadores se filman en directo. Eso los puso muy molestos y me trataron de persona no grata en el Concejo Deliberante”.
“Ahí empezaron –continuó Ariño- entre el Concejo y el Ejecutivo a presionar sobre el gerente nuevo de Canal 2 Cable Video Laguna Paiva. A nosotros nos viene un poco sospechoso, porque justamente se tenía que arreglar en esos días lo que se paga por ocupación de vía pública, que va del 1 al 6%. Desde allí salió la orden que el programa no saliera más, o si salía, bajo algunos condicionamientos, por ejemplo no hablar mal del Ejecutivo o Legislativo, o no abrirle el micrófono a todos aquellos que pensaran contrariamente. Las razones económicas le importaron a la empresa: ‘si decimos que no nos van a cobrar un 6% y si un 2%, nos conviene que nos cobren un 2% y sacarlo del aire”, supuso Ariño acerca del razonamiento de la empresa de cable.
Sobre los temas que abordaba el programa expresó que “no tan solo criticábamos al gobierno, porque por ahí teníamos que decir que tenía razón o estaba haciendo tal o cual cosa bien. Lo que pasa es que en últimamente en Laguna Paiva no se hace otra cosa que asistencialismo. Empezamos a ver las obras que se habían hecho o comenzado, todas abandonadas. No hay recaudación, en Laguna Paiva únicamente paga el 32% de los contribuyentes, el 68% no paga, según una nota hecha al Sitram. Es imposible manejar una ciudad así”.
Dos acontecimientos marcaron un punto de inflexión en la realidad de esta golpeada ciudad. Sus ciudadanos parecen haber perdido el miedo. Y ese el punto de partida para transformar una realidad injusta.