Mujeres: Jardín y belleza
La naturaleza nos da un hermoso regalo que hay que cuidar día a día. Lo vemos a diario caminando por la histórica plaza Reynaldo Cullen de Laguna Paiva, sus senderos luminosos que juegan con los colores de bellas flores y el verde que penetra en los ojos. Resulta interesante observar a “las chicas de la plaza” sentadas sobre los escalones que dan a la calle Maipú, en el horario de descanso, alrededor del termo, saboreando bizcochos, mano a mano con el mate, conversando de sus cosas, esencia femenina.
Llegan de madrugada cuando el sol se levanta, bajo añejos árboles de distintas especies, donde sopla la brisa cumplen con el trabajo de barrer la plaza, levantar papeles, hojas secas, bolsitas, frutos, piñas, semillas. Luchan con las hormigas, desinfectan plantas, riegan, también se encuentran varones participando en las tareas, pero, ésta nota es un reflejo del trabajo de ellas, madres que dejan a sus hijos al cuidado de sus familiares, algunas están solas y no resulta fácil, a veces llevan los chicos con ellas, además tienen permiso para acompañarlos a las escuelas, enfrentan diversas situaciones.
La experiencia laboral les permite refinar sus conocimientos para ejecutarlos en distintos espacios verdes de la ciudad, contribuyendo a la belleza de la misma, bajo recomendaciones del personal capacitado, Manuel Chía, encargado general de espacios verdes del municipio, comparten experiencias, paciencia, bromas, cantan, bailan con las manos sucias, mientras introducen los plantines de flores en la tierra barrosa recién punteada por ellas. Sus manos se endurecen por el uso de palas, rastrillos. Los días de lluvia se presentan a firmar el libro de asistencia y se retiran, cuando la calma precede a las tormentas, las llaman, deben juntar ramas, basura, incluso pájaros, retirar agua estancada. Los días que se realizan eventos en la plaza al finalizar deben proceder con la limpieza, El horario de trabajo es de 6 hasta 11.30. Como un “Combo de trabajo” están en clubes, escuelas, plazas, paseos y jardines públicos, también en el balneario donde se identifican usando remeras personalizadas y las encontramos los domingos desde las 14 hasta las 20. Son mujeres que ponen de manifiesto sus aptitudes y coraje.
Emma Juana Pauloni, desde hace 22 años barre la plaza, rodeando el centro hacia el este, su emotividad y espiritualidad se unen a su capacidad y voluntad, llega a las 5 y 30 de la mañana. “Cuando la gente comienza a transitar por la plaza mi sector está prolijo e impecable”, dijo.
Roxana Luna, Técnica Agrónoma, hace 13 años trabaja para espacios verdes, es la coordinadora del grupo. “Me gusta mi trabajo, hemos logrado mucho, las personas nos saludan y felicitan por el estado de la plaza”.
Rosa Aranda, con cinco años de permanencia dice,”La necesidad de trabajo me favoreció con éste lugar”. Marcela Ibarra también está desde hace cinco años, su simpatía desborda en palabras en lo mejor de los sentidos hacia el trabajo realizado. “Me siento muy cómoda y agradecida”.
Daniela Basiadone y Joana Villalobos hace cinco meses están incorporadas a espacios verdes. “Somos nuevas” comentan con timidez a El Santafesino.
Es importante que la comunidad contribuya al mantenimiento de la limpieza de los espacios verdes, un trabajo simple de todos los días de mujeres anónimas, hay muchas mujeres eficientes que en el momento de realizar la nota periodística se encontraban en otro espacio.
Es ésta una visión que es justificación de historias de mujeres, en ésta fecha, puede ser motivo de reflexión a la luz del presente.