Rodrigo Fernández y su visión de la problemática hídrica
Sobre la abundante lluvia caída, el intendente de Laguna Paiva, Rodrigo Fernández dijo que perjudicó la estructura de la ciudad y las finanzas del municipio; y que cuando se empieza a analizar los costos que acarrea este tipo de eventos son muy significativos, no solamente en lo material, recursos humanos, maquinarias y dinero que hay que destinar, sino en cuanto a la pérdida de trabajo. Iniciaron el 2014 atacando algunos problemas históricos que se han acentuado en los últimos tiempos, como el deterioro de las calles no asfaltadas, pero la excesiva caída de agua postergó la tarea. Si las lluvias persisten dijo que habrá que trabajar en el mantenimiento de canales, resolver cuestiones estructurales y coyunturales, y ayudar, contener y asistir al vecino que se ve perjudicado.
Sobre el barrio Dupont dijo que está asentado en un reservorio natural y que después de algunos cambios hechos con el tiempo, el agua que se aloja allí queda un tiempo más. Añadió que en esta ocasión el agua no ingresó a los domicilios y se combatió el problema con una bomba que se gestionó entre Protección Civil de la provincia y la Comuna de Monte Vera, y con trabajos puntuales. Entiende que es necesario generar una defensa del barrio, con una proyección de lo que es el empalme entre las rutas 2 y 4, hacia el norte con un recorrido similar al de la ruta. Respecto a los barrios del norte dijo que pasa algo similar, donde se registró el ingreso de agua en dos domicilios, uno en Villa Canario y otro en Peyrano. Ahora se harán tareas de mejoras y limpieza de canales, aunque resaltó que sería muy importante se realice la apertura de la luz del puente sobre el canal Colombetti, que es lo que genera un cuello de botella con el agua que ingresa desde Nelson.
Respecto al Balneario Municipal se declaró la emergencia hídrica, producto de la destrucción parcial del vertedero allí ubicado. Fernández manifestó que si bien este vertedero está en el distrito Campo Andino, es una obra fundamental para la contención y mantenimiento del balneario. Si bien esta es una obra nueva, terminada en 1992, sus bases se socavaron, proceso que comenzó a notarse en 2013 y con las lluvias recientes se produjo el desprendimiento de aproximadamente 20 metros. Hubo reuniones con el Ministerio de Aguas, Comité de Cuenca y Comuna de Campo Andino, se consultó con especialistas y se consiguió la autorización para comenzar a trabajar, en la primera etapa sobre el camino de ingreso al vertedero y al llegar así realizar un terraplén para secarlo y tener un diagnóstico de la utilidad de la obra y proyectar una nueva o una modificación de la actual.