Agua potable: Las Colonias permanece en lista de espera
El gobierno de la provincia de Santa Fe decretó la emergencia hídrica por sequía, producto “de uno de los períodos interanuales de mayor criticidad en relación al déficit de precipitaciones, sumado al notable aumento de concentración de algunos componentes químicos del agua”.
Esta realidad preocupante motorizó la decisión oficial que, en concreto, autoriza una ampliación del cálculo de recursos del presupuesto vigente y dispone de un total de 3 millones de pesos para obras hídricas y asistencia a poblaciones con problemas por parte del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente.
En sus considerandos, el decreto Nº 0655/2009 que lleva las firmas del gobernador Hermes Binner y la de sus ministros Antonio Ciancio y Angel Sciara, de Aguas y Hacienda, respectivamente, advierte que un gran número de poblaciones se encuentra con deficiencias en materia de agua potable para consumo humano.
Desde las comunidades del norte provincial, que vienen siendo asistidas con camiones cisterna y bidones desde hace varios meses, hasta las localidades que están en lista de espera para ser asistidas con Plantas de Tratamiento, pasando por aquellas que ya han sido asistidas con nuevos pozos de agua.
En el punto intermedio, es decir, aquellos pueblos que gestionan actualmente la instalación de plantas de tratamiento, figuran varias del departamento Las Colonias, refrendando así una realidad que desde hace años es reflejada en esta publicación. Entre ellas, figuran San Carlos Sud, San Mariano, Santo Domingo, Santa Clara de Buena Vista, Progreso, La Pelada, Humboldt y Sa Pereira. Preocupa en estos casos, la presencia de componentes químicos por encima de los niveles admitidos por la normativa vigente. Esto es, arsénico, turbiedad y color, nitratos y fluor, según consta en el decreto en cuestión.
Asimismo, se puntualiza la situación de pueblos que gestionan la ejecución de nuevas perforaciones, ya sea por administración comunal o por convenio con Municipios y Comunas. En este listado, figuran Elisa, San Jerónimo del Sauce, Las Tunas, y de nuestra región, Videla (departamento San Justo).
Bajante y químicos
La causa del problema es la sequía que se registra desde 2008 a la actualidad, y al mismo tiempo, la bajante del río Paraná que afectó a poblaciones con tomas de agua dentro del área de prestación de Aguas Santafesinas.
El gobierno sostiene que “los problemas y las acciones emprendidas para su solución, han tenido mayor difusión con relación al norte santafesino. Sin embargo, el descenso de los acuíferos, tanto el Puelche como el Pampeano, se registran en todo el territorio provincial”.
“Es evidente un avance en la incorporación de nitratos, dado que su presencia ha sido detectada no solo en el sur provincial, sino también en el centro, incluso en el norte santafesino” advierte, para luego apuntar que “desde luego, estos componentes se suman a otros históricos como el arsénico, el fluor, el hierro, el manganeso y la dureza”.
Según los argumentos oficiales, “los efectos observados en forma generalizada se reflejan en la calidad del agua que no se ajusta a las Norma de Aplicación, con componentes químicos que puedan dañar la salud por acumulación, por lo que no resulta tolerable su insumo por períodos de tiempo extendidos”.
Cabe recordar que, como reflejó El Santafesino en su edición de marzo del año pasado, el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (a través de la Resolución Nº 740/07), instó a más de 200 prestadores a realizar las obras necesarias para superar las anomalías químicas detectadas en el agua potable.
Más tarde, en la edición de agosto de 2008, se publicó que el gobierno santafesino estudiaba la puesta en marcha de un programa destinado a paliar las deficiencias estructurales en materia de agua potable, en paralelo con la elaboración de un nuevo proyecto ejecutivo para la construcción de acueductos. Se trata de un plan que prevé la disposición de sistemas de ósmosis inversa, nuevas perforaciones, provisión de bombas, entre otras obras que garantizarán el acceso al agua potable a los pueblos más postergados.
En ese sentido, ahora el gobierno recuerda que para las situaciones más comprometidas, los plazos otorgados por el ENRESS, son de dos años. “Diversas poblaciones se encuentran cerca del plazo de vencimiento, sin posibilidades de resolución, como ocurrió recientemente con la localidad de Grütly” se fundamentó en el reciente decreto.
El impacto de la poblemática no es menor y su extensión en todo el territorio exige aún más la asistencia oficial. Sobre estas premisas, la administración del Gobernador Binner dicta la emergencia y dispone los fondos necesarios para responder a los problemas estructurales existentes, hasta tanto lleguen los acueductos. La solución definitiva a una postergación histórica.