Alas Solidarias Sarmiento organizó un homenaje a Pachu Moietta y viajará a Añatuya en Navidad
Pachu, el último a la derecha, feliz en su reciente viaje solidario. Crédito: Gentileza

Alas Solidarias Sarmiento organizó un homenaje a Pachu Moietta y viajará a Añatuya en Navidad

Es junto a Cadena Solidaria de San Jerónimo Norte. Se trata de la rifa por “Una Navidad Diferente” para poder llevar a Añatuya- Santiago del Estero, canastas navideñas en homenaje a Giulano Pachu Moietta, quien falleció el 24 de agosto en un accidente vial, a dos días de haber regresado de un viaje solidario en esa localidad santiagueña.

De la alegría de la vida tras haber estado del 19 al 21 de agosto junto a los niños de Añatuya en Santiago del Estero, apareció la tristeza de la muerte. Alas Solidaria Sarmiento perdió el 24 de agosto en un accidente vial a unos de sus pilares, Giuliano Pachu Moietta.

Recién llegado de Añatuya, el joven había ido junto a la gran comunidad que es Alas Solidarias Sarmiento y Cadena Solidaria- San Jerónimo Norte a Santiago del Estero: “él quedó encantado y prometió volver en diciembre”, por eso en homenaje a Pachu, se realizará un nuevo viaje solidario a Añatuya para que las familias tengan una Navidad diferente. “El viaje se realizará el 8 de diciembre porque es el día de la Virgen y el 9 cumpliría años mi hijo, por eso nos pareció que era importante esa fecha, sobre todo, para estar acompañados”, dijo Olga Andereggen de Moietta- mamá de Pachu a El Santafesino.

Detrás del inmenso dolor, Olga decidió rendirle homenaje a su hijo: “Este viaje es muy especial porque es en memoria de mi hijo, Giuliano”. La venta de los números de la rifa es para solventar y comprar cosas navideñas como pan dulce, budines, sidras, regalos, entre otras cosas. “Es para que  tengan en la mesa de Navidad su canasta navideña y puedan festejar como se merecen”.

Pachu y su incansable solidaridad

La faceta solidaria de Giuliano era conocida. El joven formaba parte de Alas Solidarias Sarmiento y su último viaje fue a Añatuya en agosto junto a su madre y el equipo que forman la cadena. “El quedó encantado con el trabajo que realizan los  monjes en una granja que habitan 80 familias”, dijo Olga.  Las familias viven en barrios muy humildes y hay unos 270 infantes.

Envuelta en la tristeza, pero con la fuerza para seguir adelante acompañada de sus dos ángeles (Olga había perdido ya a su marido a causa del Covid), como ella lo dice, Olga continúa armando los juguetes, las bolsitas de golosinas, y todo lo que reciben de las donaciones que irán en canastas llenas de los artículos navideños para las familias.

Finalmente, Andereggen pidió a los habitantes de los pueblos, empresas, comercios la colaboración en juguetes y golosinas, alimentos no perecederos, botiquín de primeros auxilios y semillas para la huerta. También solicitó la compra de los números que sorteará para el día de la madre. “Todo será bienvenido”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *