Antonio Riestra sobre la “Reforma Tributaria”
“Vemos con mucha preocupación como algunos sectores políticos intentan crear un clima de inestabilidad para intentar frenar la reforma tributaria que impulsa el Frente Progresista. Lo que no se acepta es que hay un cambio de paradigma después de la etapa neoliberal del justicialismo. La sociedad exige una mayor presencia del Estado para que garantice derechos, desarrollo y bienestar. Y esa demanda creciente se sostiene con impuestos”, dijo Antonio Riestra.
Para el diputado nacional, “la reforma tributaria no puede quedar en manos del lobby empresario y las operaciones de sus voceros parlamentarios. Necesitamos que los presidentes comunales y los intendentes tengan el suficiente coraje cívico para sustraerse de las presiones sectoriales y defiendan el bien común, ya que, la mitad de la recaudación del impuesto inmobiliario se reparte en pueblos y ciudades”.
“Se está tratando de montar un escenario de confrontación Nación – Provincia, diciendo que la actualización del avalúo de los campos, también provocará que estos propietarios paguen más por el impuesto a los Bienes Personales transfiriendo más recursos al poder central”, advirtió Riestra.
“Lo que no dicen estos lobbistas es que el noventa por ciento de la recaudación de Bienes Personales se destina al pago de jubilaciones y pensiones nacionales, y el resto se coparticipa con las provincias. Sería bueno que expliquen por que quieren quitarle recursos a los jubilados y al gobierno de Santa Fe”, remató el legislador de PARES.
Por su parte, la diputada provincial Verónica Benas, agregó que “tampoco es bueno convalidar la trampa de propiedades subvaluados con valores del año 1974 para que los campos paguen por impuesto inmobiliario lo mismo o menos que una vivienda en Rosario o Santa Fe”.
Benas brindó algunas cifras de un estudio técnico realizado por sus colaboradores para explicar este desfasaje: La valuación fiscal mínima de la hectárea rural es de $20 y la máxima de $2.140; mientras que los precios de mercado de la hectárea rural oscilan entre un mínimo de $6.000 y un máximo de $60.000. La diferencia entre precios de mercado y valuación fiscal es de 30 veces, haciendo un promedio en toda la provincia.
La legisladora recordó que la propuesta de reforma tributaria impulsada por el gobierno provincial, contempla una suba segmentada y progresiva del impuesto inmobiliario rural, actualizando las valuaciones fiscales de manera gradual hasta el año 2018 con el objetivo de equipararlas solo al 20% del valor de mercado.
“No se está proponiendo nada descabellado. Los incrementos van depender del valor de mercado y de la ubicación geográfica de la tierra, gravando más a las grandes extensiones y protegiendo al pequeño y mediano productor”, explicó Benas.
En el caso de las propiedades con una extensión que no supere las 50 hectáreas, el incremento en el impuesto inmobiliario rural no superará el 50%. De esta manera, por ejemplo, un campo de 33 hectáreas en Bouquet (departamento Belgrano), que actualmente paga $828 anuales, con la reforma pagaría $1.242 anuales. Otro campo de 30,3 hectáreas en Alvear, que hoy paga $1.536, pasaría a pagar $2.304 anuales.
Recién para las propiedades de 600 a 37.500 hectáreas, los incrementos irían entre el 450 % al 600. “Por eso decimos que el revalúo es justo y equitativo. En nuestra provincia existen 9.422 personas y sociedades, que en conjunto, detentan el 25 por ciento de las propiedades rurales. Estos sectores vienen logrando rentas extraordinarias desde el 2003 y no pagan ingresos brutos como sucede en Entre Ríos, Córdoba o Buenos Aires. No es serio que alguien pretenda que los santafesinos nos encolumnemos detrás de estos intereses concentrados”, concluyó Verónica Benas.