Aplicaciones y potencialidades del test rápido de VIH
Aplicaciones y potencialidades del test rápido de VIH
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Agencia CyTA-Instituto Leloir
02/10/2007
enfermedades contagiosas sida test rápido VIH

Aplicaciones y potencialidades del test rápido de VIH

La posibilidad de utilizar un test rápido de VIH como herramienta para el diagnóstico es uno de los temas que se debatieron en el Congreso Nacional de Sida, que se realizó en la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, con una convocatoria superior a las dos mil personas.

La licenciada en Ciencias Biológicas Inés Zapiola, profesional de planta de la Unidad Virología del Hospital de Infecciosas “Francisco Muñiz”, se refirió a las características técnicas de estos ensayos.

Usted participó en el Congreso Nacional de Sida que se realizó en Paraná en una mesa redonda denominada “¿Estamos preparados para el test rápido?”. ¿Cuáles fueron los ejes de ese debate?

-La cuestión es que la utilidad que se le está dando al test rápido de VIH es muy limitada cuando, en realidad, estos tests también están diseñados para el testeo masivo o el testeo en el lugar de la atención, como el consultorio médico o salas de emergencias. La idea de la mesa fue ver, partiendo de las características que tiene el test rápido: sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y negativo, si ese ensayo se puede adaptar a una situación en la que el paciente vaya a recibir el resultado en el momento.

-¿Cómo es el test rápido que se usa en la actualidad?

-Hace años que disponemos de tests rápidos. Lo que sucede es que para generalizar su uso hay que tomar precauciones. Si uno le va a hacer un ensayo a un paciente y le va a entregar un resultado en el momento lo que se pretende es que ese resultado sea confiable. Sabemos que en términos generales los tests rápidos no tienen la misma performance que un ensayo de ELISA de VIH.

-¿El test rápido podría tener un uso extendido, como el test de embarazo?

– No, porque el test de embarazo es de venta libre en farmacias y las mujeres lo realizan en la casa. En el caso del test rápido para VIH éste no seria un ensayo para que los individuos lo realicen en su casa dado el impacto del resultado y se recomienda el asesoramiento pre y post test cuando una persona quiere realizarse un estudio para VIH.

-¿En este momento qué aplicaciones tiene el test rápido?

-Nosotros lo aplicamos en el ámbito hospitalario en dos situaciones: en la sala de parto, cuando la mujer llega al trabajo de parto sin control previo para VIH, y en los casos de accidentes del personal de la salud, para testear al paciente fuente. Cuando se aplica al momento del parto permite tomar una decisión en un momento en que no existe otra opción. La muestra de la paciente se procesa posteriormente por el algoritmo convencional, es decir, se le realiza una prueba de ELISA.

-¿Más allá de la cuestión técnica, qué otros aspectos hay que tener en cuenta para saber si estamos preparados para el test rápido?

-Yo me ocupo de la cuestión técnica y expuse sobre eso porque trabajo en el laboratorio. Pero en la mesa redonda también me acompañaron la doctora Adriana Basombrío, del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que conoce los datos de la ciudad y las situaciones en las que se ha aplicado el test rápido, como las salas de parto. También el doctor Marcelo Vila, que trató el tema desde la perspectiva de los organismos internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y la licenciada Mariana Vázquez, de la Fundación Huésped, que encaró el tema desde el asesoramiento al paciente.

-¿Qué margen de error tiene el test rápido?

-La mayoría tiene una especificidad (que es la capacidad de identificar correctamente los negativos) que ronda el 99,8%. Existe la posibilidad de obtener un resultado falso positivo, esto es, un resultado positivo en alguien que no está infectado. Además, la sensibilidad no es del 100% en pacientes recientemente infectados por lo que el resultado puede ser negativo cuando en realidad el paciente está infectado. Lo que se evalúa es la relación costo-beneficio de aplicar un test rápido. En estos casos el test permite tomar una decisión terapéutica en el momento mismo del parto para evitar la transmisión de la infección de la madre al niño.

-Si da positivo, ¿qué medidas se toman?

-Se aplica en el momento el tratamiento preventivo para evitar la transmisión del VIH. Y después, con más tiempo, en el laboratorio se testea la muestra con el algoritmo tradicional ELISA y se le realiza Western Blot si el resultado es reactivo. En función del resultado, se decide si se debe continuar con el tratamiento o interrumpirlo.

-¿También es posible que el test rápido dé un “falso negativo”?

-Claro, si el paciente se infectó hace muy poco tiempo, por ejemplo dos o tres semanas antes, es posible que el test rápido no lo pueda detectar, cuando un ELISA de cuarta generación, que utilizamos en el laboratorio, sí lo detecta. Pero hay que tener en cuenta que son situaciones especiales, donde el uso de los test rápidos se justifica dada la urgencia de la situación.

-¿Y en el caso de accidentes del personal de salud?

-En ese caso se testea en el laboratorio al paciente fuente apenas ocurre el accidente. Si es positivo, se instaura una terapia antirretroviral como profilaxis al personal de salud accidentado.

-¿En las violaciones cómo se procede?

-No tiene aplicación el test rápido. A la víctima se le extrae sangre en el momento basal pero no se justifica tener el resultado en el momento y se procesa según el algoritmo convencional. Lo ideal sería poder encontrar al agresor, sacarle sangre y hacerle un test rápido, pero eso nunca ocurre. Hoy en día el test rápido de VIH se aplica en pocas situaciones.

-¿Qué haría falta para adaptar el test rápido a campañas masivas y uso en guardias de emergencia?

-En realidad habría que hacer estudios in situ, analizar cuál es la prevalencia de infección por VIH en ese lugar, qué tests rápidos están disponibles y qué sensibilidad y especificidad tienen, entre otras cosas. Habría también que hacer trabajos piloto para ver si los resultados son confiables, o sea que tengan la misma sensibilidad y especificidad que los algoritmos en los que se utiliza un ELISA como técnica de tamizaje. Sería necesario hacer estudios previos para ver si realmente se puede aplicar en esas situaciones.

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