Buscan cambios en el manejo de los Bajos Submeridionales
El ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, se reunió con el director provincial de Programas Estratégicos de la Secretaría de Aguas, Miguel Fertonani, para analizar la situación imperante en los bajos submeridionales a raíz de la intensa sequía que asuela a esta región del norte santafesino.
Durante el encuentro Ciancio señaló que la responsabilidad asumida por su cartera “consiste en quebrar la tendencia de la visión y las formas asociadas de intervención que llevaron a la situación actual de los bajos submeridionales”.
En términos conceptuales el ministro dijo que “se pretendió adaptar a los bajos a esquemas y formas productivas no adecuadas a sus características físicas y dinámicas. Esto determinó un aumento de los riesgos, tanto productivos como ambientales”.
“Esta política significó la pérdida de montes nativos y de ambientes acuáticos, dos elementos fundamentales en el mantenimiento del equilibrio dinámico. Se transfirieron conceptos y formas de manejo desarrolladas en otras condiciones a los bajos submeridionales”, que no son un espacio marginal sino diferente. “Con su desmanejo se provocaron graves daños ambientales”, remarcó Ciancio.
Los bajos submeridionales
Por su parte, al finalizar la reunión, Fertonani destacó que “los bajos submeridionales, es una gran llanura, de más de tres millones de hectáreas que tiene una dinámica muy particular. La relación entre el clima actual y sus características intrínsecas determinan que existan alternancias de períodos húmedos y secos asociados a un factor limitante como es la salinidad”.
El funcionario prosiguió subrayando que “desde el punto de vista natural los problemas no existen pero con la introducción de la variable antrópica, es decir el hombre a través de sus actividades culturales, comienzan a generarse inconvenientes que serán directamente proporcionales en función de los criterios de utilización del tiempo y espacio”.
A partir de la década del ´70 “se comienza ha desarrollar una forma de manejo hídrico orientada a eliminar el agua, basado en el principio de excedentes, desarrollándose una estructura muy significativa de canalizaciones que involucra en sus efectos a toda la unidad”, continuó el director provincial.
“Evidentemente que este concepto debía tener una referencia que se asignó de acuerdo a la incorporación de determinados esquemas productivos asociados a la famosa política de ampliación de las fronteras agropecuaria sin tener para nada en cuenta las características físico-naturales de los mismos”, explicó Fertonani.
“Si bien coincidió con un período húmedo –prosiguió el funcionario– es también cierto que la historia hidrológica contaba con antecedentes de que estas manifestaciones eran ciclos normales que caracterizaban a estos sistemas, es decir, la alternancia de períodos húmedos y secos. Esta política significó las pérdidas que el ministro Antonio Ciancio señaló”, puntualizó el director provincial.
Términos hidrológicos
Fertonani destacó que “en términos netamente hidrológicos se ha producido una disminución de la calidad (aumento relativo de la concentración por eliminación de agua aportada por las lluvias) y cantidad del agua, que en períodos de déficit se tornan alarmantes”.
“El problema pasa por pretender manejar el agua, se debe tener claro que el agua interviene como factor vital y limitante, por lo tanto se deben acompañar los procesos hidrológicos, a partir de un uso adecuado del suelo y lograr, que en el caso de los bajos submeridionales, permanezca el mayor tiempo posible y sea lo más dulce posible” señaló el funcionario.
“Cuando en un sistema natural, cualquiera sea, lo más importante pasa por el manejo del agua, es evidente que algo se está haciendo mal. En sistemas naturales, el concepto de manejo y desmanejo, son equivalentes”, explicó Fertonani.
El director provincial continúo diciendo que “si bien tal cual se consigna, la sequía imperante forma parte de lo esperado, su agudización está asociada a políticas de intervención directa e indirectas y tienen franca relación con las estrategias de resolución de esta problemática”.
“Fundamentalmente –prosiguió Fertonani– por un lado el haber diseñado una estructura para eliminar agua, en un sistema donde prácticamente la única fuente importante es el agua de lluvia y por otra parte la “agriculturización”, ha provocado que en estas áreas, también cercenadas por este fenómeno, exista una sobrecarga de hacienda”.
“En este contexto y haciéndonos cargo de este fenómeno que ya viene manifestándose hace unos cuatro años, desde la Secretaría de Aguas del Ministerio, se contribuye a la minimización de la problemática dentro de un marco restringido, por falta de agua y las dificultades de encontrar variantes”, destacó el funcionario.
Al respecto “se está llevando a cabo un plan de detección de bolsones de agua subterránea, mediante estudios geoeléctricos y posterior construcción de represas y perforaciones. Por otra parte se tramita la realización de una perforación de exploración profunda en Villa Minetti”, puntualizó Fertonani.
Los estudios previos y otros regionales, indican baja probabilidad de que exista agua en cantidad y calidad para consumo, pero ante la incertidumbre existente y contrastando con la imperiosa necesidad de agua se decidió iniciar una etapa de exploración. Si la misma diera resultados positivos, se continuará con la etapa de explotación.
Dentro de este marco de emergencia, se instaló una bomba sobre el río Salado prestando un servicio gratuito de carga de agua cruda disponible para los particulares.
“Pero, debe quedar claro que las acciones planteadas son solo paliativas, –explicó Fertonani– no contribuyen a la solución de fondo en la emergencia. Es paradójico que cuando hay “inundación” el problema crucial es la evacuación del ganado, debido a caminos intransitables. En este caso, el acceso a los predios se realiza sin inconveniente y sin embargo existen problemas para alivianarlos de carga animal, debido a que no hay lugares donde trasladarlos y tampoco los frigoríficos, por el cierre de las exportaciones cárnicas, están en condiciones de recibirlos”.
“Por lo tanto, la solución de fondo, no es técnica, sino política, dentro del contexto de crisis”, manifestó el funcionario. “Mientras, estas variantes no existan y las lluvias no comiencen, la problemática de la sequía va a continuar agravándose”.
“En estos años –continuó el director provincial– en los bajos submeridionales, ha prevalecido una cuasi política de Estado ya que independientemente de los gobiernos la actitud fue la misma y la aplicación de las leyes ambientales brillaron por su ausencia. Esto es porque lo que predominó fueron los intereses económicos”.
Estos intereses “no se deben confundir con los de producción, ya que estos últimos tienen en claro que la cadena de valor no comienza en la elaboración primaria sino que el primer eslabón es la naturaleza y para que la misma sea sostenible debe asegurarse una hábitat sano”.
Modelo de desarrollo sustentable
A raíz de ello y en este contexto se promueve, junto con el Ministerio de la Producción y la Secretaría de Medio Ambiente, un modelo de desarrollo sustentable, sobre la base de la implementación de esquemas productivos, adaptados a las características físico natural y dinámica de esta región.
“El eje del Programa Bajos Submeridionales consiste en estrategias estructurales y fundamentalmente no estructurales tendiendo a generarle al sistema mayor capacidad de almacenamiento tanto superficial como subterráneo asociado al concepto de umbrales”, explicó Fertonani.
En este programa el marco de acción está sustentado por dos herramientas fundamentales “el mapa de riesgo productivo y la aplicación de las leyes” detalló el funcionario “la primera califica el grado de riesgo de las actividades productivas y la segunda, de tipo normativo, regula la ocupación y uso de los espacios naturales”.
El director provincial advierto que “debemos tomar conciencia que la mayoría de los problemas de origen hídrico que padecemos son “inventos humanos” y que estos episodios sirvan para cambiar nuestra manera de entendernos con la naturaleza”.
Al finalizar Fertonani destacó que “es una brisa de optimismo escuchar a un prominente hombre de la ciudad y un referente rural que en el marco productivo convoca a abrir los egoísmos y animarse al cambio, sumada a muchas voces en el mismo sentido. Lo cual es muy bueno porque estos conceptos pueden operar positivamente en términos ambientales y por lo tanto productivos y en calidad de vida, pero también sirve, para que los que estamos convencidos de que la producción no debe desarrollarse en base a degradación ambiental no parezcamos tan ingenuos”.