Cayeron un 50 por ciento las ventas en el sector hortícola
José Luis Filippi Presidente del nuevo Mercado Abastecedor de Frutas y Verduras de Santa Fe Crédito: El Cronista Regional
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21/01/2004

Cayeron un 50 por ciento las ventas en el sector hortícola

Un sondeo efectuado por El Cronista Regional demuestra que las ventas de las producciones hortícolas cayeron en promedio un 35% con respecto al año pasado y hasta un 50 % en estos últimos meses. La baja no sólo se produce como consecuencia en volúmenes menores de ventas sino también a raíz de la desvalorización de sus productos.

El ejemplo más claro es el caso de la lechuga, que el año pasado llegó a tener un precio récord de 7,25 pesos el cajón, mientras que este año no supera el precio de 1,20 pesos; con el tomate ha ocurrido algo similar con precios de 12 a 15 pesos el cajón el año pasado, mientras que este año ha oscilado entre los 4 a 6 pesos.

El tomate siempre tuvo márgenes históricamente amplios y fue considerado el motor de ciertas economías regionales, sobre todo en la zona de Monte Vera, Angel Gallardo y Recreo. Hoy apenas alcanza a cubrir sus costos, y más que una actividad principal el cinturón verde de Santa Fe es casi considerado como una actividad secundaria y complementaria de otros productos primarios. A la gran crisis se le suma el fracaso de la cosecha de tomates de principio de este año, ocasionando una crisis sectorial de arrastre. El tomate es hoy en día uno de los productos de quinta de mejor margen y más salida, es el único hasta ahora que había sobrevivido, a esta recesión, pero aún así el riesgo es bastante grande, dado el grado de inversión y cuidado que necesita.

Su fracaso sumado a la baja de las ventas y precios de los demás productos ha formado un endeudamiento mayor acelerando la crisis en el sector.

La gran recesión agrega también el problema de la financiación de insumos necesarios para la producción, elevando notablemente sus precios y haciendo de esta situación un negocio aparte. Hoy en día el valor agregado más importante que tienen los insumos es aquel que surge de la financiación, aumentando su valor original en el orden 40% . Esto ha obligado a los quinteros a recurrir a la financiación directa de sus productos a través de los grupos económicos de ventas de insumos agrarios, ante la falta de préstamos financieros con tasas adecuadas, y con la expectativa futura de mejorar sus ventas. Lo cierto es que hoy en día, este circuito económico ha sido el punto de partida para el endeudamiento que tiene hoy la región.

Testimonio

José Luis Filippi, quintero de la región y Presidente del nuevo Mercado Abastecedor de Frutas y Verduras muestra su grado de indignación sobre la desprotección del sector y el ahogamiento económico. “Hoy no se puede vender, y muy difícilmente se puede comprar lo que se necesita” se quejó Filippi. “Estamos muy endeudados y cansados de que no se tome conciencia de esta la situación” advirtió. Y denunció una vez más que “los productos de afuera nos están destruyendo, mientras no sólo todos observan como sucede sino que se quedan con las manos cruzadas”.

Todavía se desconoce cual será la política de salvataje que se tomarán para los sectores afectados. En concreto, el sector hortícola no encuentra formas de financiación o ayuda que permitan su subsistencia o que ayuden a su permanencia.

La crisis de la quinta es un reflejo del problema que refleja la realidad agraria regional actual. Para ello se hace necesario plantear una política de subsidios y créditos de preferencias con tasas razonables para activar su dinámica de crecimiento hoy estancada. Los proyectos de protección fiscal desarrollados en la zona no sirven si no son complementados financieramente, y protegidos a nivel provincial de los demás productos competentes provenientes de las diferentes regiones nacionales.

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