Comienzo del fin para la contaminación de arroyos
Fuente: El Cronista Regional

Comienzo del fin para la contaminación de arroyos

Tres empresas de la ciudad de Rafaela comenzaron hace unos seis meses las obras para la construcción de plantas de tratamiento de efluentes industriales y se estima que en dos años estará resuelto el problema de contaminación en arroyos de la región.

Se trata de los frigoríficos Rafaela Alimentos, Sodecar y la planta láctea Molfino, quienes mantienen con cumplimiento dispar el cronograma de obras establecido por las autoridades provinciales.

Por primera vez en treinta años, hay proyectos de obras aprobados y plazos de ejecución concretos, con un elemento más de carácter histórico: el control ciudadano.

En ese sentido, entidades intermedias y gobiernos comunales acompañan las inspecciones que realiza la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia (SMADES), que debió sentir la presión de la comunidad para dar un corte definitivo a este problema.

El comienzo del fin

El problema de contaminación por líquidos industriales en la zona data al menos desde 1970. Hasta la actualidad, hay algunos antecedentes que describen esta nefasta historia de perjuicio al medio ambiente.

En su momento, se conformaron las UTE Norte y Sur, con la promesa de comenzar con las obras correspondientes, bajo control de comisiones de seguimiento. El tiempo pasó y no hubo avances.

El tema llegó también a la justicia, cuando una de las empresas propuso construir una planta de tratamiento a cielo abierto en Bella Italia. La comuna local impidió la iniciativa y se desató un conflicto legal.

La última etapa, puede sintetizarse con dos antecedentes inmediatos: las eternas prórrogas oficiales de plazos para las empresas y la creciente presión social hacia el gobierno de la provincia. El Cronista Regional, detalló en sus páginas las gestiones de las comunas e instituciones de la región en ese sentido.

El presente parece definitivamente perfilar otro futuro: las tres empresas mencionadas, responsables de la contaminación durante años, están construyendo las plantas de tratamiento y los avances están siendo controlados por la propia comunidad.

El Cronista Regional consultó sobre el tema al secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Rafaela, Ing. Gabriel Gentinetta, quien describió la situación actual.

El funcionario recordó que en primera instancia, las empresas habían solicitado a ese municipio la factibilidad de localización de lagunas de tratamiento, intención que fue rechazada por no adecuarse a las normas sobre el uso de suelo.

El capítulo de la construcción de plantas de tratamiento estuvo signado por interminables dilaciones en relación a los plazos de obra.

La presión social y las gestiones de la Municipalidad de Rafaela en su renovada relación con la provincia, derivó en que las empresas presenten los estudios de impacto ambiental y los proyectos de obra, aprobados por la Secretaría de Medio Ambiente y los colegios profesionales correspondientes.

“Es la primera vez que la problemática se encuadra en un marco legal y se establece un cronograma concreto de obras que las empresas ya ejecutan en terrenos lindantes a sus plantas” destacó Gentinetta.

En ese sentido, puntualmente, Rafaela Alimentos y Sodecar tienen un plazo de 24 meses (ya corrieron seis), mientras que Molfino 18 meses.

Las firmas poseen hoy permisos precarios de volcamiento de efluentes, pero ahora se renuevan periódicamente según avancen las obras.

“Es un logro en materia medioambiental para la región” manifestó Gentinetta, quien destacó la relación que se estableció con las empresas en este largo proceso.

La fuerza social

Uno de los problemas que se planteó es la falta de información que tenían las comunas y entidades de la región sobre estos avances, que derivó en un reclamo a la Defensoría del Pueblo de Santa Fe. La Secretaría que dirige Anibal Vázquez, fiel a su gestión, había obviado la inclusión de la comunidad en este proceso.

Entonces, se convocó a todas las partes a una reunión en la localidad de Nuevo Torino, donde autoridades provinciales, comunales, del ejecutivo municipal de Rafaela, el Concejo de esa ciudad y representantes de instituciones intermedias, acordaron la creación de una comisión de seguimiento de las obras.

En cada inspección que realiza la SMADES, la comisión de seguimiento está presente y se lleva una copia del acta firmada por las autoridades. Está conformada por las comunas de Humboldt, Colonia Rivadavia, El Club de Caza y Pesca el Zar, Municipalidad de Rafaela, la entidad Amigos de la Vida (Rafaela), presidentes vecinales de los barrios rafaelinos donde se construyen las plantas.

La próxima inspección está prevista para el 28 de agosto. En la oportunidad, se actualizará este cuadro de situación: según confirmó Gentinetta a El Cronista Regional, Rafaela Alimentos, cumple con el cronograma de obras al día; Sodecar está desfasado en 45 días; y Molfino, presenta un caso complicado. Según la empresa, trabaja sobre una estructura en Buenos Aires que luego será montada en Rafaela y promete cumplir los plazos.

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