Día Mundial del Medio Ambiente
La importancia de tal celebración recae en el hacer responsable de las personas ante el medio ambiente, dado que el ecosistema y la biodiversidad son un don y somos los seres humanos los que actuamos sobre ellos. Como sociedad tenemos el gran compromiso de protegerlo, haciendo un uso responsable de los recursos naturales, buscando el desarrollo sustentable y sostenible de los pueblos, mejorando así su calidad de vida y protegiéndolo para las generaciones venideras.
La importancia del medio fue reconocida mucho antes de la fecha señalada y podemos citar, entre otros, a Hipócrates (460-375 AC) que en su obra “Aires, aguas y lugares”, resalta la importancia del ambiente como causa de enfermedad, a Thomas Sydenham (1624-1689) y Giovanni María Lancisi (1654–1720), quienes formularon la teoría miasmática, que es el conjunto de emanaciones fétidas de suelos y aguas impuras que son causa de enfermedad. En el siglo XIX a Chadwick, Willam Farr (1802 -1883) con la mortalidad de los mineros, a John Snow (1813-1858) con “Sobre el modo de transmisión del cólera”, que consolida la importancia del ambiente en epidemiología y la necesidad de utilizar métodos numéricos. Seguramente muchos científicos más, fueron, a lo largo de la historia de las ciencias, tratando de concienciar a personas en la temática.
Hoy, la Universidad Católica de Santa Fe, a través de la Facultad de Ciencias de la Tierra y el Ambiente, con sus carreras de Tecnicatura en Gestión Ambiental, en Evaluación Ambiental y la Licenciatura en Ciencias Ambientales, se ocupa de formar personas para actuar profesionalmente en la problemática ambiental, de una manera integral y humanista, teniendo presente el mensaje de Juan Pablo II en la Constitución Apostólica sobre las Universidad Católicas: “…las mismas deberán ocuparse de los graves problemas contemporáneos, tales como la dignidad de la vida humana, la promoción de la justicia para todos, la calidad de vida personal y familiar, la protección de la naturaleza, la búsqueda de la paz y de la estabilidad política, una distribución más equitativa de los recursos del mundo y un nuevo ordenamiento económico y político que sirva mejor a la comunidad humana a nivel nacional e internacional…”.