Diego Carranza enfrenta un gran desafío
Diego Carranza enfrenta un gran desafío Crédito: El Santafesino
Cultura
Redacción El Santafesino
18/02/2013
Copa Libertadores Laguna Paiva Real Garcilazo

Diego Carranza enfrenta un gran desafío

Diego le comentó a El Santafesino que arrancó en un equipo de barrio llamado Fonavi, a los siete años, donde jugaba de primer marcador central. De allí su padre lo llevó a Estrella de Talleres de Laguna Paiva, donde jugó hasta los 12 años ya como arquero, estando en Talleres salió una prueba en Unión de Santa Fe donde se quedó desde 1994 a 1997. También participó de la Selección Santafesina en algunos torneos. Posteriormente pasó a préstamo a Lanús porque Unión recién entraba con inferiores en AFA y querían que siga jugando en la Liga. En el conjunto granate jugó en distintas categorías y 18 partidos en reserva.

Fue entonces cuando fue prestado al Bolognesi FC de Perú por dos años, para después regresar a Lanús donde estuvo seis meses, pero como no se hizo uso de la opción volvió a Unión donde le dieron el pase y regresó a Perú a jugar para el FBC Melgar que tiene su estadio a 2.700 metros sobre el nivel del mar. Se quedó allí tres años y se lesionó en 2007, regresó en 2008 al país, tuvo un breve paso por Defensa y Justicia en el Nacional B, un torneo Argentino para 9 de Julio de Rafaela donde estuvo un año. Después volvió a Perú para jugar un año y medio en Sport Boys de Lima y desde el 2011 en el Real Garcilazo, con el que clasificó para jugar la próxima Copa Libertadores de América.

Real Garcilazo es un equipo que se formó en 2009 por una familia de Cuzco y clasificando en los torneos locales se metió a la Copa Perú, la ganó y ascendió a primera división en 2011. “Conformamos un grupo excelente donde jugué con dos compañeros ex Colón como Fernando Alloco y Emiliano Ciucci”, con los cuales también jugó en Defensa y Justicia. Llegaron a la final del torneo Descentralizado peruano, donde perdieron la final con Sporting Cristal pero saliendo segundos entraron a la fase de grupos de la Copa Libertadores. “Un logro gigante para un club tan nuevo. Jugamos de locales en Cuzco a 3.500 metros sobre el nivel de mar, fuimos el mejor local de Sudamérica en el 2011 y el clásico rival es Cienciano”, destacó Diego.

Actualmente tiene un solo compañero argentino en el plantel, como Alfredo Ramúa. La gran mayoría de los jugadores se fue a otros equipos. Dijo que el desafío será complicado pero no imposible. Como objetivos dijo que lo primero es fortalecer el grupo y hacerse fuertes de local, sacar el máximo de provecho a los 3.500 metros de altura, buscar estar entre los primeros del torneo peruano y meterse en la segunda fase de la Libertadores.

Para finalizar dejó un mensaje para la gente de Laguna Paiva, de los que tiene el mejor de los recuerdos. “Tengo mis amigos, mi familia y la verdad que es una alegría y un orgullo enorme para mi representar a Laguna Paiva en otro país, en un equipo de primera división y más que jugará un torneo tan importante como la Copa Libertadores. Les agradezco su apoyo”.

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