El Concejo Municipal de Esperanza abrió el período de sesiones
Meiners inauguró el Período Ordinario de Sesiones del Concejo Municipal de Esperanza Crédito: Municipalidad de Esperanza
La Región
Redacción El Santafesino
09/03/2015
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El Concejo Municipal de Esperanza abrió el período de sesiones

“Quiero destacar la entereza y el sacrificio puesto de manifiesto por quienes viven en lugares históricamente afectados por el paso de las aguas y agradecer la enorme sensibilidad y compromiso de todos los que colaboraron en esas horas críticas, para brindar la ayuda y los servicios que esos vecinos requerían”, enfatizó con emoción la funcionaria al comienzo de su alocución.

Acompañada de todo el gabinete de gobierno, la intendente Ana María Meiners inauguró el Período Ordinario de Sesiones del Concejo Municipal de la ciudad de Esperanza. En una extensa y detallada exposición se refirió al estado general del municipio, a las tareas realizadas y a los logros alcanzados durante el 2014, a la vez que destacó los desafíos y el conjunto de obras que se realizarán en el presente año. También, y al comienzo del mensaje, la titular del Departamento Ejecutivo Municipal compartió reflexiones sobre la actual situación meteorológica y a la situación de los efluentes pluviales de la ciudad, solicitando al Concejo el acompañamiento para el tratamiento de temas fundamentales para minimizar el riesgo hídrico en la localidad.

“Hay un tema que no quiero soslayar, a raíz de los acontecimientos climáticos ocurridos en los últimos días en esta localidad y en una extensa región de Santa Fe y provincias vecinas. Solo en pocas horas y en el transcurso de tres jornadas -miércoles de la semana pasada, domingo y martes de esta- se registró en la ciudad de Esperanza un promedio total de 500 milímetros de agua caída.

Creo que no hace falta explicar demasiado la zozobra que sentimos cada uno de nosotros ante estas situaciones y mucho más, aquellos vecinos que sufrieron -en el pasado reciente- la traumática experiencia de tener el agua adentro de sus casas, y una ciudad virtualmente anegada y al borde del colapso. No obstante siempre, como en muchos de los acontecimientos trascendentes ocurridos desde la fundación de la Colonia, es alguna situación límite la que pone a prueba y forja el temple de una comunidad. Por eso quiero destacar la entereza y el sacrificio puesto de manifiesto por quienes viven en lugares históricamente afectados por el paso de las aguas y agradecer la enorme sensibilidad y compromiso de todos los que colaboraron en esas horas críticas, para brindar la ayuda y los servicios que esos vecinos requerían.

Cuando asumí en 2007, enuncié como un verdadero compromiso público y político, realizar obras y acciones para disminuir los factores de anegamiento pluvial en la ciudad. “Este gobierno cumplirá el precepto básico de no desarrollar ninguna obra pública de calzada que no tenga las obras hídricas requeridas en cada lugar” era una de ellas. Y, de manera estratégica proponíamos “conciliar y hacer sustentable el desarrollo urbano, priorizando aquellas obras hídricas que son de suma importancia para disminuir el impacto del ingreso o acumulación de grandes volúmenes de aguas en la localidad”. Obras que deben ser la matriz de una verdadera y eficiente red de desagüe pluvial urbano que funcione, además, de manera articulada con un sistema regional de evacuación de las aguas de lluvia provenientes de la zona rural, hacia la cuenca del Salado”.

Ese compromiso y sus resultados, están a la vista en todos los tramos ejecutados y proyectados del Plan de Accesibilidad Vial Urbano, o en las muchas obras y acciones realizadas para mejorar la calidad del sistema de evacuación pluvial de la ciudad donde, y solo a modo de ejemplo, podemos mencionar el entubamiento del canal de calle Rafaela. Los 1.200 metros de entubamiento del canal de la Avenida Argentina con 19 grandes bocas de registro y 31 bocas de tormentas con sus respectivas conexiones. La canalización y reacondicionamiento de 700 metros de extensión, del tramo aguas abajo de calle Bottai, en el sector rural. La ejecución del desagüe San Martín, entre García y Balcarce, con más de 300 metros de entubamiento, 8 bocas de registro y 12 bocas de tormenta con sus respectivas conexiones. O la limpieza integral de todo el sistema de desagües pluviales de la ciudad, reacondicionando y reformulando muchos sectores completos, así como se hicieron innumerables bocas de tormenta de mayor tamaño y características hídricas adecuadas.

La ciudad se vio beneficiada, también, por obras de otra escala y naturaleza como el Reacondicionamiento del denominado “Canal Sur Esperanza” donde se vuelcan las aguas de la cuenca del Río Salado, con una superficie de aporte de unas 3.000 hectáreas integradas por un sector proveniente de la ciudad de Esperanza y otro de la zona rural próxima al canal, que involucra además a Empalme San Carlos. En este caso, el paso del canal por la planta urbana de Esperanza significó la construcción de un conducto de hormigón de casi 800 metros de longitud y 2 metros de diámetro.

Recientemente asistimos a la inauguración de las obras contra inundaciones y crecidas del río Salado de la denominada “Defensa Oeste” realizadas con el objetivo de proteger a la ciudad de Esperanza y a Colonia Cavour. Y en la actualidad, previo a las últimas lluvias, se comenzó la ejecución del canal sobre la calle 27 de Febrero, el segundo canal troncal en importancia para todo el sector sur de la ciudad. Asimismo se inició el estudio y proyecto, junto a pequeñas obras, del canal interceptor del camino 35, que producirán una importante disminución en la llegada de la masa hídrica proveniente de la zona rural suroeste, y aliviará considerablemente el caudal en su encuentro con los canales Corrientes y Antártida. Solo este proyecto, significa ejecutar 3.060 metros de canalización, 4.800 metros cúbicos de movimiento de suelo de excavación y la construcción de 13 grandes alcantarillas.

También se desarrollan los primeros avances para la ejecución del canal Alem, desde la ruta provincial N° 6 al este, y sobre el próximo tramo a ejecutar -en el sector oeste de esa ruta- a partir de la relación pública/privada llevada a cabo por esta gestión. Esta enumeración es meramente enunciativa y no pretende, en este informe que es naturalmente extenso, agregar datos innecesarios.

Pero con la misma franqueza que puedo describir las muchas obras y acciones realizadas junto al conjunto y gracias al esfuerzo de toda la comunidad en relación a este tema, me permito afirmar que los esperancinos tenemos aún, cuestiones hídricas pendientes de debate y resolución. Entre ellas, establecer las herramientas legales ágiles y adecuadas que permitan la financiación genuina de obras estructurales y estratégicas de esta naturaleza, por ejemplo”, solicitó la funcionaria en este tramo de su extensa alocución.

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