El desafío de vivir de la pintura y la escultura
La mayoría de las veces no resulta fácil abrirse camino en la vida, trabajar en la actividad que uno disfruta y que, además, tenga una remuneración que nos permita vivir decentemente. Menos lo es aún para quienes se sienten inclinados por el arte. A pesar de ello encontramos jóvenes que no se desaniman, que ya han decidido que esa es su vocación y apuestan fuerte por ello.
Así conocimos a José Ignacio Pfaffen, dedicado a diversas expresiones artísticas, como la pintura y la escultura, este joven santafesino ha trascendido con sus obras las fronteras de su país.
“Siempre estuve interesado en distintas áreas del arte, todo lo que sea crear. Anduve por el teatro del joven, por el video, por la comunicación, cine, hasta que empecé Bellas Artes en Rosario y encontré mi camino”. Al cabo de cinco años José se recibió de Licenciado en Bellas Artes.
Primero incursionó en la pintura, en este sentido nos comenta que trabaja “con técnicas tradicionales, es decir con soportes grandes, con tintas, con crayones, esmalte sintético, acuarelas, óleo. Sobre papel y sobre lienzo. En eso soy ‘super’ tradicional, aunque no lo soy en lo que pinto ni como lo presento”.
Para realizar sus obras José se organiza como en cualquier labor, establece sus horarios y plazos de finalización. “Trabajo los lenguajes plásticos de la abstracción, de la figuración, porque son con los que me siento cómodo. Creo en la sensibilidad del trabajo más que en la técnica, es probable que en los trabajos más sencillos aparezcan mensajes más claros”.
Otra de sus características es que no pinta de a una obra a la vez sino que “generalmente, hago una serie, es decir 2 o 3 juntos. Ello me demanda aproximadamente un mes o mes y medio trabajando turnos de entre 6 a 10 horas, aunque no todos los días. Si estoy haciendo acuarela, hago muchas y luego elijo las que más me gustan”. Además varía los trabajos, luego de pintar pasa a una producción de cerámica y va renovando. Pero es raro encontrarlo haciendo cosas simultáneas, barro y pintura.
Mientras realiza su obra imagina dónde irá colocada, “me encantan los cuadros que acompañan la vida de la gente, por eso son para ambientes grandes, en especial para el living”.
A la vez José trabaja el barro, para lo que asiste a la escuela de Cerámica de La Guardia, “cuando termino una pieza de barro trato luego de retratarla en su contexto”. Para lo que pone como ejemplo una que hizo en el taller de La Guardia, la llevó allí para realizarle el registro. “En otros casos, como tomo el barro de la barranca, ahí luego realizo la foto. De esta manera la pieza se integra con el entorno”.
Defensor de la creencia de que las vivencias de cada persona se interrelacionan en la vida, actualmente estudia cocina y sostiene que en algún momento se conectará con sus expresiones artísticas.
Muestras y Exposiciones
Tal vez uno de los momentos más importantes para el artista sea el momento de la muestra, lugar donde se contacta con su público. “Mi muestra debut en Buenos Aires fue escoltando la obra de Joan Miró, lo cual fue muy satisfactorio para mí. La muestra es la oportunidad de mostrar el trabajo, de comentarlo, es muy gratificante. Si además después se venden los cuadros mucho mejor”.
Si bien él no lo comenta, sabemos que sus obras se comercializan muy bien no sólo en el país sino también fronteras afuera.
José ha seguido participando de numerosas exposiciones, aquí listamos las últimas:
2010- “Primavera Barroca” Galería Agalma. Arte de la Ciudad de Buenos Aires. Curadora: Ana Martínez Quijano.
2009-”Superbacano”- Revista ROJO Artspace- Clubblast- Rosario.
2009- “Color Sopor” en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario
2007-“Fresco y Dulce” Centro Cultural Borges de Buenos Aires. Curador: Carlos Herrera. Coordinación: Galería Braga Menéndez.