El discurso de Obeid
Fuente: Prensa Gobernación

El discurso de Obeid

Venimos a presentarles los principales lineamientos de nuestro futuro gobierno. Lo haremos de forma breve y concisa. Trataremos de evitar el lenguaje acartonado y académico, porque la gente está cansada de palabras y entendemos que hoy, más que nunca, nos demanda hechos concretos.

De la mano del presidente Kirchner, la Argentina ha comenzado a transitar con paso firme un cambio basado no en discursos huecos sino en acciones cotidianas. Nuestra decisión fue acompañar con firmeza este camino desde su inicio y ahora lo queremos plasmar en actos de gobierno.

Vamos a hacer lo que prometimos porque somos hombres y mujeres que nos atamos a la palabra empeñada. No esquivamos responsabilidades, no tenemos doble discurso ni somos hijos de la resignación. Apostamos a tener una provincia grande e igualitaria y a ser un gobierno de acción y realizaciones.

Esta gestión de gobierno que hoy iniciamos, tendrá prioridades insoslayables.

Afirmábamos en nuestra plataforma que nuestro desafío es reconstruir los liderazgos y devolver el protagonismo a Santa Fe. Esta provincia tiene ventajas comparativas fundamentales que la posicionan en una situación de privilegio. Tenemos recursos humanos excepcionales, un suelo sumamente rico y un tercer elemento que no debemos desaprovechar nunca que son nuestros casi 800 Km. de costa sobre el Paraná.

En nuestra gestión de gobierno de 1995-1999, impulsamos la creación de una unión regional, junto a Córdoba y Entre Ríos. La Región Centro, constituyó el renacimiento del protagonismo de las Provincias centrales para proponer nuevas formas de relación con la Nación y liderar procesos políticos y económicos. Es necesario recrear y fortalecer este proyecto, para lo cual, hemos decidido conformar un Ente de la Región Centro que actuará en coordinación con el resto de las provincias que la componen.

También encararemos con toda energía, la integración y protagonismo de Santa Fe en la región y el mundo.

En noviembre del año próximo, la provincia será sede de un hecho de trascendencia internacional: en la ciudad de Rosario se desarrollará el III Congreso Internacional de la Lengua Española denominado “Identidad lingüística y globalización”.

Desde el gobierno provincial participaremos especialmente en la realización de este encuentro para demostrar que estamos capacitados, tanto en recursos humanos como en infraestructura, para llevar adelante este tipo de eventos. La provincia se va a posicionar como una de las grandes, entre las que ahora figuran en el mapa cultural del mundo. Y Rosario, estará durante todo ese mes, en la vidriera cultural de iberoamérica con la presencia de los mayores literatos de habla hispana y de los más importantes jefes de Estado latinoamericanos.

Toda la sociedad santafesina, toda la dirigencia política y social, sin diferencias partidarias ni prejuicios sociales, debemos desempeñar un papel acorde con el desafío histórico en la vida del país. Santa Fe debe tener nuevamente un fuerte liderazgo en la vida político, social y cultural.

El manejo cuidadoso de los recursos públicos será -como lo fue en nuestra anterior gestión- tema de especial atención.

No se puede gastar más de lo que se tiene. La contención del gasto público es un objetivo prioritario. El equilibrio fiscal garantiza que la sociedad no tenga que hacerse cargo a futuro de los endeudamientos que los gobiernos toman en el presente. Con la economía no se juega.

En estos momentos es imprescindible también movilizar todas nuestras energías en resolver los problemas de la salud. Quienes apostamos y trabajamos por una verdadera provincia igualitaria no podemos dejar de lado la atención primaria y social.

No vamos, en esta oportunidad, a referirnos a frías estadísticas. Es nuestro deseo expresar otro principio de nuestra acción gubernamental: debe existir una equidad en el acceso universal al sistema de salud, garantizando la disminución del riesgo de enfermar a todos los ciudadanos. El estado debe ser capaz de evitar que ocurran enfermedades que pueden prevenirse y el estado debe ser capaz de evitar que ocurran muertes prematuras. Es decir: debemos reconocer la igualdad como valor y principio normativo de acceso al sistema.

La Atención Primaria de la salud es una de las claves para conseguir una “Salud para todos”, ya que representa el primer nivel de contacto entre los individuos, la familia, la comunidad y el sistema de salud. Otra de las herramientas fundamentales es la descentralización del sistema sanitario de forma progresiva a los municipios. De esta manera cada paciente puede ser atendido en su lugar de residencia y derivado, si así lo justifica la complejidad, a otro centro asistencial.

Los sistemas de salud tradicionalmente se han diseñado para combatir las enfermedades, pero nosotros queremos evitarlas. Sobre todo, porque los pobres, los más necesitados, se enferman más que los que tienen dinero y mueren de enfermedades curables. A esos sectores tiene la obligación de llegar el Estado con la salud pública.

Los programas fundamentales de nuestra política de salud serán: atención de la embarazada, del niño desde su nacimiento hasta los cinco años, atención buco dental y vacunación.

Nuestra acción de gobierno tendrá un trato especial para el tema de la seguridad. Creemos firmemente que una sociedad no tiene destino si existe el temor de ir al trabajo, si persiste la necesidad de colocar alarmas permanentes en nuestras casas o si peligra la vida misma en muchos de nuestros barrios.

La política de seguridad debe ser acorde con la magnitud del problema. La resolución de los conflictos de vecindad debe darse a través del diálogo y el no a la violencia. Para ello, serán imprescindibles las medidas de prevención como son las Juntas Barriales, donde se involucran desde las asociaciones vecinales hasta el comisario del barrio.

También vamos a tener una firme decisión de combatir el delito y apresar a quien viole la ley. Queremos erradicar de raíz, en cualquiera de los ámbitos, eso a lo que nos hemos acostumbrado de que “todo vale” o el “sálvese quien pueda como quiera”, aún a costa del amigo o del vecino.

Las fuerzas policiales se convertirán en los verdaderos controladores de las ciudades y sus accesos a través de un “plan integral de patrullaje” para hacer frente a la inseguridad y a los delitos violentos. Para esto es clave la reasignación de funciones, la capacitación del personal, su equipamiento y un rastrilleo constante del mapa del delito. No obstante, esto se hará siempre en el marco de una subordinación absoluta a la autoridad del poder político y de respeto a las leyes vigentes, garantizando los derechos de los ciudadanos.

La desigualdad social y el crecimiento vertiginoso de la pobreza, la indigencia y la marginalidad, generan condiciones muy propicias para el delito. En el mediano plazo Santa Fe no puede darse el lujo de ser una provincia con recursos naturales inmensos y pobre en proyectos industriales. El desempleo que se ha adueñado de nuestras zonas urbanas y rurales debe ser reemplazado por una verdadera política productiva.

Para ello la creación de circuitos financieros regionales será otras de las metas a lograr. La provincia requiere del estímulo de actividades con más valor agregado que permitan la exportación y generen más trabajo.

El desarrollo de formas sanas de utilización de los recursos financieros es una de las experiencias que debemos intentar con mayor énfasis. Los circuitos financieros locales deben constituirse en verdaderos focos de fomento a la actividad de la región.

Los sectores productivos deben ser estimulados según las siguientes prioridades: los que agreguen más valor desde los insumos a los productos, los que estén exportando o tengan posibilidades de exportar, los que ocupen mano de obra calificada y los de mejor tecnología y calidad en sus procesos.

Consideramos que tres son los mecanismos esenciales de estimulación: una banca regional mixta, un sistema de caja de ahorro provincial y la administración de fondos fiduciarios en fideicomisos destinados a objetos productivos específicos.

La obra pública juega un papel fundamental en el diseño de la actividad productiva. Debemos resolver la repavimentación de rutas y caminos que han sido expuestos a pesos y velocidades que sobrepasan largamente lo imaginado por sus diseñadores de décadas anteriores. Hay tramos que son altamente peligrosos y en horas pico, intransitables. Nuestro sistema vial está casi en una situación de colapso y es un deber del Estado darle a nuestros productores las mejores condiciones para realizar su actividad comercial.

En nuestra gestión de gobierno daremos un tratamiento especial para la concesión de rutas y caminos a los actores regionales con mayores garantías de eficiencia y continuidad. Pero les pedimos a todos ustedes que actuemos mancomunadamente para exigir con firmeza a la Nación. El Estado Nacional debe asumir las responsabilidades en su jurisdicción para la realización de las grandes obras pendientes.

Hay un grupo de obras que consideramos esenciales para el desarrollo equilibrado de la provincia. Algunas son de jurisdicción provincial, otras de responsabilidad de la Nación o de los municipios; pero constituyen para nosotros las obras paradigmáticas para convocar a toda la sociedad y especialmente a ustedes señores legisladores a que juntos trabajemos para su realización.

Ellas son: el puente Reconquista/Goya, la reconstrucción total de los sectores afectados por las inundaciones en Santa Fe, la reubicación del puerto de Santa Fe y la reutilización de los terrenos que actualmente ocupa, la creación de una zona de actividades logísticas en común con Entre Ríos y Córdoba en el marco de la región Centro, el plan circunvalar en la ciudad de Rosario, la concreción de las obras de la sede del Gobierno Provincial en la ciudad de Rosario, en el edificio de la ex Jefatura, la integración y aliento de todas las acciones desarrolladas sobre la cuenca de la Picasa.

Hemos expresamente dejado para último término la temática de la educación, porque esta será nuestra prioridad número uno.

Hay quienes consideran que un gobierno, por el solo hecho de existir, debe pactar con la incapacidad. Santa Fe fue pionera en el país al hacer funcionar la primera escuela municipal en el siglo XVI. Hoy, a escasos días del 2004, queremos nuevamente convertir la política educativa en uno de los temas más significativos de la agenda pública y de gobierno.

Durante el siglo XIX hombres como Moreno, Belgrano y Sarmiento, tuvieron que librar duros debates políticos para lograr una conciencia pública de la necesidad de la educación popular y consolidar un sistema educativo estable, eficiente y de excelente calidad que fue modelo en toda Latinoamérica.

Como sociedad, debemos hacernos una autocrítica porque nos hemos aturdido de teorías y hemos dejado de escuchar y atender a los verdaderos protagonistas. El aula y las escuelas fueron progresivamente quedando sepultadas en la parafernalia de ideas y modelos de la posmodernidad.

La educación como prioridad no es un simple slogan o una apelación de oratoria. Cada uno de los niños y jóvenes santafesinos nos está exigiendo ya mismo, aquí y ahora, que actuemos con responsabilidad en relación a su futuro.

Por ello, la meta de nuestro gobierno será una educación pública de calidad y con igualdad.

La educación debe dejar de ser un lujo al que muy pocos acceden. No debe haber distinción entre un alumno de una escuela urbana, una rural o una periférica. La atención entonces será preferencial para aquellos sectores más desfavorecidos.

En un país como el nuestro que necesita trabajo y formación profesional no se puede agredir y desmantelar la educación técnica. En Santa Fe se van a respetar los planes de estudio y los docentes de todas las escuelas técnicas del territorio.

Vamos a reparar todas las escuelas en malas condiciones y a construir todas las que se necesiten. Vamos a liberar a los docentes de la carga de atender las necesidades sociales para que se puedan dedicar de lleno a los temas pedagógicos. Los comedores, guarderías y centros de atención quedarán a cargo del área de promoción comunitaria.

Vamos a lograr que la educación se ubique nuevamente en el centro de la escena. Vamos a hacer una verdadera revolución de la educación. Y lo haremos junto con las maestras y directoras que son las verdaderas heroínas cotidianas de la escuela pública. A través de su recta conducta y notable capacidad, contribuyen a revertir los antivalores que fueron degradando a nuestro país.

El aula debe volver a ser el lugar de transmisión de conocimientos. Para ello necesitamos que los alumnos estén en condiciones psicofísicas para recibir esos conocimientos; maestros capacitados, bien remunerados, liberados de los mecanismos economicistas de control que los agobian; y que el espacio físico donde se realiza el aprendizaje sea el adecuado.

Sin la participación de la educación, las ayudas sociales no son otra cosa que un paliativo ineficaz que no hace sino mantener la desigualdad y la marginación.

La contrapartida de los planes de ayuda a los desocupados será en la provincia de Santa Fe la obligación de educarse y educar a sus hijos. Abordaremos el problema social con educación. Transformar la realidad que vivimos requiere modificar normas culturales. Y no habrá una nueva cultura del trabajo, de la ética y de la solidaridad, si la escuela no tiene los instrumentos necesarios para ayudarnos a dar vitalidad a esos valores. Lo importante es el contenido de la institución escolar. La enseñanza puede ser liberadora o esclavizadora. Solo la educación nos hará libres.

Estos son los principales lineamientos de nuestro gobierno. Terminada esta ceremonia, y después de que reciba los atributos de mando de manos del actual gobernador, procederé a proponer los primeros instrumentos legales para iniciar nuestra gestión que también marcan un rumbo a seguir de manera concreta.

La modificación del sistema electoral vigente en la provincia desde 1990 es uno de estos proyectos, ya que asumimos un compromiso público en nuestra campaña y queremos ser consecuentes con él.

Este proyecto de ley no se restringe a una mera modificación de la ley electoral. La propuesta constituye una reforma institucional y política profunda que deroga la actual Ley de Lemas y la sustituye por un sistema de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias en las que cada partido político o alianza de partidos, seleccionará los candidatos que los representarán en las elecciones generales.

Estamos convencidos que la provincia y el país requieren de una profunda modificación de su sistema político. Por eso no creemos que haya que limitarse a reformar la ley electoral. Las transformaciones deben extenderse a las normas que regulan otros elementos del sistema.

Nuestra intención, en este sentido, es continuar avanzando en un futuro próximo en una reforma de la Constitución de Santa Fe para consagrar la autonomía de los municipios de primera categoría como Rosario y Santa Fe, extender los mandatos de los presidentes comunales de dos a cuatro años, elevar el rango del Consejo de la Magistratura y crear, entre otras instituciones, la Fiscalía Provincial de Investigaciones Administrativas.

El proyecto de ley de derecho a la información, posibilita que cualquier habitante de la provincia pueda tener acceso a la información de todos los actos de gobierno. Este proyecto se inspira en el que a nivel nacional se conoce como de “Acceso a la Información” y cuenta con media sanción en el Congreso. A través de esta norma se establece el derecho de todo ciudadano a ser escuchado y respondido en su solicitud sobre cualquier tipo de acción que lleve adelante el gobierno.

El tercer proyecto es el de modificación de la Ley de Ministerios. Nuestra intención es encarar una gestión con un esquema de trabajo más integrado y una mayor vinculación temática. El propósito es superar el viejo esquema en el cual los ministerios actuaban de manera estanca. Esto es lo que justifica la elevación de a Secretaría General al rango de Ministerio de Coordinación.

También solicitamos especialmente la creación del Ministerio de Asuntos Hídricos y de la Secretaría de Estado de Derechos Humanos.

Entendemos perfectamente que el grave problema relacionado con los cambios climáticos no puede resolverse con herramientas viejas o insuficientes. Se requieren soluciones contundentes y a la medida de los requerimientos.

La creación de un Ministerio de Asuntos Hídricos, posibilitará concentrar y coordinar la información y los esfuerzos que actualmente se desperdigan en diferentes áreas de gobierno.

La Secretaría de Estado de Derechos Humanos constituirá un control externo, de cualquier abuso por parte de alguna área de gobierno que pueda presentarse sobre la población civil. El respeto de los Derechos Humanos, junto con la decencia en el manejo de los fondos públicos, son dos temas innegociables frente a cualquier presión que se pudiera ejercer sobre nuestra gestión.

Pero además necesitamos propulsar un nuevo cambio en esta área. Hemos visto importantes transformaciones globales desde que los Derechos Humanos estuvieron formalmente reconocidos por el mundo hace medio siglo. Durante la guerra fría el movimiento de derechos humanos enfocó casi toda su atención en los derechos civiles y políticos. En nuestro país la nefasta dictadura hizo que durante años tuviéramos que trabajar por la libertad y la democracia. Ahora es tiempo de priorizar otros derechos igualmente importantes: los derechos a la salud, la educación, la seguridad social, la vivienda y al trabajo.

Hoy, los sufrimientos más grandes, las violaciones más amplias a la dignidad humana, tienen que ver sobre todo, con la pobreza y la defensa de los sectores más vulnerables como son la niñez, la discapacidad y la ancianidad.

Los derechos humanos trascienden y unifican todas las diferencias culturales, sociales e históricas de los pueblos, representan la lucha de las mujeres y los hombres contra la opresión. Ellos son garantías legales que protegen a los individuos y grupos frente a acciones u omisiones que puedan afectar sus libertades y dignidad humana.

Estamos convencidos que es imprescindible el papel activo del Estado para ayudar a revertir cualquier tipo de discriminación. Los desafíos que se nos presentan requieren de nuevos enfoques y de creatividad al momento de encontrar mecanismos para fortalecer el respeto a los derechos humanos en nuestra provincia.

Desde el Poder Ejecutivo también ponemos a consideración un proyecto de Ley que pretende transparentar los ingresos de los funcionarios públicos.

Todos nos conocen: honestidad y transparencia en el manejo de los fondos, son valores que declamamos y demostramos en nuestra vida pública y personal. La sociedad nos sigue pidiendo que hagamos extensivo este requerimiento a otras áreas del Estado, porque los dirigentes y los funcionarios, somos un espejo en el cual se mira toda la ciudadanía. Un espejo que irradia conductas, actitudes, comportamientos, posturas ante los valores transcendentes de la vida.

Decía el General Perón que las instituciones, como el pescado, se pudren por la cabeza. Esto marca la tremenda responsabilidad que tenemos los que estamos circunstancialmente a la cabeza de las instituciones santafesinas. Nosotros somos los responsables de impedir que se genere en alguien la pudrición, que penetre en el cuerpo social de la institución. A partir de allí debemos cuidar que no se produzcan hechos de corrupción en el resto del cuerpo. Y a eso lo haremos practicando con el ejemplo y vigilando.

Todo funcionario político o policial de nuestra gestión, tendrá la obligación de presentar al momento de comenzar su gestión, una declaración jurada con todos sus bienes. La misma, no será en sobre cerrado ni oculta, sino pública. Y deberá actualizarse todos los años. De esta forma se podrá saber cuánto tiene el funcionario en el momento de comenzar su gestión y cuánto tiene al finalizar.

Queremos terminar con cualquier acto corrupto en cualquier jurisdicción o área de gobierno. Porque la honestidad es un valor que debe ser incorporado a toda la sociedad y no involucra exclusivamente a un sector, a un color político o a una divisa partidaria.

El decreto autolimitativo para la designación de jueces y funcionarios policiales viene a llenar un vacío legislativo indudable.

Prever un proceso de consulta pública y autolimitación al propio gobierno de las facultades para la designación de estos cargos públicos, contribuye de modo significativo a fortalecer la legitimidad del sistema de justicia en general, y de las fuerzas policiales en particular. Queremos reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones. Queremos dar transparencia, publicidad y posibilidad de participación para el proceso de designación y renovación de la confianza en las instituciones democráticas.

Para la consolidación de la democracia resulta imprescindible que exista un procedimiento público y participativo que permita no sólo conocer los antecedentes de los candidatos sino sus convicciones sobre temas de relevancia institucional.

Para realizar todas las tareas que tenemos por delante hemos formado un sólido equipo. Hemos llevado a cabo centenares de entrevistas con docentes, productores, empresarios, policías, médicos, para saber lo que estaba pasando en cada uno de los sectores pero también para sumar los mejores colaboradores y, entre ellos, numerosos jóvenes.

Pretendemos terminar con la hipocresía de que “los jóvenes son el futuro”, y mientras tanto les seguimos negando el presente. Ellos nos aportarán ideas nuevas, visiones distintas y fuerzas renovadoras.

La vocación -ha escrito Octavio Paz- es una palabra que “…designa, en todos los casos, a dos actos correlativos: el llamado y la respuesta. La vocación es el llamado al que no tenemos más remedio que responder, si queremos realmente ser”.

Frente a ese llamado vocacional que tiene mucho de inexorable, las opciones son claras: se renuncia o se lo acepta, se lo rechaza o se lo asume. Se es exigente o se lo minimiza.

Nuestra respuesta ya está dada desde hace tiempo. Forma parte de una opción de vida que decidimos hace muchos años. No hay posibilidad de hacerse los distraídos ni de mirar hacia otro lado. Hoy, desde el gobierno, nos comprometemos a brindar soluciones asumiendo nuestras propias responsabilidades.

Les estamos dando a conocer una serie de lineamientos claros y medidas concretas, que no pueden ser interpretadas como “más de lo mismo” sino como impulsos transformadores.

Estimados diputados, senadores, miembros de mi gabinete: de la mano del gobierno nacional debemos recuperar el orgullo de participar en política, de transformar la realidad, de mejorar la calidad de vida de nuestros coprovincianos.

No podemos resignarnos a colaborar con estructuras burocráticas huecas o atrofiadas.

No debemos ser sumisos, resignados ni pesimistas.

Debemos ser constructores de proyectos de cambio.

Debemos dar respuesta a nuestra vocación de políticos, brindar ejemplaridad a través de nuestros actos y solidaridad en base a nuestras conductas.

Debemos estar siempre al servicio de la gente.

Los convocamos a asumir juntos este hermoso desafío.

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