El Gobernador presentó el libro “Santa Fe obras 2008 – 2009”
El gobernador de la provincia, Hermes Binner, presidió el acto donde se presentó el libro “Santa Fe en obras 2008 – 2009”, en el que se expone el trabajo desarrollado por la Unidad de Proyectos Especiales dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda.
El acto se desarrolló en el salón Blanco de la Casa de Gobierno y junto al mandatario santafesino estuvieron el ministro de Obras Públicas, Hugo Storero, y el arquitecto Mario Corea, coordinador de esta Unidad.
Además, participaron los ministros de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti; de Educación, Elida Rasino; y de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González; el secretario de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación, David Asteggiano; legisladores nacionales, provinciales, miembros del gabinete provincial, de universidades y entidades intermedias, entre otros.
El trabajo “hace un corte de este primer año y medio de gestión, donde se pueden apreciar más de 120 obras, algunas ya inauguradas y en funcionamiento, otras en proceso incipiente y otras que aguardan los procesos licitatorios y posteriores contratos para poder plasmarlas. Todas recogidas de las Asambleas Ciudadanas en las cinco regiones que integran la provincia”, explicó Storero.
La obra recopila los nuevos prototipos arquitectónicos para la construcción de escuelas, centros de salud, jardines de infantes, centros culturales, hospitales, edificios para la Justicia Penal, que se pretenden materializar para plasmar el plan de gobierno. También obras emblemáticas como la Fábrica Cultural Molino Franchino y en Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Santa Fe (Cemafé), en la capital provincial, y el Puerto de la Música, en Rosario.
El gobernador se refirió al proyecto de obras encarado por el gobierno provincial, a su importancia y significado. “Estamos preocupados por mejorar la vida de todos los santafesinos y por eso aspiramos permanentemente a buscar alternativas y no repetir acciones que ya demostraron su invalidez, por lo que nos proponemos no ser los administradores del viejo Estado, sino crear un Estado nuevo, más participativo, solidario y transparente”.
“Por eso para nosotros el modelo arquitectónico no es un modelo menor, sino que tiene que estar absolutamente ligado al proyecto de lo que queremos hacer”, aseguró el Binner, “y esto viene a sumar al Plan Estratégico de la provincia de Santa Fe, que fue debatido y consensuado con la gente”. Precisamente, este libro “viene a acompañar la visión de lo estratégico con la visión de las obras que van necesitándose en función del crecimiento y de la definición de ese nuevo paradigma que tiene que ver con los servicios públicos y sociales”.
Respecto de estos servicios, el mandatario santafesino dijo que al hablar de la escuela “nos preguntamos ¿qué modelo de escuela necesitamos, para qué modelo de educación? Nosotros tenemos una actitud absolutamente renovadora sobre la educación primaria, secundaria, terciaria, el preprimario, pero necesitamos edificios que contengan esa renovación. Es verdad que se puede dar clases debajo de un árbol, pero también tenemos que pensar espacios adecuados para esa nueva escuela”.
En esta nueva escuela “necesitamos pensar cómo hacer para que la gente se apropie de ella, que sientan como propio un espacio público, y en este libro se refleja lo que es un espacio público, que además se puede utilizar sábados y domingo, como bibliotecas, SUM, salón de actos, sanitarios, y que la población quiera a esa escuela, la incorpore al patrimonio cultural y la tenga como referente”.
También se refirió a la salud y los hospitales: “hace 100 años se hizo el hospital Centenario (en Rosario), apabellonado, francés, con grandes espacios porque todavía no estaba bien definida la teoría del microbio y entonces se pensaba una teoría miasmática, y hoy es un hospital que quedó viejo. Luego vino la época en la que la importancia de los hospitales era de acuerdo al número de camas, algo que la propia tecnología llevó al abandono, brindando un tratamiento rápido y oportuno”.
Binner también mencionó el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Santa Fe (Cemafé) como “una obra fundamental, que habla de un nuevo modelo de atención médica”, el cual, advirtió, es una buena copia de un instituto similar ubicado en Haifa (Israel) “y que adaptamos a nuestra realidad, plasmado en el Cemar de Rosario, que es un centro de alta tecnología, de rápida resolución, de atención gratuita, sin internación y cuya ubicación en Santa Fe y Rosario es estratégica.”
Participación, solidaridad y transparencia
Luego, el gobernador vinculó estas obras ejecutadas o proyectadas con “los Centros Cívicos que queremos hacer en los Nodos provinciales”, para lo cual “estamos aprendiendo de este edificio de Casa de Gobierno que es maravilloso, extraordinario, y que lo conservamos, pero que es ineficiente e ineficaz para gobernar. Se necesitan otras estructuras y otras formas, y no salidas momentáneas como fue colocar entrepisos en varias oficinas”, advirtió.
“Necesitamos lugares funcionales que permitan la participación de la gente, y estos edificios no lo permiten, no piensan en la participación”, aseguró el gobernador, quien agregó que cuando estos edificios fueron construidos “se pensó en alguien que iba a dirigir desde aquí y que todos iban a obedecer, y esto pertenece a un modelo de Estado que hoy es parte del estudio de la antropología y de la historia, y nosotros debemos pensar nuevas formas, integrando la sociedad económica con la social y el Estado, y para eso hay que lograr espacios que representen esto, generar estructuras que estén cerca de la gente, lugares para la participación”.
Finalmente, Binner recordó que una de las características de las obras se vincula con la necesidad de transparencia, “por eso todos los espacios proyectados son amplios y vidriados, donde esa transparencia en el vidrio tenga una transparencia en la acción y en la gestión, que es una de las grandes necesidades fundamentales que tiene el país y que hay que darle una respuesta”.
El gobernador concluyó afirmando que “están las ideas y el camino ha sido el correcto: pensar primero en el proyecto, en ¿qué es lo queremos hacer?, y luego en la materialización del mismo, y finalmente el tiempo, porque sin tiempo no se puede hacer nada, el tiempo que necesita la sociedad para apropiarse de estos proyectos, para mejorarlos, porque no son proyectos estáticos sino dinámicos, y que genere opinión en la gente, tener un ida y vuelta y saber que estamos en el camino correcto: necesitamos ir a los pueblos, ir a las asambleas ciudadanas, porque es lo que nos permite escucharnos”.
“La obra más significativa es el conjunto”
El arquitecto Mario Corea, titular de la Unidad de Proyectos Especiales, explicó que “estas son obras de carácter especial porque las plantillas permanentes, al igual que la tarea de gobierno, tiene una serie de obras que hay que seguir haciendo y manteniendo obras existentes, pero también hay obras que hacerlas nuevas”. Esta Unidad está integrada por unos 30 arquitectos jóvenes y, si bien pertenece orgánicamente al Ministerio de Obras Públicas, trabaja en relación con todos los ministerios provinciales.
“Aquí tenemos proyectos que llamamos sistemas proyectores tipológicos, que son los que tienen una gran unidad entre elementos que los componen, cuando se trata de escuelas, centros de salud u hospitales, los que en muchos aspectos son similares, pero al ser ubicados en un lugar concreto, pasan a ser un hecho específico: vamos a ver escuelas de distintos tamaños y con diferentes funciones, como jardines, primarios, secundarios, talleres, con o sin gimnasio, sin embargo cualquiera va a poder reconocer que son las escuelas de esta gestión”, aseguró Corea.
El arquitecto manifestó que “cada obra no es solamente un ejercicio arquitectónico, es la corporización arquitectónica de una idea que va por detrás y que es mucho más importante que el propio edificio, que es una forma de enseñar, de gobernar, de hacer justicia y de hacer cultura, porque también hay edificios de justicia y culturales”.
“Estos son los proyectos que van a marcar el territorio”, dijo Mario Corea. “Siento –agregó– que la obra más significativa es el conjunto, y no una en particular, porque ¿quién le va a decir a los ciudadanos de Ceres que su hospital no es la obra más importante? El proyecto está dirigido a todo el territorio y esa es la obra importante. Después hay obras significativas y singulares, más que especiales, porque no se repiten, como el Molino Franchino, que habrá uno. A lo mejor habrá otra fábrica cultural, pero ésa es singular, como habrá otras en otros lugares de la provincia”, concluyó.