El rol de un periódico regional
La Escritora Susana Persello. Crédito: Gentileza

El rol de un periódico regional

La escritora santafesina reflexiona sobre el papel de los medios de prensa escritos y se suma con sus exquisitas palabras al aniversario de El Santafesino.

Susana Persello (*)

¿Por qué un periódico regional como El Santafesino permanece vigente durante quince años y puede festejar con satisfacción su proyección por muchos más?, ¿por qué en la era de la comunicación digital, de las antenas satelitales, de la inmediatez de las noticias, una publicación de la prensa gráfica de circulación regional mantiene interés y crea expectativas en sus lectores?

Las respuestas a estas preguntas son complejas si nos enmarcamos en teorías de la comunicación y estudios académicos que han desarrollado ampliamente la temática desde distintas perspectivas.

Releyendo a uno de los grandes periodistas de la región, fundador y director del diario La Opinión de Rafaela, don Emilio Grande, en su libro Servir (Rafaela -1996), encontramos una sencilla explicación: “la llamada prensa grande se maneja con códigos propios, distintos de los nuestros donde nos ocupamos de las realidades puntuales y hasta individuales. No cabe que un individuo de Buenos Aires se movilice por ir en ayuda de un ciudadano anónimo. Los diarios del interior manejan otra sensibilidad, se identifican con el espíritu de servicio a la comunidad. El pedido de un elemento necesitado por alguien o un inconveniente producido por una obra pública encuentran eco de inmediato”.

Podemos inferir que los grandes medios, y las nuevas formas de comunicar, las plataformas informativas, los portales, son muy importantes y se han convertido en fuentes necesarias de consulta, hecho innegable, pero llegan al destinatario masivo, y dan por supuesto que le interesan determinados temas o bien a la inversa, “instalan” temas para producir mucho de lo mismo y asegurarse lectores (audiencia, seguidores, fans).

Pero qué importante es para el hombre simple, situado en un contexto geográfico y sociocultural con el que se siente identificado, la presencia periodística, que esté en contacto con su pueblo, con su gente, les hable en primera persona, interprete la realidad que viven, que se transmitan sus problemas, sus temores y sus reclamos, sus esfuerzos, sus progresos, sus esperanzas.

Ese estilo que va por lo sensible, el que humaniza al oficio. Y esa es la impronta de El Santafesino: el ávido comunicador que viaja por las rutas, se interna en los pueblos, recorre caminos rurales, avanza levantando polvo en la sequía, se empantana cuando llueve, recurre a una canoa cuando hay inundaciones, o usa el dron para agudizar la mirada de halcón…Y entonces se detiene, observa, dialoga, registra, escucha, escribe. Y vuelve en papel a los que le dieron razón para existir, para ser un servicio a la comunidad.

(*) Escritora. Colaboradora habitual de El Santafesino.

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