El Santafesino: La construcción de un emprendimiento genuino
Suplemento 10º Aniversario y Mapa de Circulación Crédito: El Santafesino
La Región
Redacción El Santafesino
16 de octubre de 2015
El Santafesino emprendedores Producción Santafesina

El Santafesino: La construcción de un emprendimiento genuino

La nostalgia del rompecabezas infantil está vigente. Es la metáfora perfecta para demostrar por partes, un todo que no puede visualizarse bien si no se reúnen las piezas en el lugar que les corresponde. Ahora a 10 años del comienzo, se puede observar una fotografía del emprendimiento, bien descriptiva del mismo, la gráfica final, el “cómo queda” sin tener el modelo para armar al lado.

Sin embargo, salvo quien suscribe y muy pocos más, nadie imagina como se desparramaron las piezas una década atrás, sin manual ni caja de herramientas estándares, aunque siempre con planificación, metas y altas dosis de intuición formuladas con elementos imprescindibles para cualquier emprendedor: convicción, sacrificio y perseverancia.

Utilicemos los conceptos del encabezado:

* Es una construcción porque es el resultado de un trabajo diario aunque la publicación sea mensual. Como ladrillos sobre ladrillos, son miles de textos y fotos que se fueron uniendo mediante relaciones públicas, principal insumo, y fraguándolas en el tiempo mediante la conducta de trabajo. Todos los días, de lunes a lunes.

* Es un emprendimiento genuino porque es un proyecto editorial, ni político ni económico, sino periodístico, de un periodista que quiere proyectar un medio de comunicación para la posteridad. Un negocio porque es un medio de vida y una fuente de trabajo, pero con objetivos surgidos desde la vocación y el oficio.

* Es una publicación independiente, no imparcial, ni objetiva, ni desprovista de ideologías. Independiente de cualquier fuente de financiamiento exclusiva, monopólica. Los ingresos han sido diversos, principalmente del comercio minorista y de las pymes, de organismos públicos en segundo término (comunas, municipalidades, gobierno provincial) y más recientemente de grandes empresas.

* Es sustentable, viable en el tiempo, primero por el punto anterior, es decir, la no dependencia exclusiva de ingresos provenientes del sector público, y segundo, por su constitución: es una empresa unipersonal con un importante número de colaboradores que a la vez emprende. Una suerte de canasta de emprendedores que aportan a un proyecto en común.

Estas son apenas cuatro claves de muchas más que algún día plasmaré en un libro. El resto es aquello que nuestros más fieles lectores y seguidores han visto en 10 años. Una expansión geográfica notable (de 25 localidades en 2005 a 40 hoy, de 3 a 7 departamentos), un crecimiento publicitario exponencial al menos hasta 2013, un incremento de tirada del 150 por ciento, un aumento de páginas muy importante de 48 en 2005 a 76 estables en la actualidad, con variantes de 108 cada trimestre.

En estos 10 años, al Suplemento Potencia Productiva (entonces Crecimiento y Desarrollo), le siguieron la revista La Cuenca Santafesina (única en sus características porque los medios gráficos regionales no cuentan con revistas de producción propia de contenidos), y los suplementos San Justo en la Región, Costa Santafesina y Manifiesto Sunchales. La estrella ha sido el Panorama Empresario Regional “Producción Santafesina”, por su calidad editorial en imagen y contenidos, innovador en el segmento de publicaciones económicas o vinculadas al sector productivo.

Ciclo histórico

Fuera del segmento de diarios, en nuestra zona, El Litoral, Diario UNO, La Opinión y Castellanos de Rafaela ambos, y antes del advenimiento de las nuevas tecnologías, con la apertura democrática como parámetro, en la región surgieron periódicos –semanarios, quincenales, mensuarios- a partir de una mayor facilidad en la elaboración de los mismos (un acceso a computadoras personales con programas de diseño que sólo eran patrimonio de los diarios y las innovaciones en el proceso: de la computadora a las rotativas en muchos menos pasos) y como emprendimientos familiares y/o personales de periodistas.

Salvo la continuidad de algunos con tradición editorial (El Colono de Esperanza, La Voz de San Carlos, hoy vigentes, La Voz de Santo Tomé, ya extinto), la mayoría ha surgido entre fines de los 80 y comienzos de los 90, casi todos circunscriptos a una ciudad, con escasa inserción territorial. Es decir, desde una cabecera, alcanzan circulación dentro del departamento respectivo y no más allá. Por otro lado, algunos son complemento de una emisora radiofónica (por ejemplo Puerta Norte en San Justo) o de un canal de televisión por cable (el citado de San Carlos Centro).

El Santafesino irrumpió en el mercado regional con una variante en esta tendencia: es un periódico regional como tal, con circulación en nada menos que 7 departamentos, aunque con relativa inserción en la totalidad de cada uno de ellos. Por ejemplo, San Javier, San Cristóbal y Castellanos, posee circulación en dos o tres localidades, presencia que no deja de ser importante. E innovó además en las características de este tipo de publicaciones: varios suplementos, una revista y un panorama empresario trimestral.

Esta apuesta permitió una superación cualitativa y desde 2014 cuantitativa también porque la estadística de nuestra circulación está en ascenso y supera ya el promedio de este tipo de publicaciones que se ubica en torno de los 2000 ejemplares.

Este 5 de octubre comenzó una nueva etapa. De la experiencia profesional personal en medios gráficos desde los 20 años entre 1993 y 2005 (periódicos y diario), pasando por la dedicación a este emprendimiento entre 2005 y 2015 (web incluida ¡desde 2001! –el mundo digital de diarios comenzó en 1996-), a los próximos 5 y 10 años que incluirán en el primer lustro la reformulación interna de la dinámica de trabajo sobre la premisa de la constelación de emprendedores, una mayor inversión en recursos humanos y económicos en la página web y redes sociales, el fortalecimiento de Manifiesto Sunchales y San Justo en la Región para ampliar la inserción en Castellanos y San Justo, y la puesta en marcha de acciones de impacto social por fuera de la publicación en sí misma: ciclos de charlas, capacitaciones, campañas solidarias, entre otras.

Pesadilla para los diarios, la omnipresencia de las nuevas tecnologías no será un problema para El Santafesino al menos en el corto plazo. Los pueblos y ciudades de nuestra región aún requieren nuestra publicación en papel. Se aprecia y se valora. El “paradójico” crecimiento de la venta de ejemplares en tiempos de la revolución de las redes sociales, ya ni siquiera de los portales de noticias, nos demuestra ello. Pero además confiamos en lograr una consolidación mayor gracias a la difusión digital, y recrear en ese formato un nuevo medio de comunicación para llegar más y mejor a las nuevas comunicaciones.

Hay decenas de nombres que podrían englobarse en un agradecimiento. Mi familia, mis amigos y colaboradores, los lectores y los anunciantes. Cada uno puso su pieza en este enorme rompecabezas que ahora se multiplica, que abre nuevas figuras para armar, algo que no tiene precio, ni es tangible. Sólo es posible imaginar en los valores que se proyectan: conducta de trabajo, responsabilidad y autocrítica, familia, pueblo y arraigo a nuestra tierra, diálogo y comunicación, crítica constructiva, actitud proactiva, criterio ecuánime, consejo sano. Un puñado de formas de ser que no tienen otro horizonte que la felicidad misma.

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