El Senado de la Nación aprobó el aborto legal, seguro y gratuito
El presidente Alberto Fernández había enviado al Congreso el proyecto de ley para ser tratado en sesiones extraordinarias. Crédito: Gentileza

El Senado de la Nación aprobó el aborto legal, seguro y gratuito

Con 38 votos a favor y 29 en contra y una abstención, la Cámara alta convirtió en ley la interrupción voluntaria del embarazo. El debate por la legalización del aborto fue impulsado y sostenido por organizaciones feministas, sociales y políticas.

Tras una sesión histórica, finalmente el derecho al aborto es legal en Argentina. La despenalización de la interrupción del embarazo se discute en el país históricamente, como una reivindicación de los movimientos feministas de principios del siglo XX, cuando ya el Código Penal de 1921 había incorporado causales para que el acto no fuera punible en algunas circunstancias. A partir del regreso de la democracia en 1983, los Encuentros Nacionales de Mujeres que se realizan por todo el país hace más de tres décadas y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito fueron catalizadores del reclamo.

En 2018, la demanda por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo salió a la calle en la Argentina y se convirtió en un clamor popular de pañuelos verdes, ante la oposición de sectores denominados “celestes”, que se oponían a su legalización.

Ese año, el tema llegó por primera vez al Congreso nacional y se convirtió en un proyecto de ley que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y Diputadas, antes de ser rechazado por el Senado.

En noviembre de este año, el presidente Alberto Fernández envió su propio proyecto a consideración del Congreso para su tratamiento en sesiones extraordinarias y afirmó que “es responsabilidad del Estado cuidar la vida y la salud de quienes deciden interrumpir su embarazo durante los primeros momentos de su desarrollo”, al anunciar el envío al Congreso de un proyecto para la legalización del aborto y otro para garantizar la salud integral de mujeres embarazadas y niños y niñas en sus primeros años de vida.

Luego de 22 horas de debate, la Cámara de Diputados aprobó la ley que regula la Interrupción Voluntaria del Embarazo y la atención postaborto. El proyecto obtuvo 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones.

El martes 29 de diciembre, luego de su discusión en comisiones, el proyecto de ley llegó al recinto del Senado, donde se debatió durante 12 horas y finalmente fue aprobado por 38 votos a favor y 29 en contra, además de una abstención.

La ley

El proyecto de Interrupción Legal del embarazo (ILE) que aprobó el Senado de la Nación despenaliza y legaliza el aborto en las primeras 14 semanas de gestación, además de habilitar la objeción de conciencia de los profesionales que no estuviesen de acuerdo con esa práctica.

Los principales puntos del proyecto son los siguientes:

-Se consagra el derecho de mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar a decidir la interrupción del embarazo, requerir y acceder a la atención del aborto y recibir atención postaborto en los servicios del sistema de salud.

-La iniciativa cumple los compromisos asumidos por el Estado argentino en materia de salud pública y derechos humanos.

-El aborto se permitirá hasta la semana catorce, inclusive, del proceso gestacional.

-Fuera de ese plazo solo se podrá acceder en caso de violación, o si estuviere en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante.

-En el caso de menores de 13 años se requiere un consentimiento informado y la asistencia de, al menos, uno de sus progenitores o representante legal.

-Para adolescentes de entre 13 y 16 años, deberá tener un acompañante o “referente afectivo”.

-Las personas mayores de 16 años tienen plena capacidad por sí para prestar su consentimiento.

-Previo a la realización del aborto se requiere el consentimiento informado de la persona gestante expresado por escrito.

-El profesional de salud que deba intervenir de manera directa en la interrupción del embarazo tiene derecho a ejercer la objeción de conciencia.

-En el caso de que una institución privada no cuente con profesionales para realizar la interrupción del embarazo deberá disponer la derivación a otra institución.

-El personal de salud debe observar un trato digno, respetando las convicciones personales y morales de la paciente.

-Se deberá mantener la privacidad y el derecho a la intimidad de las personas que recurran a las instituciones para pedir un aborto.

-En los casos de violación cuyas víctimas fueran niñas o adolescente, se deberá denunciar este delito.

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