Elecciones a medida del PJ en la provincia de Santa Fe
Carlos Reutemann, en Av. Circunvalación Oeste Crédito: Prensa Gobierno de Santa Fe

Elecciones a medida del PJ en la provincia de Santa Fe

La unificación va en contra de lo que el oficialismo pretendía originalmente. El desdoblamiento hubiera permitido que Reutemann encabezara una de las listas en cada elección -como candidato a senador y a diputado provincial, por ejemplo- facilitando así el efecto “arrastre”.

Pero el estado de desastre en el que quedó inmersa gran parte de la provincia después de la catástrofe hídrica obligó al peronismo a dar marcha atrás con esa estrategia. Casi sin más alternativas, el gobierno resolvió entonces unificar las elecciones.

La decisión, sin embargo, no fue inocente y también encerró una jugada del PJ. La legislación electoral vigente en la provincia establece que si los comicios son simultáneos, debe emplearse una boleta blanca para los cargos provinciales, y una celeste para los nacionales.

Por eso, el Justicialismo se arriesgó a echar mano a la ley e improvisó un proyecto de reforma que fue ingresado este 6 de junio a la Cámara de Senadores. La iniciativa plantea utilizar “una boleta única y troquelada”, que abarque a absolutamente todos los cargos renovables. De esta forma, la nómina estaría encabezada por Reutemann como candidato a senador nacional y traccionaría votos para el resto de los integrantes de “la gran sábana”.

La maniobra, que implica cambiar las reglas de juego en medio de un proceso electoral ya convocado provocó la furia de la oposición. Y si la eventual ley es promulgada por el Poder Ejecutivo, Reutemann incurriría en una verdadera contradicción porque fue él quien en 2001 vetó la norma que planteaba exactamente la misma reforma.

Igualmente, el PJ hará lo imposible. La ofensiva no es antojadiza ni un capricho del presidente del partido. Es para todo el peronismo y también para el gobernador casi la única forma de poder rasguñar el triunfo electoral.

Las desinteligencias evidenciadas durante toda la catástrofe debilitaron notablemente la figura de Reutemann. Y la inocuidad de Alberto Hammerly como “el delfín” para la gobernación ponen en alerta rojo al partido gobernante.

El riesgo de que el PJ pierda la hegemonía de veinte años en la provincia se acrecienta con la figura reforzada por Elisa Carrió del socialista Hermes Binner. El intendente rosarino aparece como la principal amenaza, ahora, desde una confederación partidaria que intenta tejerse con sectores de la Democracia Progresista y otros del radicalismo.

El PJ camina así por un terreno sumamente movedizo. Internamente, prepara un paquete de por lo menos cinco sublemas que puedan “sumar” al partido y representarlo en el cuarto oscuro. El abanico ofrece al ya citado Alberto Hammerly, actual presidente de la Cámara de Diputados; también a Jorge Obeid, que había hecho público su apoyo a Néstor Kirchner; se suma el rosarino y extrapartidario Héctor Cavallero, que aparecería como aliado para “conquistar” votos en el sur; más el actual diputado Jorge Giorgetti y hasta se lo cita al cuestionado y ex senador Jorge Massat, para contener al sector de menemistas.

El cuadro de situación muestra al oficialismo dando los últimos manotazos y tratando de aferrarse a cualquier tabla de salvación para escapar del naufragio. Mientras la oposición, preocupada en la búsqueda de consensos, se esperanza e ilusiona con poder arrebatarle al PJ el poder de la provincia que controla desde hace veinte años.

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