Esperanza y la crisis económica
El Santafesino a través de su versión radiofónica en la cabecera del departamento Las Colonias, preguntó cual es la realidad de Esperanza en el marco de la repercusión de la crisis económica internacional y sus efectos en el país y la provincia de Santa Fe.
Néstor Collomb, presidente del CICAE, evaluó que “el primer cimbronazo en la ciudad fue hace un mes y medio cuando se anunció la reestructuración de la gran curtiembre multinacional que tenemos. En estos tiempos se frenan las decisiones simples hasta las mas importantes. Desde el cambio de la goma del auto, hasta la compra de un lote o una casa, se piensa dos veces. Se frena todo lo que es el engranaje comercial y se detiene la cadena comercial. Todo esto implica un desánimo en la gente. Sin embargo, debemos tener el optimismo alto y analizar bien las cosas. Creo que debemos tranquilizarnos, estar atentos y tenemos que dar mensajes positivos” dijo el titular del Centro Industria Comercio y Afincados de Esperanza. “Lo importante también, en esta época, es fomentar el Compre Esperanza para que el gasto que se deba hacer, se realice en la ciudad”, concluyó Collomb.
La mirada del secretario de la producción de la municipalidad de Esperanza, Mauricio Caussi, coincide en algunos puntos con la de Collomb. En ese sentido, el funcionario dijo que “Esperanza debe haber sido una de las ciudades que primero sintió los efectos de la crisis internacional con el caso de SADESA, donde la consecuencia fue la cesantía de una gran cantidad de trabajadores. Tuvimos, además, algunos casos que se produjeron en firmas lácteas y del sector de la construcción. Pero, si bien, el panorama es complicado y nos preocupa, también nos debe ocupar”.
Por eso, desde el municipio se trabaja en el impulso de microemprendimientos en la ciudad. “En primer lugar, tratamos de que los recursos que reciben los trabajadores cesanteados sean bien ocupados. Hicimos charlas de sensibilización, presentamos herramientas concretas que el Ministerio de Trabajo brinda como el pago único del fondo de desempleo que se puede traducir en un proyecto productivo y tratamos de que éstos sean viables y mantenidos en el tiempo para que la inversión sea sustentable. No hay que desanimarse y debemos plantearnos nuevas oportunidades. Hay herramientas y hay que utilizarlas”, mencionó Caussi.
Otro de los sectores consultados por El Santafesino fue el comercio. Pedro Bracamonte, Secretario Adjunto del Centro de Empleados de Comercio Esperanza expresó que “no hubo despidos masivos, a excepción de los compañeros tercerizados de SADESA. Por lo general, en las crisis, todo empieza en el sector de la producción, sigue por el descenso del consumo y genera, después, problemas en el sector de los empleados de comercio. Sin embargo, en el personal formal, por ahora, no hubo inconvenientes”, explicó el representante sindical.