Hombros y codos más felices
Hombros y codos más felices

Hombros y codos más felices

“Muchos de los problemas del hombro y el codo pueden ser tratados con terapias conservadoras por medio de ejercicios individualizados de extensión y fortalecimiento, o usando técnicas ultra modernas. Cuando el tratamiento conservador no devuelve al paciente una función adecuada, o en ciertas circunstancias en que sólo retrasa una cirugía inevitable, es indicado realizar la cirugía para obtener el mejor resultado para el paciente”, dice el Dr. Richard Rozencwaig, cirujano ortopeda afiliado con el Aventura Hospital and Medical Center.

Antiguamente la única alternativa al momento de operar era la cirugía abierta, con grandes incisiones y sus consiguientes complicaciones. Desde hace unos años, los avances tecnológicos permitieron llevar a cabo esas operaciones de manera artroscópica, usando una micro cámara y otros instrumentos muy delgados que se introducen a la articulación a través de dos, tres o cuatro incisiones muy pequeñas de aproximadamente un centímetro.

Estas cirugías menos invasivas redundaron en grandes beneficios: disminución del dolor, cicatriz mínima, hospitalización reducida (muchas veces sin tener que permanecer en el hospital), disminución en el costo al paciente, recuperación más rápida y mejores posibilidades de retorno a actividades atléticas vigorosas, eliminando de paso la posibilidad de complicación. Este tipo de cirugía es menos riesgosa, asegura el cirujano.

“Además, la artroscopia no sólo ha reemplazado en buena medida la cirugía abierta, sino que permite llevar a cabo cirugías que antes no se podían hacer, ya que no se podía llegar a ciertas zonas, porque aunque fuera grandísima la incisión, uno no podía llegar porque los instrumentos eran muy grandes”, explica el experto.

Y lo mejor es que los instrumentos artroscópicos no son los mismos de hace unos años; la tecnología ha venido refinándolos. Entre esos instrumentos están las anclas, que son de dos o tres milímetros de tamaño y se ponen para reconectar tejidos blandos a los huesos. “Las anclas nos dan la posibilidad de operar con artroscopia, para una rehabilitación más rápida”, comenta el Dr. Rozencwaig.

También cuentan ahora los cirujanos de codos y hombros con una superdiminuta cámara con luz halógena que se introduce al área operatoria por una cánula de metal. Todo el personal médico presente en el salón quirúrgico puede ver la operación en un monitor de televisión.

“Otra aplicación nueva es el uso de sondas termales. El rayo láser era muy popular, pero eso ya es antiguo. Ahora usamos las sondas termales para sellar las áreas vasculares. El beneficio es que la radio frecuencia permite un calor controlado. Antes, el láser quemaba sin control y era destructivo. Ahora uno lo puede controlar”, afirma el Dr. Rozencwaig.

* Alfredo Arango

Writer-SALUD MIAMI

alfarango@aol.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *