Huertas familiares: una cultura que se revitalizó a partir de la pandemia
Huertas orgánicas Crédito: Gentileza INTA

Huertas familiares: una cultura que se revitalizó a partir de la pandemia

El aislamiento social preventivo y obligatorio reavivó el interés por las huertas familiares. Una actividad de todos los tiempos pero no lo suficientemente arraigada en la sociedad. Ahora, los gobiernos nacional y provincial pusieron el acento en la producción de alimentos saludables que colaboran con la economía doméstica.

El 3 de marzo se detectó el primer caso de coronavirus en Argentina. A partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio, experimentamos cambios radicales en nuestras vidas. Rápidamente entendimos que preservar la salud física y mental de la población era la prioridad; por eso relegamos trabajos, estudios, celebraciones, entretenimientos y viajes. En este contexto, los santafesinos descubrimos un plan ideal para transitar la cuarentena: armar una huerta orgánica familiar.

Tiempo compartido en familia, desafío personal, distracción… cualquier motivación es válida para comenzar una huerta. No debemos olvidar que también puede representar el único sustento alimentario para los 16 millones de habitantes pobres que ostenta nuestro país.

En las últimas semanas comenzó la distribución de semillas del programa “Pro Huerta” para la temporada otoño-invierno. Desde 1990, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) junto al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación promueven el acceso a una dieta diversificada y equilibrada mediante la autoproducción en pequeña escala de alimentos frescos por parte de sus destinatarios.

Desde la Agencia de Extensión Rural Monte Vera del INTA, la licenciada en trabajo social Gabriela Cardoso brinda algunos consejos que nos inducen a cultivar nuestras propias verduras y hortalizas en patios, balcones o terrazas.

Es importante “pensar el lugar donde se va a hacer la huerta, sobre todo en la temporada de otoño-invierno porque el cultivo necesita entre 6 y 8 horas diarias de luz”. También recomienda evitar los sectores donde se acumula agua de lluvia y cercar la huerta en caso de tener mascotas o animales sueltos (gallinas o caballos).

“Las semillas de perejil, zanahoria, achicoria, rúcula y lechuga son muy chiquitas; entonces prácticamente se siembran al ras de la tierra. Después hay que estar atentos a que las semillas no sean comidas por pájaros u hormigas podadoras. En el caso de la acelga, conviene sembrar a una distancia de 20 o 30 centímetros entre semilla y semilla o hacer un raleo porque sino la planta compite por nutrientes y por espacio. Otra estrategia es plantar las semillas en un almácigo y luego transplantarlas”, asegura la profesional.

Finalmente, Cardoso sugiere tener en cuenta el tipo de suelo: “si el lugar donde estoy haciendo la huerta es muy arenoso hay que incorporar tierra con materia orgánica o preparar biofertilizantes”.

Las huertas familiares producen alimentos frescos que poseen gran valor nutricional y están libres de pesticidas. Además, implican un considerable ahorro en la economía doméstica. Entre sus beneficios, el psicólogo Osvaldo Chiarlo añade que “a nivel individual, podemos alcanzar una conciencia plena a partir del trabajo en la tierra y remontarnos a la base de lo que somos como especie humana: hombres y mujeres cazadores. Producir nuestra propia alimentación es un modo de volver a las raíces. A nivel familiar, claramente fortalece los vínculos al poder participar en un espacio con otros y en un objetivo común con otros”.

Nueva herramienta

En el marco de la pandemia por coronavirus, el Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Santa Fe lanzó el programa “Huerta Familiar Santafesina” como herramienta para que todos los integrantes de la familia produzcan verduras y hortalizas para autoconsumo.

La subsecretaria de Coordinación Agroalimentaria, María Eugenia Carrizo, detalló que trabajan tanto en la articulación con el programa “Pro Huerta” como en la implementación de convenios de colaboración con municipios y comunas.

Prevén entregar 50.000 kits de semillas para cultivar acelga, cebolla, lechuga, perejil, remolacha y rabanito durante las estaciones otoño-invierno. “Con la entrega del kit de semillas vamos a enviar un folleto con indicaciones básicas para que cualquier persona pueda hacer una huerta con éxito”, anticipó Carrizo.

Las personas interesadas en registrarse deben completar el siguiente formulario: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeVWbmx8DHguKfPe-1DDBzV6IKw-x16EnjL5DQQHfxF-1hIWg/viewform.

Contactos Programa Pro Huerta:

Fan Page: INTA Monte Vera

Instagram: @intagallardo @huertasantafe

Correo electrónico: prohuertasantafe@gmail.com

Por: Marina Trevisan

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