Ideas creativas en marcha
“Comencé como un pasatiempo, empecé a incursionar en el mundo de la cerámica y afines, con lo cual fui con el tiempo adquiriendo conocimientos y contactos en lo que respecta al trabajo en cerámica tradicional”, introduce Priscila Pez, joven emprendedora de Terracosta, un proyecto de Desarrollo, Producción y Comercialización de Kits de Vajilla y Elementos Utilitarios Ergonómicos incubado en Idear.
El paso posterior fue estudiar alfarería en torno, a fin de tener más herramientas y conocimiento en general que le permitieran mejorar y optimizar el proceso productivo. “Actualmente poseo conocimientos globales para realizar trabajos de este tipo, en particular, una serie de piezas funcionales, (platos, tazas, fuentes, etc.) y otras variedades. La empresa se dedica a la manufactura de arcilla para transformarla en cerámica y producir enseres, vajilla y demás utilitarios”, completa la ideóloga de Terracosta.
La iniciativa tiene dos líneas de productos: un Kit de vajilla y elementos utilitarios pensado para que ocupe poco espacio en cualquier alacena. El objetivo es lograr un pack de piezas que puedan ser encastradas para ser guardadas en espacios reducidos. Como segunda línea, para el mediano y largo plazo, se apunta a un mercado institucional (hoteles y restaurantes). Este proyecto se piensa para dentro de 3 años dado que la infraestructura necesaria y el ajuste en el proceso productivo llevarán más tiempo e inversión. Al inicio, la elaboración se realiza con torno alfarero y moldes que optimizarían el trabajo en cadena. Esta etapa necesitaría un tiempo de investigación y desarrollo. “Es innovador porque está dirigido a un nicho de mercado con ciertas necesidades no abastecidas”, revela Priscila.
“La idea de la empresa -dice la emprendedora- es brindar soluciones pensando en la optimización del espacio. En principio apunta a un mercado en auge que es el de personas que viven en casas chicas, departamentos y grandes conglomerados, en los que esta mejora es primordial. Por otra parte se expandió el mercado de productos independientes y de diseño. Estos productos entrarían en este margen del mercado ya que se ofrecerían productos personalizados, con diseños exclusivos”, describe.
“Gracias a la estadía en la incubadora, uno descubre nuevos retos como emprendedor, pero con el apoyo de esta, uno se siente muy respaldado para afrontar todo. Es muy importante que este tipo de instituciones exista en el país”, resume Priscila Pez.
Bolsas ecológicas
Friselina Esperanza es una empresa que desde el año 2012, ofrece el diseño y confección de bolsas ecológicas y reutilizables de tela no tejida de polipropileno (friselina) confeccionadas con tecnología de termosellado y con impresión serigráfica a empresas comerciales, de servicios, industriales u otros organismos.
En los últimos años los consumidores han adquirido una mayor conciencia medioambiental y criterios de consumo responsable a la hora de decidir su compra impulsando así la innovación en el desarrollo de envases y packaging que respeten al menos una de las consignas de la “regla de las 3 R”: reciclar, reducir, reutilizar.
Se formula la idea – proyecto y se presenta en el mes de marzo de 2012 al “Programa Municipal de Créditos para Emprendedores” (PROMUCEM) de la Subsecretaría de la Producción de la Municipalidad de Esperanza, resultado aprobado un préstamo para la compra de maquinaria y equipos. “El acceso al crédito es fundamental para cualquier emprendimiento y en este sentido, el apoyo que recibimos desde la Municipalidad de Esperanza fue esencial para transformar la idea-proyecto en un emprendimiento rentable y en marcha”, relata Lucas Lissi.
Ante la creciente demanda, rápidamente se hace necesario relocalizar la producción con el fin de aumentar el espacio disponible destinado al emprendimiento. A través de las Subsecretaría de la Producción de la Municipalidad de Esperanza se realiza el primer contacto con la Incubadora de Empresas Idear, el proyecto es aceptado y, en septiembre de 2012 se traslada a su actual ubicación para ser preincubado.
Durante 2013 se alcanza la capacidad de producción plena y ante el continuo crecimiento de la demanda de nuestros productos y la imposibilidad de aumentar la producción con el equipamiento disponible se analizan distintas alternativas para aumentar la escala productiva a través de equipamiento específico. De esta manera se comienza a diseñar y construir una máquina acorde a las necesidades concretas del emprendimiento, con insumos y mano de obra local y a un costo considerablemente menor a un equipo equivalente importado.
El proyecto de reconversión del proceso productivo se presentó al “Programa de Acceso al Crédito y la Competitividad – Emprendedores” del Ministerio de Industria de la Nación y resultó aprobado la última semana de 2013. El otorgamiento de un aporte no reembolsable posibilita al emprendimiento acceder a los fondos necesarios para la construcción de un equipamiento especializado permite una reducción de costos de producción, “un aumento de la calidad de nuestros productos y una disminución en los tiempos de entrega”, concluyen los jóvenes emprendedores.