Innovación textil con participación de artesanas y artesanos
Innovación textil con participación de artesanas y artesanos Crédito: Prensa INTI
Cultura
Redacción El Santafesino
29/04/2013
agricultura familiar INTI ruecas electrónicas

Innovación textil con participación de artesanas y artesanos

Avanza en provincias del noroeste y otras regiones del país un proceso de desarrollo y transferencia de una nueva rueca a motor, con la participación de artesanas y artesanos que hacen posible un diálogo tecnológico con saberes ancestrales. Así, la asistencia del INTI en el procesamiento de la fibra de llama y oveja contiene al mismo tiempo el rescate de información cultural y técnica para el mejoramiento de la herramienta.

El INTI asiste a todo el entramado textil artesanal, reflejo de aspectos culturales desde hace miles de años, un largo proceso que comienza con el cuidado de los animales y de las zonas de pastoreo, continúa con la esquila y lavado de los vellones, el hilado, los teñidos, la distribución de las lanas, los tejidos que dan lugar a cada prenda y finaliza en distintos modos de distribución y comercialización.

La herramienta central es la rueca, que transforma los vellones de lana en ovillos listos para usar. Al detectar casos de dolores o cansancio en codos y hombros, o algún problema psicomotriz, el INTI desarrolló dos variantes de ruecas electrónicas, “una fue desarrollada por INTI Mecánica desde 2008, es bimotor y ya vamos por el 6to modelo. La otra fue naciendo en 2011. Las dos incluyeron indicaciones directas de artesanos, son ruecas a motor con control electrónico, sin pedal, accesibles además a personas discapacitadas. Funcionan a 220 V o a 12 V, por pedido de comunidades que cuentan solamente con energía de paneles solares”, explica el Ing. Juan Szombach, de INTI Mecánica.

La modernización de las ruecas -siempre respetando la habilidad de los artesanos textiles- busca revalorizar el trabajo milenario y preservar lo cultural, contemplando también que las largas horas de hilado artesanal no suelen estar bien pagadas. “En la historia del tejido hubo variados implementos: un colmillo de mamut, una pusca, un tejo (disco de piedra), un torno de hilar, una rueca a pedal; y en todos hace falta la habilidad, por eso la rueca electrónica es aceptada, porque se mantiene la participación humana, y eso entusiasma y refresca la actividad”, explica Gerardo Tribiño, técnico de INTI Córdoba y uno de los diseñadores de las ruecas. “Muchas hilanderas han vuelto a hilar, incluso han surgido nuevos diseños de hilados”, agrega.

El camino entre el diseño de una innovación y su uso efectivo no es simple. Desde el INTI se plantea claramente que la sociedad debe apropiarse de ese nuevo desarrollo. En este caso, dos prototipos de rueca fueron llevados hasta los territorios donde los artesanos crían sus ovejas y/o llamas e hilan la fibra desde el vellón, allí las probaron y mejoraron con sus aportes los diseños.

Alejandra Dionicio, de INTI Jujuy, relata que “se trabajó con comunidades aborígenes del Noroeste, en Jujuy con las Comunidades San francisco de Alfarcito y Rinconadillas; en Salta con la gente de Santa Rosa de Tastil, Guachipas, San Antonio de los Cobres y la comunidad aborigen Rangel; en Tucumán las ruecas se compartieron en ferias y fueron probadas por artesanas textiles en Amaicha del Valle; también estuvimos con campesinos santiagueños, en la zona de Majada Sur (costa de las salinas grandes)”, siempre con el apoyo de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, con sus técnicos de Salta, Jujuy y Santiago del Estero”.

“Hoy hay 20 ruecas electrónicas en el NOA, y ahora a Santiago van 14 más, pero lo que importa es que las artesanas prueben las ruecas, y si le sirven, recién ahí las adquieran. Las ruecas se tienen que adaptar a las hilanderas y no al revés”, explica Tribiño, y se muestra muy satisfecho con los resultados: “Mediante el diálogo tecnológico se genera una retroalimentación e interacción en el diseño de nuevos modelos de ruecas, y surgieron propuestas para tecnificar otros procesos, como los telares y las cardas. Además los artesanos aumentan notablemente su producción y mejoran las condiciones de trabajo”.

Estos trabajos se dan en un marco de creciente articulación institucional -principalmente con la Subsecretaría de Agricultura Familiar-; esfuerzos coordinados entre INTI Mecánica y los centros INTI de Jujuy, Salta y Santiago del Estero; mientras se fomenta una original Red Ruecapartista de torneros y fabricantes de distintas regiones del país que construyen ruecas con apoyo técnico del instituto.

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