Juventud Unida: club de gente humilde, pero muy trabajadora
La tribuna de Juventud de Humboldt Crédito: El Santafesino
La Región
Redacción El Santafesino
19/06/2007
Humboldt Juventud Unida ñatos Omar Oggier

Juventud Unida: club de gente humilde, pero muy trabajadora

Corría el año 2001 cuando por iniciativa de Omar “Negro” Meyer, un ñato de alma, apareció una topadora y derribó una larga hilera de libustrines que cercaba el lado oeste, sobre calle 25 de mayo, del estadio “Batistín Salvetti”.

Luego y después de una reunión realizada el 30 de julio de la que participaron Omar Oggier, Omar Meyer, Máximo Sandoval, Juan Dutruel (padre e hijo) y Eduardo Emmert, bajo la conducción técnica de éste último, se levantó un imponente paredón de casi 200 metros de largo. Mientras tanto, la comisión directiva que preside Omar Oggier, instalaba en el estadio seis magníficas torres de iluminación.

Una noche de mayo de 2006, mientras entrenaban “los players” rojiblancos, se encuentran dos fanas del club: “Juanchi” Dutruel y Néstor Amadío, y fue el primero de ellos quien propone seguir con el tapial al norte del estadio. Comenzaron así a recaudar dinero pidiéndole a la comunidad de Humboldt y vendiendo publicidad en el tapial ya construido.

Un grupo de simpatizantes con hachas y motosierras derribaron los centenarios libustrines; y las excavadoras de la Comuna sacaron las poderosas raíces. Rápidamente los hermanos Bertossi, albañiles e hinchas de la institución, levantaron el tapial bajo la supervisión ad honorem de Eduardo “Tato” Emmert. Se colocaron dos portones uno de los cuales sirve de ingreso a las delegaciones visitantes y se instaló un parapelotas.

Por su parte, la comisión del natatorio, conducida por Norma Dutruel, Betsabé Días Ramos y Hernán Emmert, hizo levantar un hermoso quincho. La comisión central, con mucho esfuerzo, reacondicionó los vestuarios y colocó gas natural en el club.

La tribuna

Los antes nombrados Dutruel y Amadío siguieron recaudando dinero con la idea de construir una tribuna en el estadio. Se les acercó “Don Juan” Dutruel con un plano que tenía. El técnico Rubén Krohling desinteresadamente realizó los cálculos del material necesario. Así fue que el 20 de julio de 2006 se descargaron en las instalaciones del club 180 barras de hierro. Se fueron construyendo las lozas gracias al bajo costo de la mano de obra de los hermanos Bertossi y de Luis Bender.

El 18 de abril de 2007 con la grúa de Juan Bonfanti (otro colaborador del club) se armó una tribuna con capacidad para 200 personas sentadas, la que hoy lucen orgullosos los ñatos.

También a fines de 2006, con el trabajo del presidente Omar Oggier y del secretario Rubén Lauxmann se terminó la cocina con todas las exigencias de bromatología. A un lado del salón se construyó un galpón de loza donde se guarda el tractor que posee el club.

El último 12 de octubre el club cumplió 70 años y por iniciativa de Don Juan Dutruel se revocó y pintó el salón social. Cabe destacar que, en la zona oeste de la localidad, en un terreno donado por el Doctor Miguel Culazzo, Juventud Unida construyó una cancha auxiliar dotada con vestuario e iluminación rodeada por un gran parque arbolado.

Muchas de estas obras fueron llevadas a cabo por gente que no integra la comisión directiva, lo que demuestra que cuando hay ganas se pueden hacer cosas para su institución y la comunidad.

Cada obra que se realiza en el club es un respetuoso homenaje a los fundadores, que hace 70 años encabezados por “Batistín” y el hermano Gaudencio fundaron Juventud Católica que luego de unos años, pasó a llamarse Juventud Unida, y para que los jóvenes de hoy y de generaciones venideras sienta orgullo de ser “Ñatos”.

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