La deuda municipal con la Oficina de Desarrollo superaría los 80 mil pesos
A fines de 1998 el Concejo Deliberante de Santo Tomé sancionaba la Ordenanza Nº 2.058 que dispone “la afectación de un 5 por ciento del total que recaude mensualmente la Municipalidad en concepto de Tasa de Inspección y Registro de Comercio e Industria, para el otorgamiento de un subsidio a favor del Centro Regional del Comercio, Industria, Ganadería y Agricultura que se destinará a la implementación de un proyecto de promoción y desarrollo empresarial”.
A principios de 1999, ambas partes refrendaron los contenidos de esa norma con un convenio para llevar a cabo un proyecto de promoción y desarrollo “que beneficie fundamentalmente a la pequeña y mediana empresa de Santo Tomé y su zona de influencia”.
En esa oportunidad, se acordaron una serie de objetivos generales que en la actualidad no pueden cumplirse por falta de recursos y se reafirmó la condición de establecer un aporte económico a partir del descuento impositivo mencionado. El Centro del Comercio se comprometía a conducir la Oficina de Promoción y Desarrollo y rendir cuentas sobre el destino de los fondos invertidos. Sin embargo, la Municipalidad de Santo Tomé cumplió hasta mediados de 2001 y hoy ya no gira esos recursos tal como exige la ley… En ese sentido, concejales promueven una investigación de las llamadas principales cuentas o fondos especiales (ver recuadro).
La ciudad de Santo Tomé tuvo en los últimos años un crecimiento poblacional vertiginoso sin una necesaria planificación urbana. Esa expansión desarticulada deriva en múltiples problemas que hoy padecen los ciudadanos santotomesinos: dificultades con los servicios públicos, carencia de servicios en la vía pública, desorden del tránsito, ausencia de un centro comercial estructurado, contaminación ambiental y visual, entre otros.
Las autoridades del Centro del Comercio tienen la intención de desarrollar -entre otros proyectos- un Shopping a Cielo Abierto, idea que sería articulada de modo más integral con obras públicas en la ciudad, modificaciones de horarios comerciales, de recorridos del transporte urbano, lugares de estacionamientos, incorporación de servicios, etc. En ese caso, por ejemplo, las veredas de las principales avenidas se transformarían en paseos de compras a partir de las 20 hs.
Sin embargo, la viabilidad del proyecto parece poco probable teniendo en cuenta la deuda que la Municipalidad mantiene con la entidad. El presidente del Centro comercial, Claudio Riestra, explicó a El Cronista Regional que para ejecutar esas propuestas se necesitan los fondos que provienen de la Oficina de Promoción y Desarrollo y que hoy el municipio no gira. “Ese dinero está para poner en marcha el comercio y la industria” remarcó Riestra, para quien llegó el momento de hacer un planteo al respecto.
El titular de la entidad precisó que el promedio mensual de ese aporte es de 5 mil pesos y que “ahora no se cumple”. Según detalló Riestra, se adeudan 82.117,25 pesos, correspondientes a los meses de enero, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2001, más todos los meses de 2002 hasta julio inclusive, a excepción de abril. En síntesis, está pendiente una transferencia de fondos de doce meses.
“Con esa plata hacemos todo lo que tenemos proyectado” afirmó Riestra, quien aclaró que “durante mucho tiempo trabajamos bastante y bien” con las gestiones municipales. “Acompañamos al intendente y al Concejo de turno, pero no tenemos banderías políticas” advirtió.
En Santo Tomé, actualmente hay unos 1.300 comercios y desde comienzos de 2002 con la devaluación, las ventas cayeron en promedio un 40 por ciento.
Con más de 60 mil habitantes, una ciudad tradicionalmente comercial, dependiente de la capital provincial, y asediada por la pobreza y el desempleo, no puede restar apoyo a una de sus principales fuentes laborales. Incurrir en ese camino, podría agravar aun más el cuadro socioeconómico. Y las consecuencias serían lamentables.