La escuela Sarmiento en la vida de Laguna Paiva
Promoción de la Escuela Sarmiento de Paiva Crédito: Gentileza de autor
La Región
21/01/2008

La escuela Sarmiento en la vida de Laguna Paiva

Este establecimiento inició su fecunda labor educativa el 24 de marzo de 1930, producto de la inquietud de un grupo de vecinos del barrio Villa Talleres, los cuales tenían sus asentamientos en ese lugar, como consecuencia de la instalación de los talleres ferroviarios.

El terreno donde se construyó esta escuela fue donado por el ingeniero Juan Carlos Ariotti, es decir en la intersección de las calles La Rioja y Avellaneda, donde en esa época era zona en su mayoría de terrenos baldíos y muy pocas viviendas. En un principio tuvo una inscripción de 71 alumnos, los que estaban distribuidos en dos grados, única construcción que poseía en esos momentos.

Su primer director fue Enrique Carreras y el primer maestro Luis Fratti los que marcaron el comienzo de esta escuela. Más tarde se fueron construyendo más aulas debido al auge de la principal fuente de trabajo que fueron los talleres ferroviarios, lo que incrementó la matrícula escolar, llegando en esa oportunidad a tener una dotación de 530 alumnos. Por ende fue elevado a establecimiento de primera categoría.

La dirección fue ejercida, a través del tiempo, por Salvador Vilota, Manuel Felizar, César Enría, Andrés Bellini, Juan Chiapero, Raúl Bernardi y las señoras Sara Lalur de Gómez Gálvez, Lili Ayala de Macua, Amelia Capelari de Fernández, Bety Andrés de Floreano y actualmente por Yolanda Pérez de Fernández. Su primera portera fue la señora Magdalena Bracamonte, a la que sucedieron Carmencita Gutiérrez y Ana Camargo.

Luego, a través de los años, se fueron haciendo distintas modificaciones con relación al gran patio que poseía, se fueron ocupando poco a poco esos espacios con la construcción de un salón para fiestas, un escenario para actos escolares, ampliación de sanitarios, talleres para actividades prácticas; y en la parte este, donde era la vivienda de los ex directivos, se modificó y pasó a ser el comedor escolar, el que alberga diariamente a gran cantidad de chicos pertenecientes a familias cadenciadas, todos alumnos de esta escuela, como así también se construyeron aulas, donde en la actualidad funciona el Jardín Nucleado que lleva el nombre del ingeniero “León La Salle”.

Este establecimiento estuvo muy ligado a la Biblioteca Alberdi en numerosas actividades, especialmente en los concursos escolares desde el año 1933 hasta principios de 1950. Además siempre se destacó por la calidad de su enseñanza, puesto de manifiesto por su cuerpo de docentes. Quiero destacar también que mi padre fue un colaborador durante 20 años en ese establecimiento, como así también de otras personas que lo acompañaron en su gestión en la Asociación Cooperadora.

En lo personal me siento orgulloso de ser un ex alumno de esa escuela, como así también mis hijos, la cual nos albergó con tanta calidez y ternura durante esa hermosa niñez que nos tocó vivir. Además, mi eterno y profundo agradecimiento a mis queridos maestros, los cuales fueron los verdaderos artífices dentro de nuestra formación, ya que a su lado aprendimos a leer y escribir las primeras palabras.

Cuántas promociones de alumnos egresaron de sus aulas, muchos de ellos destacados profesionales que se desempeñan en distintos puntos del país. Después de haber cumplido ya sus bodas de brillante, el espíritu de lucha de esa comunidad educativa sigue latente. Pido disculpas por cualquier error u omisión que se haya podido producir.

Autor: Baltazar Carlos Torres.

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