La Parroquia San Jerónimo proyecta construir un cinerario en la Capilla Niño Jesús de Coronda
El cinerario será destinado para toda la comunidad católica de Coronda y de la región. Ya cuenta con la autorización del Arzobispado de Santa Fe y de la municipalidad de Coronda. Debido al alto costo de la obra y de que una vez construido el servicio será gratuito, se pide la colaboración de empresas, instituciones y personas en general para la construcción de esta importante obra.
Esta construcción constará del propio cinerario, de un tapial para que el espacio no “moleste” a los vecinos y transeúntes, y para que sea un lugar de oración y recogimiento para los que sepulten allí las cenizas de sus seres queridos. También se acompañará el espacio con un parquizado. Será edificado en la esquina de las calles Gral. Güemes y López y Planes al lado de la Capilla Niño Jesús. La obra la llevará adelante la empresa de Arquitectos De Ieso.
El cura párroco de la ciudad de Coronda, Presbítero Sergio Capoccetti, señaló a El Santafesino que “en el cinerario no se podrán poner placas identificadoras, pero cada sepultura deberá registrarse en un libro destinado a ese fin”; a lo que agregó, “cuando la obra se pueda concluir informaremos sobre la documentación que se deberá presentar y en que horario se harán las sepulturas”.
Además, el padre Sergio aclaró que “esta obra se podrá construir en la medida que consigamos el dinero necesario. Ya estamos por comenzar a hacer parte del tapial, para luego continuar con el cinerario. Entre todos lo vamos a poder hacer. Necesitamos su colaboración”.

Cabe destacar que el servicio será dado gratuitamente, aunque se solicitará una ayuda única al sepultar las cenizas, ayuda que será una colaboración voluntaria. “Nuestro cinerario será utilizado para poner las cenizas de los difuntos cremados todas juntas”, indicó el cura párroco Sergio Capoccetti.
A continuación, se brindan los datos para todos aquellos que quieran colaborar con la construcción: CBU Especial 3108100900010004300976. ALIAS: SCAPOCCETTI.BDS.ARS. Esta cuenta está abierta a nombre del Pbro. Sergio Capoccetti. En Rapipago depositar en la cuenta del Banco del Sol 16879775. También pueden entregar el sobre en la Parroquia o capillas.
Si alguna persona, empresa o institución desea hacer una donación y quiere recibir un recibo oficial para descontar de sus impuestos (Ganancias), siguiendo los requisitos, podremos hacerla con la facturación del Arzobispado de Santa Fe.
Si quiere que pasemos a retirar su donación le rogamos nos envíe un mensaje de WhatsApp a: 3405 407493 Padre Sergio, o 342 5319673 Mariela Paul. En este caso le entregaremos un recibo desde la Capilla Niño Jesús.
Breve catequesis católica sobre la cremación
En los últimos años se han multiplicado en las diócesis del mundo los cinerarios en las iglesias. Este fenómeno, visto con perplejidad por muchos y con gratitud por otros, nos invita a reflexionar, una vez más, sobre la relación entre la doctrina y la pastoral, y a analizar la relación entre la fe y la cultura.
Nos invita a detenernos a pensar en las razones que sustentan esta nueva práctica, a la vez que es importante no olvidar ciertas precauciones.
¿Qué es un cinerario?
Es un lugar preparado para sepultar los restos mortales cremados, habitualmente conocidos como “cenizas” de los difuntos. Existen cinerarios donde se dejan las urnas, cada una por separado, y otros en los cuales se “vuelcan” las cenizas todas juntas.
Pero cómo, ¿la Iglesia acepta la cremación? ¿No estaba prohibido? A la pregunta deberíamos responder: Sí, la Iglesia prohibía la cremación, pero luego la permitió.
¿Cuándo quedó permitida la cremación para los católicos? En 1963, la Iglesia aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos; sin embargo, no prohíbe la cremación.
¿Qué hay que hacer con los restos mortales cremados o cenizas de los difuntos? Aquí aparece una nueva cuestión, a la que queremos responder claramente. La Iglesia enseña que estos restos deben ser tratados con el mismo respeto dado al cuerpo antes de la cremación.
¿Se los puede tener en la propia casa? El Directorio de Liturgia y Piedad Popular dice: “se debe exhortar a los fieles a no conservar en su casa las cenizas de los familiares”. La razón de esta exhortación no parece ser, en primer término, teológica, sino psicológica: parece mucho más conveniente para un adecuado proceso de duelo y un equilibrio emocional no tenerlo en la casa. Tampoco es conveniente, por lo mismo, dividir las cenizas entre los familiares, y mucho menos rendirle homenaje como si fueran reliquias de santos.
¿Se puede esparcir las cenizas en el río, en la tierra, o en el aire? No. Esta práctica no es coherente con la fe católica.
¿Qué se debe hacer, entonces? Los restos mortales cremados, entonces, deben ser enterrados o sepultados, ya sea en un nuevo sepulcro o nicho, ya sea junto a otros cuerpos de difuntos (en un nicho compartido) en un cementerio o, donde exista un cinerario.