La producción inteligente y automática de la empresa CCG Electrónica
Fuente: Guillermo Reutemann
Panorama Empresario
Redacción El Santafesino
24/03/2016
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La producción inteligente y automática de la empresa CCG Electrónica

“Hoy quien fabrique algo, necesita hacerlo de forma automática”, proclama Sergio Cipolatti, fundador de CCG Electrónica, empresa que se dedica a la elaboración de dispositivos y sistemas que optimizan y controlan la producción de otras empresas. En este marco, la ventaja por sobre la competencia está bien definida: la flexibilidad. Los proyectos de esta empresa se “ajustan específicamente a las indicaciones de cada cliente”, según cuenta este empresario. Se trata de una labor “artesanal” que permite al productor industrial obtener la mejor herramienta para, por ejemplo, monitorear la temperatura de un tanque de leche, una cámara del frigorífico o hasta el nivel del silo. Cabe destacar que la dirección de la empresa está a cargo de la familia Cipolatti, cumpliendo cada integrante con un rol distinto.

Si bien son extensos los períodos y los esfuerzos que requieren “el tener en cuenta las necesidades específicas”, y aunque algunos pedidos sean “insólitos”, al equipo técnico de CCG Electrónica le seducen los desafíos. Siempre surgen nuevos requisitos de los clientes, como puede ser el operar una máquina compleja desde un celular y a cientos de kilómetros de distancia. Poder satisfacer este tipo de exigencias, además de ser un valor agregado de primer orden, posibilita a los integrantes de la firma adquirir “una gran experiencia, manteniendo la vanguardia tecnológica en cada trabajo”, según explica Cipolatti.

Pero el avance de la tecnología es tan vertiginoso que esta cualidad distintiva debe ser complementada, para que no se torne un impedimento al crecimiento. Para el empresario, es tan necesario como el trabajo personalizado el no parar de investigar y desarrollar. Explica que “se exige que todo sea más rápido, conectado y con diversas funciones, ya que hoy todo es posible”. Hace 30 años, cuando nació la firma, “ninguno se imaginaba pudiendo crear todo lo que se logra en la actualidad”. Por eso, Cipolatti entiende que la apuesta al automatismo fue un acierto: “Hoy todo debe resolverse de forma individual; la injerencia del hombre debe reducirse hasta el de un mero control”.

La carrera de electrónica es muy amplia y la especialización, su característica distintiva. Los directivos de CCG Electrónica invierten en capacitaciones para sus empleados, necesarias por la especificidad del trabajo proyectado. Además, les permite hacer frente a la falta de ingenieros en la ciudad, hecho que les dificulta el contratar a profesionales del área. Como los jóvenes que apuestan por la ingeniería suelen probar otros rumbos, fuera de Sunchales, el personal de la empresa lo constituye, en buena parte, egresados de la escuela técnica local.

Emprendimiento familiar

Sergio Cipolatti es ingeniero electrónico, recibido en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Fundó CCG Electrónica como parte de una sociedad con otras dos firmas, en 1986. Tras un breve lapso trabajando dentro de Sancor Cooperativas Unidas Limitadas, percibió la posibilidad laboral con otras empresas de la zona, principalmente en el rubro de alimentos, donde muchos procesos necesitaban digitalizarse.

Para 1991 ya poseía la totalidad de CCG Electrónica, y lo transformó en un emprendimiento familiar muy particular, donde tres de sus seis hijos trabajan de forma estable. Una de ellos, Verónica, cuenta que su padre “siempre les despertó el interés sobre la ciencia puesta en práctica dentro los talleres”. Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Siglo XXI, explica que relaciona al trabajo en la empresa “con un ambiente cálido y familiar; con algo divertido y que gusta hacer”.

En la familia Cipolatti, todos encontraron su lugar: la madre en la parte administrativa y los demás hermanos en determinadas áreas -incluso aquellos que puedan colaborar cuando no están abocados a sus estudios universitarios-. Los dos más experimentados, Sebastían y Nicolás, desarrollaron su propia especialidad dentro de la firma: la iluminación led. En este marco, realizaron trabajos importantes en el Centro Cultural Low, el nuevo edificio de Sancor Seguros y el Centro Tecnológico Empresarial, por citar algunos ejemplos.

Mientras tanto Sergio, lejos de definirse como un empresario, se identifica con la imagen de un ingeniero “que goza diseñar con dedicación cada artefacto que comercializa”.

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