La responsabilidad de enseñar en la diversidad desde el inicio de la vida
Alumnos del Jardín Mauricio Franck, de la localidad de Franck, dpto. Las Colonias, provincia de Santa Fe Crédito: El Cronista Regional
Cultura
Redacción
21 de enero de 2004
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La responsabilidad de enseñar en la diversidad desde el inicio de la vida

Con más de 15 años de vida, el Jardín de Infantes Nº 124 “Mauricio Franck” transita un momento marcado al menos por dos circunstancias: la satisfacción de una comunidad educativa unida por una de las causas más nobles de la vida -la educación de nuestros niños- y la necesidad de afrontar el futuro con condicionamientos materiales como educativos. Desde estas dos aristas conversó El Cronista Regional con su directora, Irene Neffe de Flappo, responsable junto a un puñado de docentes de 179 niños de entre 4 y 5 años.

Nuestra casa

Un viejo anhelo del Jardín Nº 124 de Franck es la construcción de un nuevo edificio. Actualmente funciona en las instalaciones construidas en la década del 80 en terrenos cedidos por la escuela primaria Nº 321, a las cuales concurren 179 chicos del Segundo Ciclo del Nivel Inicial en siete secciones, tres por la mañana y cuatro por la tarde. Desde hace tiempo se espera la resolución de un expediente que tramita la donación de un terreno (cedido por la Asociación Unión Tamberos Cooperativa Ltda.) al Ministerio de Educación de la Provincia, para que este a su vez autorice la construcción de un nuevo edificio, una necesidad imperiosa. En 1987 la institución comenzó con unos 90 niños pero hoy la matrícula se duplicó. Por otra lado, “las familias reclaman un Jardín Maternal”, según reveló la directora del Jardín, esto es, un espacio educativo para el Primer Ciclo del Nivel Inicial para niños de 3 años. Para ello haría falta también la creación de nuevos cargos. Esta realidad se explica por la configuración misma de la comunidad, “un pueblo obrero”, cuyas mujeres en muchos casos deben trabajar y no todas pueden pagar una cuota en los otros dos jardines particulares privados del pueblo.

“La concreción de este proyecto sería de gran importancia para la comunidad” asegura la directora, puesto que permitiría una mejor educación, “con más secciones para una más óptima atención a los niños”, y obtener un nuevo espacio para la escuela primaria (con estas aulas que dejaría el Jardín) que también experimenta un crecimiento de su matrícula. En ese sentido, el Jardín de Infantes tiene un promedio de 26 alumnos por aula, cuando el promedio establecido reglamentariamente está entre 20 y 25 niños.

Nuestros niños

Las características de Franck a nivel socioeconómico se observan en las aulas, cuando aparecen casos con deficiencias en el aprendizaje, por causas familiares -alguna de derivación profesional- que inciden en los primeros años de vida de los niños. “La disparidad es cada vez mayor” revela la directora, al referirse en general a niños provenientes de familias de diverso nivel económico y formación.

Un segundo aspecto es el contraste entre niños muy estimulados y niños con carencias de diferentes tipos. “Es importante captar temprano al niño, es fundamental para su desarrollo futuro. Las dificultades que no se detectan a tiempo generan problemas más adelante” asegura la titular del establecimiento. Las diferencias también se observan en niños que han tenido experiencias en otros ámbitos escolares de iniciativa privada y hoy continúan su crecimiento en la escuela pública.

El Proyecto de Atención a la Diversidad, conducido por una psicopedagoga cuya labor es solventada por la Comuna de Franck, permite modelar los grupos de infantes salvando estas diferencias.

Además, para Neffe es fundamental un trabajo en red, “un trabajo interinstitucional con otras escuelas e instituciones del pueblo” como la comuna, agrupaciones como Cáritas, Asociación Madre Teresa, Rotary, Coop. de Agua Potable, Mutual del Club Atlético Franck, empresas y medios de comunicación.

El Jardín “Mauricio Franck” posee en su esencia el sacrificio de toda una comunidad educativa: muchos padres colaboraron desde la misma construcción de cimientos del actual edificio y hoy sostienen con “una muy buena colaboración” su vida institucional. Por eso mismo, es hora de dar un paso más hacia el futuro desde un difícil presente, pugnando por nuevas instalaciones y sumando participación para complementar la labor docente en el aprendizaje de los niños.

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